Tengo que confesar
que no tengo miedo
de provocarte
que no eres ese arquetipo
tan lúgubre, o tan perversa
como pensé
me seduce la idea
de tu abrazo
pero la moral
me hace débil,
y reformulo lo pensado
Ciertamente sería
más fácil dejarme ir
por los golpes de tu tambor
y no me siento cobarde,
no siento culpa por pensarlo
solo quisiera evitar
lo grotesco,
como un favor al futuro
Y es así como contemplo
en silencio algo que
nunca me hubiera pasado
por la mente
tal vez un baile
en espiral,
algo que me haga
verte en muchos colores
o algo fugaz,
una súbita consumación,
veloz, como un astro
que se mueve sobre el espacio
vibrando con rápidas ondas gravitacionales
aunque me suena mejor
ver a Lucía en el cielo
con sus diamantes,
pero sin regreso
Y pienso en todas
las formas posibles
de invocarte
aunque me apena
abandonar ciertos duendes
si contigo huyo
y esa pena es lo único
que me hace reconsiderar
esta fuga al desenlace
huir, esa palabra,
tan corta y seductora,
tan cadera, tan escotada
tan sigilosa que empieza
con una letra muda
ah, los duendes,
tan espejo de mis locuras,
como quisiera a veces
no herirles
pero tus ojos tan
profundamente negros
y vacíos me hacen olvidarles
puedo escucharte
como la voz del anestesista,
diciéndome: "Vas a sentir
que te vas..."
tan pacíficamente profunda
y hueca, tan comienzo
y final de los tiempos
tan espacio,
todo el espacio y a la vez,
la singularidad, el punto único
que lo detiene todo
esa fuerza que puede
hacer que todo se detenga
contigo olvido el futuro
y sus repercusiones,
las ceremonias y rituales
posteriores
olvido la necesidad
de preservación de mis ideas,
mis deseos más profundos
y casi puedo sentirte
dejando sin oxígeno mi sangre,
deteniendo mi corazón,
ósculo de olvido
atraviésame, abrásame,
llévame a donde se detienen los átomos,
a donde ya no hay ruido,
amo la idea de ti,
sin pensar el las repercusiones
posteriores, sabiendo
el carácter irrevocable
de la transubstanciación
he perdido el espanto,
creo que puedo recibirte
Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
Copyright (c) Pedro J. Rivera Torres.
Todos los derechos reservados/All rights reserved, 2021.
www.pedrojuanrivera.com
miércoles, 13 de julio de 2016
martes, 21 de junio de 2016
40
No es hasta los cuarenta
que veo a mi hijo,
y me doy cuenta
que me nacieron
las canas de mi abuela
que la línea divisoria entre
la frente y la cabeza
tiene guille de aventurera
y conquistadora
lo miro, y pienso en mis fracasos,
y en las malas costumbres y prejuicios
que tal vez le he pasado
pero es tan noble y tierno
que no se parece a nada
no es hasta los cuarenta
que choco contra la pared
y me doy cuenta
que Santa Claus
no existe
No es hasta los cuarenta
que entiendo que
Peter Pan
es un niño muerto
lo matamos todos
con nuestros trajes,
la prisa y las corporaciones
con las rutinas de los martes,
ese café agrio y negro
de la ansiedad,
con la lista de cosas por hacer
que no hay amigos imaginarios;
pero sí amigos imaginados,
que no hay duendes,
ni castillos
que solo hay este falso mundo,
de caras rotas, de ropa
hecha con manos de niño,
con sudor de madre soltera,
sin nada bosques,
ni casas hechas con dulces como en los cuentos
no es hasta los cuarenta
que me doy cuenta
que no soy inmortal,
que tal vez es el momento
de dejar de pensar
que quiero ser cuando sea grande
y siento que el tiempo
me lleva en esta espiral,
que me hala como hala al aire
el flujo de la ducha
con su agua caliente
sobre mi cabeza
y no es hasta ahora
que descubro
que no viviré
tanto como mi abuela
que no tengo esa capacidad
que tiene de morir poco a poco,
con gracia, de irme despegando de la vida,
desapareciendo,
sin sentir que los recuerdos se desvanecen,
que la vida se va, infinitesimalmente
que solo he sido capaz
de transubstanciar
el mítico niño sonriente
y abandonarlo en el campo,
a merced de los salvajes
que todos los logros son vacíos,
que se sienten conquistas
guiadas por la rabia,
por el gusto de callarles la boca a algunos,
porque sí
y es ahora que me siento
que no quiero tener cuarenta
que quiero de una vez saber
que diablos es lo que se supone que haga
en esta vida que sé que no tiene propósito
y no es culpa de nadie,
ni siquiera mía
y no es razón para personificar
ninguna tormenta, o fenómeno;
que es lo que es
no es hasta los cuarenta
que descubro que no hay camino,
que cada paso es una máquina
que abre brechas, nivela terreno,
que pone baldosas en donde no había suelo
y no sé si tengo ganas de quedarme
no sé si tengo ganas de anclarme
a este lugar,
o si es mejor que nos vayamos
no es hasta ahora que tengo la epifanía
de que lo único cierto que aprendí
es que no dejaré de aprender,
que no quiero vivir una vida
para complacer a un idiota calvo
sentado en un escritorio,
dándome un maldito discurso
de lo que es bueno para el negocio
y diciéndome qué tengo que hacer mejor
que la vida es mucho más que este sótano,
que aquél escritorio,
y que yo aún no estoy listo para su dureza
que cada vez que los veo reír
me da lástima pensar que crecen
y tendrán cuarenta como yo;
sin saber para donde ir,
con cansancio,
pensando en qué dejar atrás
cuando te das cuenta que no eres inmortal
sábado, 5 de diciembre de 2015
ritual
voy a crear un ritual
te haré un altar imaginario,
voy a sonar la campana
para llamar el recuerdo
evocaré el espíritu
de lo que fuiste conmigo
para que me habite
seré su onda portadora,
el vehículo para sentirte
alinearé mis sensores
y los llenaré de información exógena
por quince minutos
no me juzgaré,
me daré completo
a sentirte
por primera vez
no veré el final,
me concentraré
en honrar lo que siento,
en no pasar juicio
y de nuevo existirás
entre mis manos,
y tus sonidos
llenarán mis oídos
voy a materializarte,
mis manos se llenarán
de tu cuerpo mullido,
mis ojos de tus ojos
serás complicidad,
compañía, juegos,
volverás a ser el tú
que eras mientras
estaba yo
y seré yemayá,
agua viva,
stella maris
me llenaré de azul
las venas,
seré la madre
del agua de nuestro sentir
me vestiré con las ropas
que dejé en tu suelo,
solo tendré las prendas
que me diste
por un instante devolveré
los libros a mi estante,
las fotos a su sitio,
la música y las frases
voy a crear un ritual
para aprender a desaprenderte
para que puedas dolerme menos
para entenderme,
un ritual que me enseñe
dónde debo guardar
la caja que nos contiene
te haré un altar imaginario,
voy a sonar la campana
para llamar el recuerdo
evocaré el espíritu
de lo que fuiste conmigo
para que me habite
seré su onda portadora,
el vehículo para sentirte
alinearé mis sensores
y los llenaré de información exógena
por quince minutos
no me juzgaré,
me daré completo
a sentirte
por primera vez
no veré el final,
me concentraré
en honrar lo que siento,
en no pasar juicio
y de nuevo existirás
entre mis manos,
y tus sonidos
llenarán mis oídos
voy a materializarte,
mis manos se llenarán
de tu cuerpo mullido,
mis ojos de tus ojos
serás complicidad,
compañía, juegos,
volverás a ser el tú
que eras mientras
estaba yo
y seré yemayá,
agua viva,
stella maris
me llenaré de azul
las venas,
seré la madre
del agua de nuestro sentir
me vestiré con las ropas
que dejé en tu suelo,
solo tendré las prendas
que me diste
por un instante devolveré
los libros a mi estante,
las fotos a su sitio,
la música y las frases
voy a crear un ritual
para aprender a desaprenderte
para que puedas dolerme menos
para entenderme,
un ritual que me enseñe
dónde debo guardar
la caja que nos contiene
domingo, 24 de mayo de 2015
c'est fini
Pronto llegará
el día
en que dejaré
de ser
tu confesor
Acabarán
nuestros
juegos de
palabras,
porque se nos
fue la mano
Se acerca ese
momento
en el que se
agotan las preguntas
pronto
escuchar suposiciones
te sabrá a lo mismo
te sabrá a lo mismo
Y yo, que no
soy mago,
empezaré a conjurar los vientos
empezaré a conjurar los vientos
de la sangre
de nuestros recuerdos
confeccionaré
una tinta,
y me robaré
una pluma de tus alas
y llenaré los
vientos
de sortilegios
y palabras en
Latín
que me
devuelvan tu cintura,
para volverme
a ver en tus ojos
Ya dentro de
poco
no seré el
sacerdote
que transubstancia
tu pan y vino
tu pan y vino
ya no seré el
conductor
de tus ritos,
despojo de tus
pecados
y pronto con
rebeldía
te volverás
omnipresente,
te elevarás
más alto
que Remedios
la Bella
y en tu acenso
observaré
silente, pues
juré
nunca
nombrarte
desde la
tierra
como castigo
de la Titanomaquia
observaré tu
vuelo
y escribiré en
el aire
todas las
ecuaciones
que lo
describen
y cuando por
fin consiga
descifrar a
donde vas,
regresará el
águila
a recibir su
eucaristía
sábado, 23 de mayo de 2015
metamorfosis transitoria
Verla transformarse
ante mis ojos
ver sus ojos tornarse de otro color,
los huesos de su rostro
ahora más pronunciados
con cada gesto
un músculo cambia
su voz se agudiza,
adquiere un acento,
y gana tonalidades
que no estaban
Verla transformarse
mientras habla
volverse esbelta,
ligera, casi un trazo
escrito sobre la silla
y hasta me habla con
otra melodía,
ahora siento menos ciencia,
ahora me canta con más elocuencia
Su cintura se comprime,
sus caderas se ensanchan,
sus piernas enmagrecen
y lo que sale de su boca
es otro canto, otro discurso,
ya no es nada como lo que hablaba
hace unos segundos
huele distinto su pelo,
me mira distinto,
y yo la veo diferente
y de momento,
algo me saca del trance
y en un instante
vuelve a ser ella
miércoles, 13 de mayo de 2015
Matemáticamente
Hay una ecuación
diferencial
para cada una
de tus articulaciones
y para descifrarla
es necesario utilizar
un grimorio
y con éste conjurar
el ánima de
varios matemáticos
célebres
luego grabar
en el suelo
un pentagrama
con la secuencia
de Fibonacci
cantar una oda
al cálculo integrodiferencial,
saltar hasta hacer vibrar
el suelo a su frecuencia natural
Tal vez así los números
despierten,
quizás la notación
haga su danza
y a lo mejor así
sea más fácil describir
el patrón tan impreciso
que producen tus caderas
o tal vez me equivoque
y se levante un torbellino
de exponentes y variables
y los símbolos de igual
se vuelvan radicales
los signos de integral
se vuelvan derivadas
y nunca halle la solución
a este enredo complicado
que es el fin
diferencial
para cada una
de tus articulaciones
y para descifrarla
es necesario utilizar
un grimorio
y con éste conjurar
el ánima de
varios matemáticos
célebres
luego grabar
en el suelo
un pentagrama
con la secuencia
de Fibonacci
cantar una oda
al cálculo integrodiferencial,
saltar hasta hacer vibrar
el suelo a su frecuencia natural
Tal vez así los números
despierten,
quizás la notación
haga su danza
y a lo mejor así
sea más fácil describir
el patrón tan impreciso
que producen tus caderas
o tal vez me equivoque
y se levante un torbellino
de exponentes y variables
y los símbolos de igual
se vuelvan radicales
los signos de integral
se vuelvan derivadas
y nunca halle la solución
a este enredo complicado
que es el fin
sábado, 9 de mayo de 2015
jugando
No te conoczco,
y sin conocerte
te he dado la llave
de mis secretos
entraste como un duende
de puntillas, silencioso
y sin ceremonias,
dispuesto a escuchar
solo te había visto una vez
te escuché cantar de lejos
y tal vez llamó mi atención tu voz
y tu sonrisa
entraste preguntón,
sarcástico, vulnerable,
entraste payaso,
contradictorio y rebelde
y yo te abrí las puertas
de mi monotonía,
de mi vida cuadriculada
y programada
y te pedí consuelo,
confesión, cántico,
te pedí conversación
con versos
y me contaste de tu amor con la espiritista
de tus huesos rotos,
de letras de canciones en portugués,
y de paisajes inolvidables
y abrí tanto la caja de los secretos
que sin darme cuenta te di
mi corazón, sin saber exactamente
por qué lo hacía
No te conozco,
y sin pensarlo
te he dicho más sobre mi
que a los que se quedaron
y sabes más de mi
que los que me conocieron
y yo sé más de ti
que las que se fueron
y me aterra pensar
que en este juego
te quedes con la llave
y salga perdiendo
miércoles, 15 de abril de 2015
sus alas
“Yo sé que tienes alas
cuando te desnudas,
las veo
están bien dobladas,
tal vez les faltan plumas,
pero tienes alas
y sé también que evitas soñar
pero no te culpo,
se que hubo muchos en el trayecto
que te jodieron las ganas
a veces me sorprendo a mi mismo
soñando con tus alas,
con lo que será el largo proceso de recordar
que eres cóndor
y no te miento,
no es fácil lograr que vuelva a latir
un corazón arrancado y exprimido
pero lo esencial es tener ganas,
querer desdoblar esas alas
y volar alto
yo me encargaré de remendarlas,
aunque no soy tejedor
sé donde coser
y ese aquél que tengo de ingeniero
me dice que tendré que ponerles tablas
para que las puedas extender
y tal vez ya no seas cóndor;
serás quizás una amalgama de ave planeadora
con muñeca de trapo
y tendré que servir de controlador de vuelo
y director técnico,
para que corras y saltes
sí,
es casi un salto al vacío
y te estoy pidiendo
que cierres los ojos y me sigas”
y al final,
ella extendió sus alas
y voló
viernes, 23 de enero de 2015
fantasma
sobre esa superficie
hay algo que no soy yo
sobre esos pedazos
de cristal roto
está el reflejo,
el fantasma
hay muchos significantes
que no le pertenecen a nadie,
libres, de boca en boca,
pero pocos significados
en este espacio
hay una locura
que no es solo el producto
de la razón
es un ejercicio lógico,
una complicada construcción
del delirio
hay un yo, un otro,
una imagen del otro,
siempre presente al margen del deseo
una representación de lo que falta
un algo que simboliza lo imposible,
lo que nunca llegaré a comprender,
por eso sé que ese algo
que se parece a mi
no soy yo
y pienso si será el otro,
el que insiste en que sitúe mi cuerpo
en este sistema que me dicta
que hacer, y cuándo
y es entonces cuando entiendo
que no puedo ver reflejada mi mirada,
que mi voz es lo que no oigo
siguen flotado palabras
de tu boca a la mía,
amor, olvido, falta, sonrisas,
silencio, madera y espera
ninguna me pertenece,
y todas están vacías,
faltas de significado
y perdido así
me aferro al fantasma,
ese residuo que promete
darme alguna identidad,
la que la palabra
no puede darme
hay algo que no soy yo
sobre esos pedazos
de cristal roto
está el reflejo,
el fantasma
hay muchos significantes
que no le pertenecen a nadie,
libres, de boca en boca,
pero pocos significados
en este espacio
hay una locura
que no es solo el producto
de la razón
es un ejercicio lógico,
una complicada construcción
del delirio
hay un yo, un otro,
una imagen del otro,
siempre presente al margen del deseo
una representación de lo que falta
un algo que simboliza lo imposible,
lo que nunca llegaré a comprender,
por eso sé que ese algo
que se parece a mi
no soy yo
y pienso si será el otro,
el que insiste en que sitúe mi cuerpo
en este sistema que me dicta
que hacer, y cuándo
y es entonces cuando entiendo
que no puedo ver reflejada mi mirada,
que mi voz es lo que no oigo
siguen flotado palabras
de tu boca a la mía,
amor, olvido, falta, sonrisas,
silencio, madera y espera
ninguna me pertenece,
y todas están vacías,
faltas de significado
y perdido así
me aferro al fantasma,
ese residuo que promete
darme alguna identidad,
la que la palabra
no puede darme
miércoles, 7 de enero de 2015
cambios
"Cambia lo superficial,
cambia también lo profundo
cambia el modo de pensar
cambia todo en este mundo"
Julio Numhauser, músico chileno
de pronto me desperté un día
y la mujer que eras desapareció;
agarró todo lo que la hacía hermosa
y se fue
y desde entonces mis manos y sonrisa
sintieron el tiempo pasar por ellas,
la sal, el viento, el trabajo y los errores
las hicieron más hermosas
después fue mi voz, que cuando cantaba
era muy joven y solo repetía notas
y silencios de otros
aprendió con los años a hallar su causa,
a jugar con los significantes y significados
a cantar, razonando
y ya Sabina no me supo a lo mismo
y no volví a ver las rosas secas con el mismo significado
hay libros que ya no me interesa leerlos
porque crecí más allá de su mensaje,
y renuncié a los dioses, a los deseos sin sabor
ya me parece tonto Juan Salvador Gaviota,
y cambié a Ortega y Gasset
por Lenin, Mariátegui y Leontyev
ya mi casa no tiene techo de madera y zinc
lo cambié por uno que resiste tempestades
ya no tengo las mismas obsesiones y adicciones,
las cambié por otras que me dan más satisfacción
ahora me dedico a leer del socialismo
y a jugar con la ciencia y la probabilidad
ya no espero a la hija,
la dejé morir, y me hizo libre
ahora mi guitarra, cuando suena sus cuerdas
devuelve crítica, sarcasmo,
y habla del amor, sin ingenuidades
ya le perdí el miedo al fracaso
porque estuve en el suelo tantas veces
que sé que de ahí no voy a pasar
Así que cambia y olvida;
no queda nada aquí por destruir
cambia también lo profundo
cambia el modo de pensar
cambia todo en este mundo"
Julio Numhauser, músico chileno
de pronto me desperté un día
y la mujer que eras desapareció;
agarró todo lo que la hacía hermosa
y se fue
y desde entonces mis manos y sonrisa
sintieron el tiempo pasar por ellas,
la sal, el viento, el trabajo y los errores
las hicieron más hermosas
después fue mi voz, que cuando cantaba
era muy joven y solo repetía notas
y silencios de otros
aprendió con los años a hallar su causa,
a jugar con los significantes y significados
a cantar, razonando
y ya Sabina no me supo a lo mismo
y no volví a ver las rosas secas con el mismo significado
hay libros que ya no me interesa leerlos
porque crecí más allá de su mensaje,
y renuncié a los dioses, a los deseos sin sabor
ya me parece tonto Juan Salvador Gaviota,
y cambié a Ortega y Gasset
por Lenin, Mariátegui y Leontyev
ya mi casa no tiene techo de madera y zinc
lo cambié por uno que resiste tempestades
ya no tengo las mismas obsesiones y adicciones,
las cambié por otras que me dan más satisfacción
ahora me dedico a leer del socialismo
y a jugar con la ciencia y la probabilidad
ya no espero a la hija,
la dejé morir, y me hizo libre
ahora mi guitarra, cuando suena sus cuerdas
devuelve crítica, sarcasmo,
y habla del amor, sin ingenuidades
ya le perdí el miedo al fracaso
porque estuve en el suelo tantas veces
que sé que de ahí no voy a pasar
Así que cambia y olvida;
no queda nada aquí por destruir
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