sábado, 22 de noviembre de 2008

dormía

Yo dormía
el sueño de los no-creados
el de los que no somos
y tú luchabas,
y tú en la sierra,
camuflageado y visible,
presente y escondido

Yo dormía
un sueño de crisálida,
y dentro de esa pupa
estaba casi muerto
y tú en los montes,
en los de los continentes,
en los de las islas,
yo dormía y tú,
recorriendo la espina dorsal
de la América toda

yo dormía
el sueño de los ignorantes,
el de los que son peores
que los que tienen el corazón
negro de maldad,
yo dormía
y tú con un cantar
de sangre y plomo rítmicos,

Yo seguía durmiendo
el sueño de los que caminan
entre las masas como uno más,
el de los egoístas, mientras tú
llevabas pan a los sin rostro,
a los que no tienen voz,
mientras tú enseñabas, yo dormía

y una noche te descubrí,
y se rompió la crisálida del viejo hombre,
del que no tiene norte ni razón,
y vi tu estrella en un sueño profético,
sobre un negro cielo esa única estrella

y desperté

viernes, 21 de noviembre de 2008

Obrigado Brasil

Obrigado pelo samba
pela areia e pelo sol
obrigado por tuas praias
pelos rios e o calor

pelas ruívas, pelas loiras,
e pela Serra do Mar,
por Parati, por São Paulo,
por Gilberto e o seu cantar

Obrigado pelo Bossa,
por Gal, Toquinho, Caetano,
o berimbau e repinique,
pelo surdo, pelas mãos,

aquelas que em carnaval
tocam músicas bonitas
e pelas negras dançando
também pela María Rita

Pelas garotinhas loiras
de olhos verdes e o quadril,
e o corpão de uma neguinha
muito obrigado Brasil

pelo feijão, pelo arroz,
pela picanha e banana
pelas músicas de Tom
por teu portugês que canta

voltar é a minha ilusão
que levo dentro, calado
sempre no meu coração
meu Brasil, muito obrigado

jueves, 20 de noviembre de 2008

Paraíso perdido

Si la felicidad está en un paraíso
ha de ser un paraíso perdido,
uno de gentes sin rostro y
piel de madera

debe ser uno de tormentas en los montes,
de arroyos que crecen y toman fuerza,
y forman un río violento y marrón
de un látigo que es la suma de los arroyos

sin dudas es uno ausente de profesionales del robo,
sin aquellos que se alimentan de la miseria,
la ignorancia, el dolor, los de la guerra del olvido,
de pieles color dinero, pesados, como si fueran de oro

uno donde el olvido es memoria,
las balas, palabras, donde todos los días
son primero de enero, por que el tiempo
es uno donde el tiempo no se cuenta

un paraíso de colores, rojos de sangre,
azules de cielo, verdes de montaña,
negros de café, marrones de tabaco,
y blancos, como el papel donde se escribe
la nueva historia de la felicidad

martes, 18 de noviembre de 2008

(des)otoño

Aquí no hay hojas amarillas,
rosadas y naranja que cubren los suelos
como una gran alfombra

las veía caer, como acróbatas desafiantes,
Walendas que se lanzaban desde un árbol
unas sobre otras, burlándose del viento y el suelo

acá no llega ese frío, esas tardes tempranas,
el café no es una excusa para calentarse,
no hacen falta abrigos, sábanas gruesas

aquí las hojas se niegan a envejecer,
se aferran a los árboles en abrazo
se rehúsan a volar y a la acrobacia

y aunque no veré ese mar dorado de nuevo
tengo tus ojos y su color desgastado e incierto,
y este (des)otoño caluroso, preludio de la primavera en diciembre

lunes, 17 de noviembre de 2008

viaje a la semilla

voy de espaldas en este laberinto,
desde el centro a la derecha en cada giro,
hasta salir

corro, camino, me apoyo,
gateo, me impulso, me volteo,
me arrastro, pataleo incontrolable, nado

de pronto hay dioses,
todo requiere explicaciones,
me olvido de palabras y conceptos

un día es revolución,
el otro es cuestionamiento,
al siguiente preguntas constantes, gritos

te poseo, te amo y te vas
te beso, te amo y te vas,
te vas

dos manos, dos hemisferios cerebrales,
dos manos, que descubren y nombran el mundo
dos manos, que no controlo y muevo incesante

treinta y siete millones y medio de ceros y unos
que representan cada uno de mis defectos
millones de semillas que viajan en un cuerpo

células, dos hélices, bases
infomación que se entrelaza y define,
átomos, partículas, calor y explosión

viernes, 14 de noviembre de 2008

Armado de Silencio (canción)

con el sonido de gotas sobre madera,
ruido del viento entre las hojas,
con el hueco cantar de un arroyo cualquiera,
el sudor que mi cuerpo moja,

la risa del otoño y los árboles del itsmo
el canto ciego y mudo de un mar y de un abismo
con tu gemido agudo presente cuando pienso
más que con las palabras, armado de silencio

armado de silencio, armado de silencio

con la sonrisa de los niños donde quiera
un llanto de estrellas en las manos
de Marcos los discursos, mi boca que te espera
y tu rostro y cuerpo que llamo

cual barco a la deriva sobre un oleaje fuerte
con las manos vacías, con un olor a muerte
con tus latidos fuertes que hoy llevo tan dentro
más que con las palabras, armado de silencio

armado de silencio, armado de silencio

misterios y lluvias

debe haber un misterio enrevesado
tras esta lluvia inistente,
tan inevitable, tan llena de ansias

tal vez el mismo misterio
de ese cabello entrópico y descuidado,
opaco y enrredado

seguro no es tan complejo
como esa muralla de metáforas,
de enciclopedias que te cerca,
ese cepo intelectual archivado en Dewey

puede ser el mismo misterio de aceituna,
el de tus músculos ventanas
deglutadores de almas, rodeados de sombra

o tal vez la llave es la boca que no besa,
la boca que no toca y provoca,
la de las lenguas, constructura de murallas

esta lluvia es tan misteriosa como el compás,
como las fusas tecleadas sobre una piel que es cuerda
como el paseo de la danza del deseo
que se baila en ciclos

martes, 11 de noviembre de 2008

bailando salsa

bailando salsa damos vueltas,
se nos escurre el tiempo
mientras giramos

pies descalzos, tacos imaginarios,
te dejas llevar por mis manos
que te dan dirección

puedes mirar al cielo o al suelo;
al cielo para no encontrar mis ojos,
al suelo para no pisarme

bailando salsa sudamos,
te mojas y siento tus olores,
deseando tu sal enredada en mi lengua

te aprieto, te ajusto, te controlo
marioneta que gira a izquierda,
que camina al compás de la clave

es otro juego de esos de seducción,
y te amarro y te siento entre mi cuerpo,
mientras canto cada verso y soneo

bailamos salsa como un preludio
a la gran danza de las sábanas blancas,
como un ritual de ateos que se desean

crónica exploratoria de un cuerpo desnudo

Brillante vía láctea de negras estrellas,
un sol en el vientre que late y crepita,
dos enormes ojos de un color extraño,
y cuerpo tan blando como una almohadita

Tecleo un secreto sobre cada nervio
de una piel cubierta de manchas de luna,
y que ahora es arena que mis huellas guarda
enigma de ojos de piel de aceituna

Topógrafo experto de tu geografía
sin más instrumentos que mis toscas manos
dibujando el mapa de puntos poesía
de un cuerpo cubierto de signos arcanos

En ella el otoño me llena de hojas,
preludio de invierno, primera nevada
grama de su cuero tan castaña y suave
y al sur de su cuerpo llueven madrugadas

taciturna amante de espalda dormida
pequeños gemidos de tonos agudos
me adentro en tus aguas de oleaje constante
sin mas astrolabio que un canto desnudo

lunes, 10 de noviembre de 2008

armado de silencio

con el sonido de gotas sobre madera,
ruido del viento entre las hojas,
la risa del otoño y los árboles del itsmo

con el hueco cantar de un arroyo cualquiera,
el sudor que mi cuerpo moja,
el canto ciego y mudo de un mar y de un abismo

con la sonrisa de los niños en Noruega,
un llanto de estrellas peruano,
melodia en portugués de Brasil cuando pienso

con Chiapas, siempre Chiapas que a la mente llega,
y tu rostro y cuerpo que llamo,
más que con las palabras, armado de silencio