domingo, 15 de enero de 2006

Morales

Morales tiene el cobre en la piel

la tierra en los ojos

y en la nariz los andes


viste ropas proletarias

sencillas y austeras

sonrisa de niño


Morales tiene unos pulmones

acostumbrados a vivir en alerta

a exprimirle la vida al cielo


pide perdón a la tierra

para sembrar la sacrosanta hoja

y con esas manos eleva su oración


Morales no tiene miedo de decir lo que siente

de reclamar lo que es de la patria

y de soñar con el mar

es un hombre de palabras claras

que se define a si mismo con tres letras

rey entre flores


Morales tiene una espalda fuerte

en la que carga un pueblo empobrecido

donde un día cayó la luz y la esperanza de los hombres


ojalá esa luz mítica

sea su consejera y amante

y lo transforme en catalizador de revoluciones

lunes, 9 de enero de 2006

Amaneces

Amaneces

toda cubierta de rocío y olor a hierba

dos soles al norte en cada hemisferio

cuerpo húmedo que se entibiece


naufrago en tu pecho abierto

mar cubierto de pequeñas islas marrones y rojas

indómito oleaje de carne viva

territorio desnudo que mi barca explora


con una libreta y un lápiz viejo

seré cartógrafo aficionado

dibujando paralelos, meridianos

trópicos y otras líneas divisorias


desde el sur al horizonte

en la punta sur de la cruz

tiro el ancla

y anocheces

jueves, 29 de diciembre de 2005

Espinelas em Português

Naquela a rota primeira
daquele quente verão
posso olhar do meu avião
montanhas da cordilheira
minha alma verdadeira
olha a Bolivia andina
e no rosto da menina
do São Paulo encantador
posso sentir o calor
do Brasil que me fascina

Brasil é terra gostosa
Sol de América do Sul
cercada de um mar azul
cheia de gente amorosa
desde São Paulo, chuvosa
e Paraty sem igual
de passado colonial
desde a praia de Trindade
até a verde imensidade
de seu parque estadual

Naquela terra de verde
e amarelo coração
alimentei uma ilusão
na que a alma se me perde
uma paixão que me ferve
a garganta e seu cantar
esse amor me faz pensar
no que é belo nesta vida
e na hora de partida
esse amor me fez chorar


Eu lhe amei com as palavras
que jamais eu pronunciei
foi tanto o que eu lhe amei
que ainda meu peito lavra
cada acorde de guitarra
em canções que eu lhe escrevo
calada no peito levo
a lembrança dessas horas
e o meu coração lhe adora
quando um poema lhe escrevo

Verso Corto

Negra arena cual tus ojos entre mis dedos se escurre
agua de verde turquesa baña el sol de mediodía
entre el vaivén de las olas soleados labios discurren
húmedo cantar celeste de tu boca con la mía

Astrolabio

En esta azul noche,
cansado de navegar a la deriva
por un oscuro e infinito mar
de incertidumbre
quisiera fueses mi astrolabio
y no tener mas carta marítima
y mapa que el de tu cuerpo
sobre mi sábana
para perderme solo
en el mar de tu pecho descubierto
sin mas mástil que tus piernas
ni otra brisa que mi aliento caribe
en la blanca y desnuda vela de tu piel

domingo, 25 de diciembre de 2005

Sobre la felicidad

A veces pienso que
la felicidad es un estado transitorio
que viene en dosis cortas e intensas;
un orgasmo, un atardecer en llamas,
un beso y un temblor de adolescentes,
un olor familiar, una cara conocida,
un pan caliente y oloroso recién cocido,
o un arroz con gandules que te saca lágrimas,
un cigarro, un recuerdo vago y lejano
de tiempos que siempre fueron mejor que los de ahora,
unos ojos pequeños que te miran
con una sonrisa sin dientes y un grito agudo,
una nota alta que te sale del pecho
y una buena guitarra que le acompaña,
un aplauso, lleno de gritos,
de cerveza, de humo y de desconocidas voces,
un encuentro, un abrazo fuerte después de muchos años,
un amanecer, un gallo a lo lejos,
un pedo, un eructo, un sentimiento de alivio,
un chiste y una risa que hace que te ahogues,
una cosa ilegal y deliciosa que te da remordimiento,
un producto natural del dolor y la cotidianidad

Coágulo rojo de luz

Coágulo rojo de luz

ilumina estas palabras

atravesadas en mi garganta

piedra angular de mis cuerdas vocales

creadoras de sueños transparentes de garúa

que me humedecen el rostro

agua y sal, piedra, cuerdas y canto


Sentir ese grueso canto

de bombo legüelo quiero

en seis ocho bajando por mi garganta

rasgando su plata y arrancando

cantos agudos de agua de mar

de monte seco y tachuelo

de amaneceres en los que sangras

temprano y te cantan los gallos


Hazlas reventar en mi estomago

crujir, retumbar, desgarrar

con cada letra pasada

Déjalas que me alimenten de irrealidades

que me llenen las manos

de balas y machetes

que me enrojezcan los dedos llenos de furia

y me bañen la cara del más dulce sudor de la lucha


Déjalas correr por mis anchas arterias

para que lleguen al centro de mis pulmones

a llenarse del oxígeno vital

para mutar decididas

estremeciendo mis cuerdas

para que en un canto doloroso y firme

me nazcan como flores de la boca

y contagien todo aquél que me escucha

con ansias, afán y amor desmedidos

esperanza y fe en el brillante sendero de la victoria

en la homogénea unión de todos los seres


Que se levanten en evolución

de canto mudo a grito de guerra

y se transformen en la nueva raza valerosa

constructora de utopías

Este pentagrama nuestro

Este pentagrama nuestro

hoy se cubre de silencios

en donde hubo cálidas notas

que cantaban deseo


Este patio nuestro

hoy se llena de hojas amarillas y anaranjadas

en donde un árbol se vistió de verde

hiberna un esqueleto


Esta sala nuestra

hoy se llena de orden y brillo

donde hubo piezas de ropa en el suelo

y restos de comida


Este libro nuestro

que un día se llenó de capítulos

lo colman los paréntesis

y puntos suspensivos


Este verso nuestro

hoy se llena de nieve

en donde hubo un mito y rocío

solo queda hielo


Esta nuestra alma

se divide

y cada vez se hace mas fino

el hilo de plata


Esta pluma

escribe cheques y pagos

pero antes hacía canciones

y poemas de amor


Esta cotidianidad nuestra

se vuelve cada vez mas rítmica

se madura la rutina

el ritual del orden


Este amor nuestro

madura cada día

crisálida de amante

que rompe el compañero

Un cabello mojado de agua salada

Un cabello mojado de agua salada

cejas finas, ojos que miran pensativos

a un horizonte asesino de un sol rojo

al que extingue sin compasión


Una piel rosada, con huellas de besos

provenientes de unos labios resecos

nariz respingada y pequeña

labios apretados que guardan

un secreto impronunciable


aretes de plata, orejas pequeñas

un sol que pinta de rojo y anaranjado

su cara sin gesto que mira el atardecer

un cuello mojado con una cadena

pecho con lunares marrón y rojos

que aun preservan la humedad de la saliva


unos senos pequeños, con una cicatriz en medio

colmados de huellas de unas manos toscas

cubiertos por una tela blanca con diseños

que vieron las aguas de un mar mas azul

más al sur, a la frontera


es una mujer que mira al horizonte

y recuerda

Ya conocí el amor

Ya conocí el amor

es una calle de piedra de doscientos años

una iglesia sin pintar, con su campanario

a la orilla de un mar rodeado de mangles

con su bahía bordeada por la sierra

que encierra una selva virgen de mata atlántica


Ya conocí el amor

es un callejón pequeño

lleno de ventanas de madera

paredes de ladrillo pintadas de blanco

cubiertas de flores y enredaderas

en el que una mujer mira a lo lejos

sentada sobre una piedra pensando


Ya conocí el amor

enredado entre las cuerdas de una guitarra

que canta sobre cuán triste es vivir la soledad

o cuán maravilloso es estar en la calle bailando en la lluvia

o como en una hoja cualquiera puedes

dibujar un sol, o hacer un castillo con cinco o seis líneas


Ya conocí el amor

está en unos ojos verdes y amarillos

una piel blanca llena de pintas

algunas rojas, otras negras

otras que parecen cráteres de la luna

en una voz nasal y liviana con aliento a mar

en un pelo castaño con vueltas sobre una espalda desnuda

unas caderas que sambando llaman la atención

en una sonrisa con una mirada a medio ojo

que te entrega cada fibra de su alma apasionada

libre y salvaje como la selva que le rodea


Ya conocí el amor

está en un rincón de un lugar olvidado

una trampa de tiempo de la época colonial

sin carros, sin modernidad

pequeñas posadas, gente sencilla

calles de piedra intransitables

que tienen en ellas las huellas de tiempos sufridos

llenas de música de guitarra y voces suaves

que hablan de cuan bonito es recordar

sentirse amado, deseado, aplaudido

que hablan del significado

de la palabra “saudade”