sábado, 13 de enero de 2007

La herida abierta

Nos llenaron de familias de emigrantes que
vinieron a ver su apellido morir en tierras extrañas

Convirtieron generaciones enteras
en vendedores de supermercado del semáforo,
drogadictos, juglares y mendigos

Nos volvieron sonámbulos,
esperando a los 90 aún por nuestros hijos,
y tal vez, ya no por ellos, si no
por noticias de cómo murieron
para poder al fin morir en paz

Nos privaron de todos los revolucionarios
que nos hacen falta ahora.

Nos transformaron en madres solteras,
en huérfanos de padre y madre a los dos meses,
en activistas de la justicia.

Se aliaron con la Bestia buscando el poder.
Se volvieron senadores vitalicios,
autogolpistas, "antiterroristas"
fueron perdonados por hipócritas y ladrones
Se bebieron nuestra sangre, nuestra tierra,
nuestros sueños.

Trataron de robarnos la dignidad, y el futuro,
pero solo nos hicieron más fuertes

martes, 12 de diciembre de 2006

Hay una mujer que...

Hay una mujer que hace tiempo
me encerró en su universo
de palabras nuevas
de lenguas antiguas y creadas,
de espíritus que necesitan ser salvados,
y me enseñó que mi mundo tiene
múltiples dimensiones, tiempos y espacios

Hay una mujer que supo retroceder
el movimiento de los átomos,
que para siempre desbalanceó
mi compás interno con
el peso de sus caderas
y que al amarme estas
apretaron tanto el interior de su sexo
que me exprimió el jugo vital
del que están hechas las cosas
y me esparcí por su vientre
químicamente infértil
para ser absorbidas por
su espíritu de médium,
condenado a escuchar las almas
de los que no pueden descansar

Hay una mujer que me llora todas las tardes
me extraña todos los días
ama obsesivamente
se contradice al hablar
construye palabras nuevas
adquirió mi acento y mis palabras
me odia por no quedarme a su lado
me quiere olvidar por que no es posible
cuando camina sobre piedras me recuerda
no puede escuchar ciertas canciones
vive en un conflicto contradictorio
entre su moral y su pasión
no deja de pensar en mi
tiene en su piel grabada
la forma de mis labios resecos
y en sus nalgas la forma de mis dedos toscos
y en sus ojos tristes los míos que complementan
que sueña con dividir su carne con la mía,
sufre por mi estupidez, mi necedad,
y cuando me vea una tarde de verano
me dirá, hijo de puta, que duro es amarte,
que bueno verte, que bueno verte

Instrucciones para amarme

Si me vas amar, ámame en lenguas,
escritas, martilladas sobre piel,
leídas, cicatrices ideogramas
habladas en oídos a lo oscuro

Ámame ciencia, masa solar
fuego nuclear, ceniza destructora
principio de protones y neutrones
motor de creación, nébula
ámame supernova, explosión
ámame luminosa

Para en mi cuerpo como garúa fina,
constante, compacta, casi caricia de agua
anochecer temprano, delgada niebla

Con los ojos cerrados,
con placer, endorfinas
acelerada, híbrida

de fronteras extendidas,
con misterios nuevos
perpleja
enloquecida

Ámame inducida, excitada
drogada en prolactina, estrógeno, serotonina
orgasmada

Altera mis genes,
hazme una canción de evolución
pentabásica, pentatónica
pentagrama de proteína

Bríndate atómica, hipotética,
teórica, probabilística,
molecular, genética, biológica

Si me vas a amar, ámame única
entera, unitaria,
ámame en espíritu contínuo,
eterno espíritu anárquico
sin frontera, ni atadura, ni pasaporte
no por un día y no por lo infinito
ámame extensa, ahora.

martes, 26 de septiembre de 2006

Amante de madera

Nació de tus maderos

una canción de cuna

de notas consonantes

y cuartetas simétricas

para dormir a un niño

de cabellos rizados

un duende de ojos grises

y de risa energética


Y rugió entre tus tablas

la rabia incontrolable

vendabal caribeño

de musical ventisca

ciclónico, atrevido

compás inagotable

de dedos indomables

que entre cuerdas se agitan


En un cuatro cuarenta

frecuencia te acaricio

Tan aguda y tan grave

tan amiga y amante

tallé cada resquicio

con mis manos calladas

a tus fecundas cuerdas

preñandas de sonido


Entre sus negros trastes

y su cintura estrecha

se cocieron amores

se tejieron historias

amante solitaria

de ébano y cereza

fusil dócil sonoro

de tan redonda brecha

martes, 22 de agosto de 2006

Eres parte de mi

Eres parte de mi
y yo soy la mitad de todas tus células.
De tu mirada la manera triste en que contemplas todo
de tu risa la carcajada siniestra y juguetona
de tu pelo cada rizo aventurero, cada tono de marrón,
la mitad de todas tus manías, de todos tus males.

Soy la curiosidad con la que exploras,
la rabia con la que explotas,
tu rebeldía, tu pequeña revolución diaria
contra el imperio paternal,
el bárbaro opresor del que surgiste una noche.

Soy tu sueño plácido y profundo,
tus intentos musicales, tus notas aún sin afinación,
tu hambre sin control, tu aliento mañanero

Soy parte de ti.
Yo sé que no lo pediste y no lo entiendes
pero asi es.

martes, 8 de agosto de 2006

Vagabundear

Vamos a escaparnos
te espero en el aeropuerto

vamos a mandar a todos al carajo
y a meternos en la selva a vivir con los nativos
o vámonos tal vez a la India
a la China o a la ostia

vamos a olvidarnos del miedo
de los compromisos,
dejar las deudas sin pagar,
olvidarnos de todos esos oportunistas que se llaman amigos
y solo buscan sacarte ventaja

vamos a mandar a la mierda a nuestros supervisores
a cagarnos en la madre de la tipa de recursos humanos,
que quiero dejar de sentir que se me consume la vida en un cubículo
y quiero vivir y ver las millones otras cosas de esta vida
cataratas, selvas, mares, bahias, montes y ciudades
que nos esperan con nuestros pies descalzos

vivamos el secreto de los mendigos
la libertad de los que no tienen por que ceder ante el gobierno,
los impuestos, el ocho a cinco y la corbata,
que no tienen por que ser infelices y que
van a donde les plazca

vamos a ver un sol distinto cada amanecer,
caras nuevas,
mujeres y hombres de ropajes distintos
comidas olorosas y perfumes,
y tantas otras mil cosas que nuestras vidas automáticas y digitales
no nos dejan disfrutar

No necesito mucho para ese viaje
pero quisiera que estuvieras a mi lado
cuando amanezca

viernes, 21 de julio de 2006

My boss, Mr. Ñemerson

Daniel P. Ñemerson
white executive extraordinaire
driving force of the world of information

white haired, middle-age crisis “man”
sits higher in his leather chair
and looks you straight in the eye
trying to inspire fear in your heart

arrives at nine
goes to an early hour and a half lunch
leaves at four

carefully watches over his stocks,
bonds, mutual funds,
manages technology, but doesn’t buy technology stock
since he can’t trust it

wears the same shirt every Tuesday
buy candies for his employees
in an effort to polish his tarnished image

tells you wonders on Monday
feels very disappointed about you on Wednesday
and rushes out of the office early on Fridays

likes to steal ideas from others
and pitch them like his own on management meetings
and can’t even thank you
much less give you a raise

he will critique your communication skills
and later try to address his workers
all shy and looking at the floor
and relies too much on the spell checking function
of his word-processing software

will feel threatened if anyone
looks even slightly more apt for the job than him,
and will try to belittle that person
and make him or her feel like he or she doesn’t belong

Daniel P. Ñemerson used to be Daniel C. Frecklemeier
but he gave up his family name
because he is really pussy-whipped
and his wife controls every move in his life

Daniel P. Ñemerson waited too long to become someone in life
and is now raising kids at 50
and trying to save for early retirement

He knows he wastes tax-payers money
when he looses stuff every time he leaves his office open,
but he is too proud to admit that he is in error

Daniel P. Ñemerson
says he loves Jazz,
but secretly loves Broadway musicals

He waits silently for time to pass over his miserable existence,
taking credit for the work of others,
but his errors are too evident,
and mediocrity can only last for so long…


martes, 20 de junio de 2006

corazón desechable

Mi corazón es

un mendigo

desechable

olvidable

un trozo de papel

de un anuncio

que arrojas

una llamada de mercadeo

indeseada

una copa vacía

evento fácil de olvidar

mecanismo de vida

falto de sentimientos

limosnero de tus caricias filtradas

de tus cariños censurados

de ocho a cinco en días de semana

y de mensajes ocasionales

víctima de tus estados de ánimo

de tus ideas correctas

de la frialdad que olvida

masa roja que me riega el cuerpo

de la sangre que aún carga tus células

ciudadano del recuerdo

residente en Septiembre,

dueño de una casa antigua junto al mar

viernes, 16 de junio de 2006

yo quiero una mujer

yo quiero una mujer de éter y espuma

y no de carne y hueso abandonados

yo quiero una mujer hecha de bruma

falta de sentimientos abreviados


yo quiero una mujer casi universo

políglota, sin raza definida

que sepa conquistar con cada beso

los lindes de mi boca distraída


yo quiero una mujer que en sus entrañas

encierre los misterios de la ciencia

en los ojos verde de la montaña

revolución eterna y disidencia


yo quiero una mujer que sea del mundo

rabiosa guerrillera de la izquierda

que emane de su espíritu profundo

la trémula canción de alguna cuerda


yo quiero una mujer que con sus manos

llenas de lodo y sangre de la lucha

pueda crear misterios bacterianos

y conquistar al que su voz escucha


no quiero una mujer intimidada

tampoco una mujer intransigente

yo busco una mujer apasionada

amante fiel y compañera siempre

miércoles, 14 de junio de 2006

el corazón

mi corazón se muere

decae su tejido

y de negro se tiñen

las arterias y venas

el amor que algún día

le causara latidos

congela su existencia

llenándolo de penas


poco a poco detiene

su ritmo antes constante

y ya no riega el néctar

sagrado de la vida

se endurece callado

herido por la ausencia

de quién amó entre sombras

mi alma incomprendida


el amor de septiembre

que lo pintó de verde

y con sangre amarilla

inundó mis pesares

se escapa de mis manos

como si fuese arena

y callada se niega

a escuchar mis cantares


ese amor de un día cinco

que me hizo hervir la sangre

que estremeció mi cuerpo

con sus anchas caderas

amor que sonreía

con sus ojos de alga

pitonisa mulata

hija de la marea


su mística mirada

ventana de su alma

se abrió cual flor silvestre

de aquella verde selva

y su piel blanca y suave

me entregó su secreto

envuelto en lluvia fina

de una tarde costeña


un beso de su boca

fue reacción en cadena

y mutó sin piedad

la estructura perfecta

del complejo polímero

de lo que llamé vida

y es ahora una masa

tan deforme y abyecta


y el corazón que un día

me mantuviera vivo

se calcifica lento

y en su lugar se crea

una piedra tan fría

que no alberga latidos

que no bombea sangre

que lenta muerte espera