viernes, 23 de agosto de 2019

Anunciación


Hágase sobre mi tu palabra;
sobre mi piel, sin nacer aún entre tus labios,
llena del negro fluir de tu pelo,

hágase sobre mi tu deseo,
entre mis manos, latiendo,
como tus bronceados senos amplios

hágase en mi según tu silencio,
y entre tus manos,
que aprietan mi pecho añejo

hágase en mi tu palabra virgen,
o más bien gemidos,
notas del placer divino

y alegre de mi gracia estarás llena,
y estaré contigo, dentro en ti fluyendo,
blanco como alas de un ángel caído

comulgando de tu pan, de tu vino,
transubstanciándome, 
rompiendo íconos, haciendo nuevos rituales

he aquí tu esclavo, 
el varón que no has conocido,
hágase en mi según tu palabra.

viernes, 16 de agosto de 2019

seco

Estoy seco de notas
y palabras.

Agarro la guitarra
y no la siento.

Me huyen los acordes,
repito lo mismo.

Me voy en blanco,
inevitablemente ronco.

Paso horas envenenando mi cabeza
o mirando el televisor,
viéndome las uñas.

No puedo casar palabra
con sonido.

Ya no es algo pasajero,
se ha estado colando poco a poco,
y temo que sea irreversible.


camino

Yo no tengo
un apellido importante,

Soy hijo de dos obreros,
una maestra
y un electricista.

No tengo ese
"abolengo" académico.
Lo que tengo
siempre ha sido fruto
de mucho trabajo.

Puedo recordar
todos los momentos
en donde mi madre luchó
duro contra el machismo,
y contra muchas otros escollos

y también recordar
la frustración de mi padre
al no encontrar su lugar en el mundo,
su lucha contra su propio machismo,
y sus propios demonios

No vengo de una "gran familia",
pero hemos sido grandes
en muchos otros sentidos

Recuerdo claramente
los cuarenta pesos
que me daban en casa
para pasar la semana
en la universidad

Lo que tuve que pelear,
más que nada contra mi mismo,
contra mis miedos, mis prejuicios,
y mi ignorancia,
para hacerme de un título.

Y cuando terminé,
no tenía rumbo.
Años de lucha para estar
a la deriva.

No tuve padrinos,
no tuve "trust fund",
ni el carro de lujo de papi.
No tuve guardaespalda,
ni jugué al tenis.

Soy el mejor ejemplo
de lo que en Inglés se llama
"trial and error".

He hecho un camino duro,
más cayendo que de pie,
más llorando de frustración
que de felicidad.

De todas las veces
que me dijeron 'Sí',
tuve que enfrentarme antes
a 60 'No'.

Me han dicho maravillas de frente
para luego atacarme de espaldas.

Me han juzgado
por comunista,
por ateo,
por independentista,
por iconoclasta,
hasta por feo,
y la gran mayoría de las veces
quedan impunes.

Y a esta edad,
tan central,
tengo esta otra crisis
de la media vida,
mirando para atrás,
pensando en si tanta lucha,
tanto esfuerzo, sudor, lágrima,
si todo esto vale la pena.

Creo que hay un nivel
de construcción social
ilusoria, que te hace buscar
el "reconocimiento".

Y tal vez eso no esté mal,
porque viniendo de abajo,
pisando tanto, doliendo tanto,
quiere uno de vez en cuando triunfar.

Y me pregunto, ¿cuántas otras puertas
se cerrarán en mi cara, cuantas otras personas
me abandonarán, cuantas otras veces
me juzgarán por no estar donde
todo el mundo está, por no conformar
el mismo patrón?

Me atrevo hacer una predicción:
Serán muchísimas más, más personas que te juzguen,
más puertas cerradas, muchos 'No', pocas celebraciones.

Pero el sabor de cada triunfo será mayor.

lunes, 18 de marzo de 2019

dorado sol

En mi órbita hay dos astros
Que me dan luz y calor,
Uno me nació en el norte,
Mi primogénito sol.

Más de dos lustros más tarde
Mi cielo un astro parió,
El que derritió mis hielos,
Mi dorado, alegre sol.

Nació al sur, y por su lucha
Le nombré cual guerrillero
Como el que en el sur naciera,
El que también llevo dentro.

Hoy conmemoro tres vueltas
Desde que el astro nació
Te doy gracias, linda estrella,
Que me revolucionó.

martes, 5 de febrero de 2019

respiro


y hacia adentro va
sanándome, blanca y liviana
como un destello de luna
por mi ventana abierta

me hace oscilar,
lento, mientras la corriente
de aire entra

y aquél peso del día
poco a poco se va
como segunda piel
que dejo caer al suelo

y siento cada nervio,
cada poro que el aire roza
gradiente de temperaturas,

y de pronto, tantos sonidos
que nacen en mis oídos,
suave, oscilando,

mientras yo huyo
lejos, sobre las olas
en mi barca rompeazules,
sobre la humareda
que se apodera de mi
 creyéndola borrada,

y justo entonces,
viaja de la planta a la semilla
y en algún punto resucita,

se agarra fuerte de mis sinapsis
deseando que la recree,
y yo, cruzado de vientos frescos
proclamo su nombre
al revés y al derecho

la llamo y la traigo,
sobre la humareda
que me sana del día
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martes, 1 de enero de 2019

te pensé


Te pensé flotando
en el medio de la nada;
en una negra soledad
sin orillas.

quise lanzarte
un salvavidas,
ser tu faro,
darte rumbo

no importa cual fuera,
pues hace mucho
que no vas por mis caminos

te pensé llorando,
y cada lágrima tenía
exilio, quiebras,
dolores, muerte cerebral

cristales de sal
en el desierto,
fronteras
y al horizonte, un muro

y me puse una túnica
y empuñé la tea,
pero no me seguiste

y juro por los dioses
que no tenía bolsillos
para llevarme nada,
que lo único que tenía
eran duros recuerdos,
viejas fotos

y con tanto alambre de púas
levantaste una cerca,
como la de esa frontera polvorienta

y sigo preguntándome
de que te habrán servido
las cercas, las cajas,
los cerrojos y candados

si siempre se te escapa
un poco de rojo,
una gota de sudor,
un gemido de antaño

de casi tres lustros
haciendo cábalas
con mi nombre de piedra,
con mi nombre de profeta

de esconderte en la noche
para robar un clon
del pasado,
y usarlo de juguete

si fui juguete en un presente,
si creciste y me dejaste en un cajón,
con el polvo y la telaraña

no sé porqué siempre
hay guerra fría,
y siempre soy los soviéticos

y vuelven los refugios,
los chalecos antibalas,
los sistemas antimisiles

y ya yo no estoy para guerras
ni frías, ni calientes,
me falla la mente,
y hay plata en todas partes

y siempre termino herido,
maltrecho, escupido,
abandonado, esperando
a que pasen cien años,
para tener respuestas,
para recibir una migaja.

Mientras sigo esperándola.

martes, 18 de diciembre de 2018

silencios y culpas


Otra vez llega el silencio
a visitarme, a dejarme lágrimas
que hacen temblar el suelo.

La visita no es repentina,
aunque nunca la espero
y siempre me deja un mal sabor.

Este silencio
que me enloquece,
que me da culpas que ni me pertenecen.

No lleva nombre,
pero sé la suma de sus letras,
no tiene sentido,
miente.

Y yo sé lo que no dice;
yo sé lo que quiere.
Calla las palabras
que escribió por años
y que se desterraron

una tarde de febrero en una caja.
Se fueron de paseo al vertedero
sin ceremonia.

Quiere culparme,
hacerme partícipe
de la apoptosis
de las células de otro

y quiero mirarle,
y decirle que sé.
Que tengo su sintaxis
y semántica agarrada
por las gónadas,

que aunque trate de hacerse invisible
yo sé que existe, y no tiene poder sobre mi.

Y que como otras veces
le haré pedazos
con una canción.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

onda

El largo de onda
de tu señal,
tu presión contra el aire

la luz que da
contra tus ojos,
la onda que
se refleja y va
a parar a los míos

tus cambios de polo
de negativo a positivo,
esa vibración
de tu sensación

vibra el aire,
y por el el vacío
viajan tus ideas,
tu canto

pequeños impulsos
de ti, que cambian,
que ciclan, circulares,
elevados a una potencia
compleja

más rápidos que todo,
duales, verosímiles,
antes fueron verbo,
ahora son onda,
pulso,
contracción,
flujo sobre el infinito

tus ideas cambian,
fluyen entre tus neuronas,
mutadas por el día y la gente,
se vuelven cuerda,
y de cuerda, aire

y sobre el aire presión,
acción, movimiento
circular, como tus latidos,
los que escucho con mi cabeza
contra tu pecho

y tu depresión se transforma
de presión a vibración,
y se transmite, primero con potencia

y luego se esparce por el espacio
perdiendo fuerzas poco a poco
hasta que, sin saberlo
deja lentamente
de vibrar y
muere.

lunes, 6 de agosto de 2018

lo que eras


Eras lo ancho del sonido,
lo profundo de sus ondas,
ese gran espacio entre medio

todas las lentas vibraciones
el ruido del aire acondicionado a la derecha.
el ruido de la lluvia contra la ventana a la izquierda

eras la luz, el fuego,
sobre el monte, devorando,
en el horizonte

eras mi profundo respiro,
de los que llena pulmones,
y sientes lentos los latidos

eras la falta de luz,
las luces a lo lejos,
y las bocinas

eras la onda portadora,
lo sensible de cada nervio,
el balance,

eras profunda relajación,
voz grave de mujer
llena de melodías,

y yo, un computador
receptor de cada pulso,
me concentro en el silencio

eras una niña como yo,
sentada sobre una ola
trigueña sobre el futuro

y soy hoy el espejo en el que te cuestionas
el pasado, y el presente,
en un futuro nublado

miércoles, 20 de junio de 2018

quiero

Cuando contemplo tus ojos
es como si el universo
los transformara en un verso
que alimenta mis antojos.
Tiñe tus labios de rojo
pósalos sobre los míos
ven a llenarme el vacío
del confinamiento infame
y permíteme que inflame
tu corazón con mi brío

beberme las claras aguas
y llenarme de tu añil
abrazándome febril
a ese calor de tu fragua
entre mi lengua la ragua
de tu húmeda matriz
quiero pasar de aprendiz
a maestro en tu regazo
y aprenderme cada trazo
desde corona a raíz

que mi badajo te explore
que mi fluir te rebose
y que caliente te glose
con acordes como flores
en tu rostro los rubores
que los placeres invocan
y los humores que brotan
del madero enrojecido
desembocan en el nido
lleno de miel que es tu boca

tu pecho tan estrellado
de mil soles que han surgido,
el que contiene el gemido
del anhelo provocado
quiero libar extasiado
de su fruto en tus salientes
y tener entre mis dientes
tu corteza delicada
y sentirte culminada
al descender las corrientes