miércoles, 19 de febrero de 2014

Canción con Miguel

A mi hermano, compañero, y camarada Miguel A. Cruz Santos. Un verdadero revolucionario, un gran hombre, de los que hace falta. El cáncer nos lo arrebató a los 55 años, cuando más lo necesitábamos. Vendrán más, y ojalá sean todos como tú, querido hermano.


Perdón si dejo un suspiro
colgado de alguna flor
pero me dejó el rocío
borracho de tanto amor

Perdón si digo verdades
que les puedan ofender
¿pa’ qué querer libertades
que no puedo defender?

Perdón si me ves contento
por las calles correteando
pero es que rompí el silencio
que me iba desesperando

Perdón si con mi alegría
me robé tu corazón,
pero amanecí soñando
con una revolución

Perdón si es que digo frases
tan faltas de ideología
pero una canción con todos
ha inundado el alma mía

Perdona si las hormigas
ya se han vuelto militantes
y han traicionado la reina
que les gobernaba antes

Perdón si me ves llorando
y a la misma vez sonriendo
pero es que sigo pensando
que todo es cuestión de tiempo

Perdón si muto los grises
en rojo del corazón
pero amanecí soñando
con una revolución
  
Perdón si me ves marchando
junto a los trabajadores
o una consigna cantando
¡abajo los opresores!

Perdón si muto los grises
en rojo del corazón
pero amanecí soñando

con una revolución

sábado, 12 de octubre de 2013

uno de estos días

uno de estos días
me cansaré de decirte
lo que deseo

me voy a cansar
de las excusas,
de escuchar "no"

y ya no buscaré
el milagro que
buscaba antes

ya no querré
dividirme, no querré
materializar el somos

un día de estos
me voy a levantar
del otro lado de la cama

y me voy a hartar
de tu fetichismo,
de tu necesidad,

de tu deseo inconsciente
de reconocimiento y
vanidad

y ya no me bastará
compartir secretos,
satisfacer deseos

ya no seré el libertador,
el catalizador que fui antes,
iconoclasta, rebelde

y volveré a mis ciclos
de depresión y encierro,
a perseguirme

un día de estos te voy a creer
y voy a hacer exactamente
lo que quieres que haga

me cansaré de nadar contra el flujo,
de intentar cambiar tu pensamiento,
de modificar conductas

y tomaré tu negativa,
tu resistencia,
como lo correcto

suprimiré mi impulso,
mi deseo de perpetuidad,
y lo echaré a la basura

y me olvidaré del asunto,
probablemente por que me canse
de escuchar no

me volveré un viejo amargado
de esos que nadie visita,
y mis amigos habrán muerto

me limitaré a escuchar
historias del trabajo
sin emitir opiniones

conforme, porque ya
habrás matado ese fuego
de revolucionario

un día de estos
vas a querer lo que quise
y seré yo el que diga "no"

o tal vez te hayas negado tanto
que ya sea muy tarde e imposible
cambiar de opinión

miércoles, 4 de septiembre de 2013

al final del día no estoy solo

al final del día
no estoy solo

aunque el niño
se vaya a dormir,
aunque ella
se acueste y ronque
luego

aunque te hable
y no me contestes
porque estás cansada,
por no sé cuántas cosas

siempre tendré
esa bondad
tan genuina de
los extraños,
esos extraños
en los que podría
confiar

aunque pida ayuda
y me la nieguen
y me den un discurso
que jamás pedí
sobre cosas que sé

no estoy solo
están conmigo
los pensamientos
más oscuros,
los que se marinan
en dolor, en frustración,
los que salen cuando
los provocan

y al acabar el día
cuando me siento
a pensar en que será
de nosotros,
no estoy solo

estoy con los recuerdos,
con todas las pasiones,
los besos, los gemidos,
con los ruidos de autos
acelerados, con la
cacofonía de sus músicas,
con el crujir de hojas,
y el sonido del viendo

y con los hechos,
las discusiones, los gritos,
los manoteos, con las
veces que habla y no se piensa

y antes del aguacero de las tres
justo antes de que se ponga el sol
sé que no estoy solo

porque tengo mis miedos
mis ganas de ser libre,
de echar todo a la mierda,
de salir corriendo
tras algo totalmente inseguro,
inestable, imposible
con mis ganas de tirar
estas noventa páginas grises
de ciencia que me reclaman
que avance, que termine

y de esos miedos
nace la furia que me acompaña,
que ciega mi nobleza y mi calma,
la que me cambia de silencioso
a ruin elocuente,
la que me mueve y me apasiona,
la de la tribuna, la que me saca
el orador, el hombre de masas,
poeta, palabra, púlpito,
corazón que late y sangra verdades

y cuando ya me nace
la calma, y baja la
temperatua, sé que no estoy
solo

estoy con la cerveza,
con los pies levantados,
con los ojos que se cierran
y recordando sus ojos
y su cintura,
me tumbo en la cama
casi muerto, junto a ella,
y empieza el duelo
entre mi moral
y mi pasión,
y poco a poco
va muriendo el que fui
hoy, el mísero instante
de veinticuatro horas
que fui

y mis ojos pequeños
se cierran poco a poco,
mientras doy tumbos
buscando tu cuerpo
sin encontrarlo,
me muevo, lucho,
resisto, pero al final,
sé que no estoy solo

porque están mis sueños,
y en ellos estamos,
libres, soberanos,
felices, y al final
no estoy solo

miércoles, 21 de agosto de 2013

¿Quién es el poeta?

A veces me cuestiono a gritos
¿Quién es el poeta?
si soy yo,
o aquél que me provoca
con su idiotez e ignorancia

si es el guitarrista
y la distorción en su guitarra,
el ritmo que marca
que me hace vibrar

si es la frecuencia de esa vibración,
ese temblor que recorre mi piel
y que si resonara conmigo
me haría pedazos

si son mis restos,
los que dejo cuando camino,
cuando pienso, cuando escribo,
en todo lo que toco

si eres tú cuando me besas
si la poetisa es tu lengua
creadora de erupciones,
diosa apocalíptica del deseo

tal vez sea todo lo que
no me deja pensar
como los normales,
todo lo que permite
que yo sea

martes, 20 de agosto de 2013

yo no era así

corro la cortina
después de bañarme,
no dejo rastros de pelo
en la bañera

sé cocinar, y al acabar
limpio la cocina,
friego, limpio trastes,
lavo el fregadero

voy tras de mi propio
desorden; la ropa del piso,
los libros de texto regados,
los controles de los aparatos electrónicos
todos sobre la mesita

no dejo los ganchos de ropa
hacia afuera de la percha
cuando saco las camisas

los zapatos están en las zapateras,
las camisas de manga larga juntas,
las de manga corta aparte,
y a veces las separo por colores

lavo la ropa
separada por colores,
oscuros aparte de claros
y los mahones aparte

seco la ropa y
la divido por grupos,
la separo y la doblo,
la reparto doblada,
guardo la mía

estudio con cierta disciplina,
trato de sentarme y no tener
distracciones de otras cosas

saco la basura
si salgo en la mañana,
paso escoba, mapo
por la casa cada semana,
y muchas veces aspiro
hasta las paredes

pienso antes de hablar,
considero la opinión de los demás,
me contengo para no ser
imprudente, orgulloso,
pedante, salvaje

sé mucho de ramas de la ciencia
que no estudio desde
que estaba en octavo grado

trato de esperar a los demás
para comer en la mesa juntos,
y trato, aunque no lo hago siempre,
de esperar a que terminen de comer,
o darles conversación

hago lo posible
por ser justo,
y no molestar cuando
sé que tienes tarea

¿y en serio que
te vas a poner a joderme
la vida por esa
estupidez?

viernes, 16 de agosto de 2013

La deuda


Yo vivía preocupado
por las tazas de interés,
por cómo estaba el mercado
precios del petróleo inglés

y por el valor del oro
y hasta los bienes raíces
pero la respuesta a todo
me pasó por las narices

préstamos estudiantiles
al siete y medio porciento
tengo que pagar un mundo
pa afinar el intelecto

debo la casa y el carro
y un güebal en las tarjetas
y si me suben los pagos
voy a andar en bicicleta

A beber y a singar
que el mundo se va a acabar
a singar y a beber
que el mundo se va a joder

porque le debía hasta al cura
no me quería confesar
sube la temperatura
porque no pude pagar

el agua y la luz de junio
y hasta mi hijo menor
lo empeñé al veinte porciento
porque le debo a un señor

me llaman los cobradores
para cobrarme los sueños
me buscan por los rincones
y yo en la casa de empeño

y quise pegarme un tiro
y con todo terminar
pero al dueño del revólver
no le acabo de pagar

A beber y a singar
que el mundo se va a acabar
a singar y a beber
que el mundo se va a joder

lunes, 12 de agosto de 2013

Ya yo no tengo miedo

Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así

Cuando era más pequeño
me pensaba extraño
el mundo era confuso
y hasta un poco hostil

las reses y la gente
seguían la corriente
y hasta el mismo discurso
oía repetir

Que si nos unimos
a Estados Unidos
vamos a lograr
un futuro mejor

y que lloverá
dinero de los cielos
que todo con ellos
y sin ellos no

Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así

y luego de repente
fui un adolescente
adicto a videojuegos
y televisión

y entre las confusiones
y la propaganda
mi cerebro demandaba
una explicación

que por qué la gente
que tanto trabaja
se ahogan en deuda
y no pueden pagar

y otros no se mueven
y visten de seda
y en un carro nuevo
salen a pasear

Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así

y en la universidad
se me abrieron los ojos
y por la alcantarilla
eché la religión

y me aprendí las ciencias
y filosofía
y a Carlos Marx y Lenin
leí con pasión

y sé que el problema
es el del sistema
y si no se cambia
nunca va a acabar

si no caminamos
todos como hermanos
a nuestros pequeños
¿qué les tocara?

Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así

el primer paso es despertar
y solo así podrás gritar
que ya no tienes miedo de pensar

Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así


domingo, 28 de julio de 2013

miedos

un silencio
como cabeza nuclear
en la cavidad de un misil

sobre las dudas,
sobre una piel de reptil,
contra las piedras

celos de un hombre
que aunque no ama
teme

lágrimas de una mujer
que aunque ama
se piensa sola

dos cuerpos
escapados, bígamos cuerpos
escondidos entre sábanas

temen por el futuro,
por los terceros,
por la incertidumbre

una mentira, de tantas,
algo impronunciable
que cambiaría todo

una verdad,
un pacto hasta la muerte,
comienzo blanco

un deseo de multiplicar,
de dividir,
de dar nombre a la vida

un plan,
dos cuerpos,
una pregunta que flota en el aire

miércoles, 10 de julio de 2013

compañera

Yo quiero que seas
la mujer de tu vida
y no de la mía.

Yo quiero que seas
tuya, porque no
me perteneces

no me enamoran
tu apariencia,
ni tu cuerpo,
ni nada que se lleve el tiempo

te amo revolucionaria,
luchadora, maravillosa
e inventora

te amo madre,
cáliz de vida,
refugio de corazones
que laten acelerados

prefiero acompañarte
a poseerte, dejarte libre
a retenerte

vayamos juntos
que la lucha no cesa
y nos queda monte por talar

miércoles, 3 de julio de 2013

La Marquesa de Jagua Pasto.

La Marquesa de Jagua Pasto se casó con un princeso. Cuenta la historia que unos meses después de darse cuenta en una boda criolla que ya despuntaban sus dotes de jamón de bellota, la Marquesa conoció al Princeso de Rancheras. Se conocieron en la loza, aunque eran los dos pájaros del sur-centro de la isla. De la realeza yaucana no tenía nada el princeso; no tenía apellido corso, ni venía de la alta alcurnia, ni las ruinas de una hacienda quedaban en su familia.  De sus hábitos de higiene siempre había cuestionamientos, y su capacidad para ser servido era vastamente conocida por la región. Siendo solo Marquesa de título, Carmen María Dolores de los Milagros Velázquez y Rodríguez no empleaba servidumbre, por lo que se dedicaba a atender todos los deseos del princeso.

   La Marquesa de Jagua Pasto jura y perjura que es de Guaynabo City, pero la mancha de plátano traiciona sus deseos. Quiere Montehiedra, pero sólo puede pagar Montellano. Quiere Evian, pero los gustos extravagantes del princeso la limitan a pagar por Nikini. El princeso no es príncipe porque no tiene sangre azul, porque sería lo único que lo diferenciaría de un pitufo. Anexionista, arrimado, vago y acostumbrado a que le sirvan. Adora el Blue Label, y hace que la Marquesa gaste una considerable suma de su fortuna para complacer su gusto exótico. El princeso siempre olvida su cartera, y a la hora de pagar se levanta para ir al baño, pero es fanático de la langosta y del buen vino.  El princeso no trabaja, pero administra los bienes materiales de la marquesa. Es aficionado a los autos veloces y a las mujeres fáciles. Tiene muchos amigos que se apellidan Antonmarchi, Antongeorgi, Borelli, Brignoni, Cianchini, Dominicci, aunque su apellido es Pérez. No pertenece a ninguna fraternidad, aunque le encantaría, pero el manto oscuro que le cubre el cuerpo no lo califica para pertenecer.  La marquesa es una mujer sin gracia, delgada, casi anoréxica, ajada, maltratada. Cuentan que se hizo ingeniera por la misma razón por la quería hacerse médico, para poder tirar el título como tema de conversación en fiestas de marquesina. 

Dicen que su padre, el Conde de Jagua Pasto, era un hombre casi decente. Por muchos años soportó la presencia de la Condesa de Jagua Pasto, aunque en esencia le asqueaba. Cuando ya se hartó de ella muchos años después, agarró la primera campesina que pudo mirar y le hizo dos muchachos, se fue del palacio a vivir a una casita de madera y fue casi el hombre más feliz de Jagua Pasto, hasta que la campesina lo sustituyó. Entonces enfermó del corazón, se secó como una pasa, y fue olvidado por casi todo el mundo, hasta que un día la Marquesa lo encontró hecho polvo sobre la silla del balcón de su apartamento, en pleno medio día. Antes de que hubiese bulla, le vaciaron las cuentas de banco, vendieron sus activos, sus pasivos y hasta sus pensamientos, y capitalizaron todo su caudal hasta que no quedó ni el recuerdo de su sangre real.
Claro, que del caudal de la heredera dispuso bien el princeso. Se compró un BMW que transformó en un carro fantástico para gente con poca clase, con cromo en el motor, cromo en el interior, cromo en los aros y cromo en el techo. Ahora convertido en un vehículo de todo terreno, el automóvil tenía la capacidad de aflojar las pantaletas de mujeres de poco pensar y mucho pretender, a las que el princeso llevaba a pasear por caminos de monte que dan a ninguna parte.

   Cuando nació el primer principito, la marquesa se sintió ofendida por los genes inferiores de su contraparte. El niño, un pequeño reptil casi microscópico y negro como un cabrón fue causa de la risa de las enfermeras del Hospital de la Piedad del Niño Jesús y la Virgen del Santo Pozo de la Salud del Mundo. Dicen que el niño, si es que se le podía llamar así, era tan feo que los espejos se rompían antes de que pasara por frente de ellos. Dicen que al nacer el segundo se dio cuenta de que su estirpe no era para poblar la tierra, así que decidió clausurar la vía que daba a la reproducción.

   Jagua Pasto era el barrio natal de la Condesa. En algún momento, en aquellos años olvidados por los pobladores de la isla, cuyas memorias suelen olvidar eventos que ocurrieron hace algunos días, fue un lugar próspero. Ahora es uno de esos lugares que tienen ruinas de tiempos mejores que se convertirán en monumentos venerables, y que confundirán los científicos de siglos por venir. Abundan los ñames, las malangas, yucas, plátanos, y todos los frutos de una tierra fértil y totalmente olvidada, porque la comemierdería y el inmovilismo de sus pobladores hace que gasten el cheque de cupones de alimento en supermercados pertenecientes al capital foráneo y en pequeños lujos que se olvidan cuando cambia la moda. La gente de Jagua Pasto prefiere pasar hambre y no tocar las malangas, ni los platanos, y no comen ni del Macdonalds porque gastaron todo lo poco que tenían en sus carros, en televisores, y en la gasolina que viene del medio oriente. Al encontrarse sola y divorciada, la Condesa cerró con llave su cinturón de castidad, y se dedicó a joder sistemáticamente a su yerna, la esposa plebeya del Duque de Hacienda Florida. Antes de que el hijo del duque se convirtiera en otro princesito, la plebeya decidió huir, dejando al duque en la ruina.
   
   La Marquesa de Jagua Pasto en realidad nunca ha vivido de acuerdo a sus condiciones materiales. Tiene seis tarjetas de crédito, dos de ellas a capacidad y a un interés del 25%, a las cuales manda el pago mínimo. En una de ellas están los $25,000 que usó el princeso para convertir el BMW del 1993 en módulo lunar. El princeso tiene un conjunto de herramientas de mecánica que se ven maravillosas, pero que no sabe utilizar correctamente. Empeña horas eternas recostado sobre el sofá de cuero italiano de la sala, con el aire acondicionado ineficiente de la sala en su máximo, pegado al iPad, hablando con niñas menores de edad a las que trata de convencer de que él es el amante de sus sueños. Entretanto, la Marquesa se encarga de los dos herederos al trono más grotescos de la realeza del mundo, los lleva al colegio católico, les compra comida chatarra, los viste de ropa irregular y a descuento, y los adorna para que no le causen ataques al corazón a sus súbditos.

   Claro, a la hora de fingir, la Marquesa es toda una reina. Se codea con la realeza colonial en los mejores clubes de Guaynabo, y pasea en los yates de comemierdas que tienen apartamentos en Palmas del Mar, a los que ella asiste sabiendo que los gustos del princeso y su gasto mensual no le permitirán tener. Sonríe y parece feliz, aunque sabe que todo es una máscara, que la felicidad huyó de su cara hace años, antes del princeso y la preñez. Cuando va de arrimada a estas fiestas, no lleva ni una bolsa de papitas fritas, y el princeso le cachetea las Sam Adams y los canapés a su cuñada, cuyo padre es el dueño del apartamento de lujo.

Pero esa historia de realeza es para otro cuento.