te ofrezco el juego de la arqueología,
la exploración científica,
de los tesoros de nuestros cuerpos
el del "twister",
el de entrelazar nuestras piernas
pero a son de una melodía
el del cíclope,
el de hacer desaparecer los ojos,
aquél del respirar unísono
el del dibujo,
mi dedo como pincel
y tu cuerpo lienzo
el de las palabras,
el de la confusión intencional,
el de las lenguas
el de los sabores,
las mordidas en la espalda,
el del ritmo preciso e incesante
te ofrezco el juego del renacimiento,
el de la semilla,
el de desaprender y redescubrirte
Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
Copyright (c) Pedro J. Rivera Torres.
Todos los derechos reservados/All rights reserved, 2021.
www.pedrojuanrivera.com
domingo, 26 de octubre de 2008
enigma
eres un enigma
encerrado en la caja de Pandora,
enrredado en un cuento,
arropado con una fábula,
sellado con una leyenda,
todo un mito que me llama por el nombre
encerrado en la caja de Pandora,
enrredado en un cuento,
arropado con una fábula,
sellado con una leyenda,
todo un mito que me llama por el nombre
sábado, 25 de octubre de 2008
¿qué escuchas?
escucho tu voz que casi afina,
los coquíes cacofónicos
y grillos en desarmonía aleatoria,
hierba mojada, ramas
tu respiración agitada
caliente, húmeda
sobre mi cuello y su piel
que se eriza con tu aliento
escucho una pena
que me cuesta trabajo nombrar,
vagabunda que deambula en otros cuerpos,
y en ciertas noches me visita
escucho una voz nueva,
una que sale más profunda,
más adentro del diafragma
la de la desnudez del ser
escucho mi silencio
por que jamás es total ausencia de sonidos;
siempre acaba siendo torbellino de sentires
armonía de neuronas que se conectan para recordar
los coquíes cacofónicos
y grillos en desarmonía aleatoria,
hierba mojada, ramas
tu respiración agitada
caliente, húmeda
sobre mi cuello y su piel
que se eriza con tu aliento
escucho una pena
que me cuesta trabajo nombrar,
vagabunda que deambula en otros cuerpos,
y en ciertas noches me visita
escucho una voz nueva,
una que sale más profunda,
más adentro del diafragma
la de la desnudez del ser
escucho mi silencio
por que jamás es total ausencia de sonidos;
siempre acaba siendo torbellino de sentires
armonía de neuronas que se conectan para recordar
desentiérrate
habrá un corazón en una vasija de barro,
una guerra maravillosa,
una guitarra combativa,
una bandada de pequeñas palomas
habrá un silencio de redonda,
una oración larga de García Márquez,
un deseo de mover el culo,
una apatía a caminar despacio y silenciosa
seguro habrá una revolución que es metáfora
y una metáfora revolucionaria y roja,
un capítulo del Ulises,
y la conclusión de una tesis
quién sabe si habrá una luna llena y brillante,
un motivo para cambiar de piel,
tal vez un pueblo entero o un continente,
o el capítulo siete de Rayuela
sin duda habrá un huevo,
una semilla y un viaje,
un embrión, un hilo de plata,
evolución, y un nuevo viento
una guerra maravillosa,
una guitarra combativa,
una bandada de pequeñas palomas
habrá un silencio de redonda,
una oración larga de García Márquez,
un deseo de mover el culo,
una apatía a caminar despacio y silenciosa
seguro habrá una revolución que es metáfora
y una metáfora revolucionaria y roja,
un capítulo del Ulises,
y la conclusión de una tesis
quién sabe si habrá una luna llena y brillante,
un motivo para cambiar de piel,
tal vez un pueblo entero o un continente,
o el capítulo siete de Rayuela
sin duda habrá un huevo,
una semilla y un viaje,
un embrión, un hilo de plata,
evolución, y un nuevo viento
viernes, 24 de octubre de 2008
¿queda?
¿Quedan versos en tu cuerpo,
o te los mataron los años de
andar de puntillas?
¿Puedes aún leer esas realidades
escritas sobre tu piel y sus pecas
y transmutarlas en cuento, o con
el miedo se tatuaron en una lengua
que ahora no comprendes?
¿Será que te conozco, o tal vez
pienso que te conozco y te conocí,
y necesito la máquina de darle
para atrás al tiempo para encontrarte,
para ver, escritos en hilo de plata
de tus vísceras, tus versos
en un vegigante?
o te los mataron los años de
andar de puntillas?
¿Puedes aún leer esas realidades
escritas sobre tu piel y sus pecas
y transmutarlas en cuento, o con
el miedo se tatuaron en una lengua
que ahora no comprendes?
¿Será que te conozco, o tal vez
pienso que te conozco y te conocí,
y necesito la máquina de darle
para atrás al tiempo para encontrarte,
para ver, escritos en hilo de plata
de tus vísceras, tus versos
en un vegigante?
breve
Ayer, luego de tu
transmutación en calabaza,
junto a tus zapatillas quebradas
parí un verso,
y te abrí;
saque de tu interior
la pulpa y las semillas
y corté una ventana
en tu elípitico cuerpo,
allí vertí palabras
y una placenta en rima,
esperando alimentes
el árbol del poema
que me sembraste un martes,
de madrugada a oscuras,
y consumí tu pulpa,
como hostia del deseo,
y guardé tus semillas
en un papel mojado
esperando la luna
para sembrarte honda
transmutación en calabaza,
junto a tus zapatillas quebradas
parí un verso,
y te abrí;
saque de tu interior
la pulpa y las semillas
y corté una ventana
en tu elípitico cuerpo,
allí vertí palabras
y una placenta en rima,
esperando alimentes
el árbol del poema
que me sembraste un martes,
de madrugada a oscuras,
y consumí tu pulpa,
como hostia del deseo,
y guardé tus semillas
en un papel mojado
esperando la luna
para sembrarte honda
Más que el mar
Eres más que el mar,
delta de río, cauce,
caudal del Amazonas,
cada tributario
eres cordilleras subterráneas
corales danzantes,
erizos inmóviles,
ojos de alga
reflejo del cielo,
profundo misterio,
eres la bioluminiscencia
y a veces cada ciencia
y yo solo soy
una tromba marina
llenando tu calma
de violencia ciclónica
y te arrojo con fuerza
al cielo ennegrecido,
y riego tu cuerpo
por entre las nubes
que en algún otro momento
habrán de acariciarte
con un millón de dedos fríos
sobre tu piel en calma
delta de río, cauce,
caudal del Amazonas,
cada tributario
eres cordilleras subterráneas
corales danzantes,
erizos inmóviles,
ojos de alga
reflejo del cielo,
profundo misterio,
eres la bioluminiscencia
y a veces cada ciencia
y yo solo soy
una tromba marina
llenando tu calma
de violencia ciclónica
y te arrojo con fuerza
al cielo ennegrecido,
y riego tu cuerpo
por entre las nubes
que en algún otro momento
habrán de acariciarte
con un millón de dedos fríos
sobre tu piel en calma
miércoles, 15 de octubre de 2008
con cada día que pasa
con cada día que pasa
me adentro en tu laberinto,
girando a la izquierda
buscando el centro
pasa el tiempo
y eres cada vez menos misterio
menos idea, menos mito
y más carne, más mundo
ya tus ojos no son
aquel misterio veraniego
que refrescaba en viejas fotos
y recuerdos marchitos
ya tu boca no es
una singularidad
sino una multiplicidad
de sabores y embrujos
con cada día que pasa
eres menos de otro,
menos del pasado,
más mía
y no mía de que me perteneces,
sino mía de igual;
de mi propia sangre,
casi una hélice que pega mi adn
te exploro y te defino
con mis manos y mi boca,
y eres lengua antigua
que renace en mi cerebro
tu cuerpo antes selva
pasa a ser terreno conocido,
le escribo mapas a tu geografía,
navego sin instrumentos
jugamos a las preguntas
y a las confesiones,
y cada vez conozco más tus miedos
y tus verdades
y la caricia mística del tiempo
me devuelve los años perdidos,
y entiendo por fin tus secretos,
descubriendo que eres mi igual, mi complemento
me adentro en tu laberinto,
girando a la izquierda
buscando el centro
pasa el tiempo
y eres cada vez menos misterio
menos idea, menos mito
y más carne, más mundo
ya tus ojos no son
aquel misterio veraniego
que refrescaba en viejas fotos
y recuerdos marchitos
ya tu boca no es
una singularidad
sino una multiplicidad
de sabores y embrujos
con cada día que pasa
eres menos de otro,
menos del pasado,
más mía
y no mía de que me perteneces,
sino mía de igual;
de mi propia sangre,
casi una hélice que pega mi adn
te exploro y te defino
con mis manos y mi boca,
y eres lengua antigua
que renace en mi cerebro
tu cuerpo antes selva
pasa a ser terreno conocido,
le escribo mapas a tu geografía,
navego sin instrumentos
jugamos a las preguntas
y a las confesiones,
y cada vez conozco más tus miedos
y tus verdades
y la caricia mística del tiempo
me devuelve los años perdidos,
y entiendo por fin tus secretos,
descubriendo que eres mi igual, mi complemento
martes, 14 de octubre de 2008
chuvosa 8
hay aguacero de palabras
en donde había sequía.
una capa de rocío
sobre la hierba
huidas y encuentros,
aunque sobran las huidas
verbos, artículos,
y un excedente de adjetivos
senderos que se bifurcan
hasta lo infinito
hay aguacero de palabras,
llanas, agudas y esdrújulas
instantes, azares, suertes,
algoritmos, cifras, ciencias
báñame en tus palabras,
seré tu semiólogo, tu lingüista
versado en palíndromos,
meteorólogo de letras
experto en definirte,
en darle sentido a las palabras que llueves
en donde había sequía.
una capa de rocío
sobre la hierba
huidas y encuentros,
aunque sobran las huidas
verbos, artículos,
y un excedente de adjetivos
senderos que se bifurcan
hasta lo infinito
hay aguacero de palabras,
llanas, agudas y esdrújulas
instantes, azares, suertes,
algoritmos, cifras, ciencias
báñame en tus palabras,
seré tu semiólogo, tu lingüista
versado en palíndromos,
meteorólogo de letras
experto en definirte,
en darle sentido a las palabras que llueves
casa de campo
tu cuerpo será mi casa
de campo
de paredes ausentes,
de techo bicolor,
negro y azul
huérfano de puertas,
cerraduras,
con ventanas de montaña,
hierba y árboles
sin más balcón que tu pecho
sobre el que se esconde un horizonte
sin muebles, solo la hierba sobre tu piel,
y mi cabeza descansando sobre ella
de campo
de paredes ausentes,
de techo bicolor,
negro y azul
huérfano de puertas,
cerraduras,
con ventanas de montaña,
hierba y árboles
sin más balcón que tu pecho
sobre el que se esconde un horizonte
sin muebles, solo la hierba sobre tu piel,
y mi cabeza descansando sobre ella
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