sábado, 12 de junio de 2021

estoy muriendo

estoy muriendo;

no se me va esta sed

y apenas me sostengo,

y ya no hay ni las gotas

del amor que me daba de beber


no es que no haya futuro,

o que no tenga pasado,

es la ansiedad,

las paredes blancas y grises

de esta pequeña prisión

no me dan esperanza alguna

 

salgo,

camino por Barcelona,

y veo los viejos tomados de la mano,

los niños que corren con sus padres

mientras muero con cada paso

 

ya no me quedan ganas 

de ser dios,

crear se ve lejano,

difuso, extraño

 

estoy muriendo,

me abandonan las razones,

ni las notas, ni canciones

sirven para retrasar la muerte,

todo me seca,

me envejece,

en el espejo solo veo surcos,

angustias, grises,

ojeras y lágrimas

 

estoy muriendo

porque el orgullo no se va,

porque ya no quieres entrar en mi

con tu espada para matar demonios

 

y yo añorando que entres en clave,

que entres en Sol, cantando,

moviendo todo el cuerpo mientras cantas,

 

y yo añorando escuchar de ciencia,

los hongos, las secuencias,

de los temas que he aprendido por osmosis

y que son los que me van matando

 

no sé si quiero rogar,

no sé si quiero correr,

no sé si quiero morir,

pero estoy muriendo

 

hecho una bolita 

en el centro de esta cama tan dura

tan lejos de la sábana

que huele a ti,

esa en la que busco tu cuerpo

como las cucharas en la gaveta.

 

inmóvil, a oscuras,

pensando que decir,

o si es mejor no decir nada

y dejarme morir

 

quizás me lo merezco,

quizás siempre lo merecí

quizás debí morir antes,

hace vientitantos años

para así ser mejor

un buen recuerdo

y no una amargura.

 

estoy muriendo,

y las paredes que me encierran

peligrosamente se acercan

y el cuarto se hace cada vez más pequeño

 

y cuando salgo, 

los caminos ya se ven iguales,

el cielo no tiene una sola maldita nube,

solo lluevo yo, 

y me estoy secando

 

y mis únicos destellos de luz

están tan distantes, que poco a poco

me abandonan más,

porque te llevaste el primero

y el segundo, que siempre ha sido tuyo

está tan lejos, y me dule


me marchito

porque no me buscan,

no me llaman,

porque empiezo a temerle

a la soledad


estoy muriendo

y quiero morir,

tal vez eso me haga ser 

el otro que debí haber sido

o el otro que querías que fuese

 

o tal vez me pase lo peor

y nadie jamás me recuerde.

viernes, 11 de junio de 2021

tanta oscuridad

es todo oscuridad

nada hace sentido,

es dar dos pasos

y no saber donde voy


nada es suficiente,

y ese dolor

que ya no me abandona


da igual abrir o cerrar los ojos,

no hay diferencia entre una cosa y otra


no hay sueño, y si aparece,

no hay descanso,

febril en esta cama

donde sólo se dar vueltas

 

y ese dolor, no cesa,

no me deja en paz

 

y yo, que de por si

padezco del terrible mal

de no saber decir las cosas,

tengo menos piezas

para armar sentido

 

y solo quiero librarme

de las culpas, de la impotencia,

de la insoportable oscuridad 

que me pesa tanto


hasta lo más amado

me deja sabor a poco

y si me llega algún destello

se esfuma, y me sumerjo

en esa nada interminable


quiero dehilarme,

deshacerme,

desconstruir esta

despreciable afonía,

este enloquecedor silencio


esta pequeña prisión

a la que llegué 

tan tarde en esta vida,

en la que cada vez veo 

más grises en la cabeza,

más soledad

 

luego de tanta noche

llena de ruidos,

esta inmovilidad,

donde hasta la luz

huye de mi

 


11-6-2021

Hace 25 años la vi.

 

No era rubia,

ni tenía azules los ojos,

ni era blanca,

no era ni sirena.


Pero tenía una voz

de esas que cuando canta

te tiemblan las rodillas.

 

Un pelo tan noche,

que me dormí en su hombro

mil veces, en muchas travesías.


Una ternura e inocencia,

que sólo querías abrazarla,

cubrirla de abrazos.

 

Y en sus ojos grandes

me sentí protegido,

y por primera, y tal vez

única vez, me sentí amado.

 

Aún me quedaban dioses

en esos tiempos,

y consulté el oráculo.

 

Pero nunca leí 

la consigna a su entrada,

nunca me conocí a mi mismo.

 

El olor de su cabeza

siempre me embriagó,

y los movimentos de su cuerpo

al cantar siempre me hipnotizaron.

 

Y en ella encontré mis ganas

de ser mejor, porque nunca tuve norte.

 

Pero no pude percibir su vulnerabilidad,

sus alas rotas, su esencia frágil

que ocultó siempre entre un manto

de nobleza, rectitud y fuerza.

 

Tuve no solo que enfrentarme a mis demonios,

sino que tuve que torear los de ella.

 

Me pidió cosas que nunca fui capaz de cumplir,

porque hay crímenes que una vez que se cometen,

no se pueden borrar ni ocultar.

 

Nunca pude ver sus ganas de dirigir, 

aunque pareciera que se dejaba seguir 

por la corriente.

 

Nunca vi el espectro de su madre

flotando en su interior,

porque no lo conocía.

 

Yo solo vi nobleza,

amor inocente.

Y cuando se fue, le di alas,

aunque quise correr con ella.

 

Pero no podía, porque aún 

no había descubierto

mi vocación, mi norte,

 

Y en buscarlo,

le pedi que fuera mi ancla,

en el cuerpo de agua

oscuro que me rodeaba.

 

Porque prefería estar anclado

que divagando en un mar conocido

 

Hubo días que la soñé lejana,

hubo otros que la soñé conmigo, 

aunque siempre la soñé despierto.

 

Una noche

me rompí en pedazos.

 

Era tanto el dolor y la indolencia

que quise desaparecer,

rodeado de casi muertos

y cuando no pude más, 

la vi, con sus ojos grandes, 

y la noche en el pelo,

recogiendo los pedazos

de entre los pasillos de un hospital


Me sanó el cuerpo,

me dio vida,

me levantó al tercer día.


Pero uno no vuelve

de los infiernos

con la misma piel.

Porque cuando te cosen las piezas,

nada queda donde estaba.

 

Y cuando volví, era otro, 

aún sin ser hombre,

aún sin ser lo que quería que fuese.


Y tuve que aprender

a ser persona, 

a navegar el mundo,

a plantearme nuevas metas.

 

Y cuando vuelves de entre los muertos,

ya no eres persona, sino un ser

que habita entre dos reinos.

 

Yo siempre quise ser

como ella cuando fuera grande,

y lo primero que hice

fue tratar de hacerme 

unas alas como las que ella tenía

 

Como sabía

que no me crecerían,

agarré todo cuanto tuve a la mano

y comencé a pegar plumas

con cera

 

Pero mi sol vio mis alas,

y me preguntó que para qué servían,

que volar siempre tenía un precio,

que no era solo yo quien habría de pagarlo,

y me sentí desencantado.

 

Y como mis alas no nacían de mi espalda,

como mis alas eran alas rústicas,

feas, alas de tercera, alas de casa de empeño

no volamos igual.

 

¡Cuánto hubiera querido

que a pesar de eso,

voláramos juntos!

 

Pero acabé volando a su sombra,

buscando repetir patrones,

replicar rutas,

y así, no se vuela.

 

A pesar de eso,

una noche de verano,

me lo entregó todo.

 

Desde mi cuerpo agarró un hilo 

y con cautela tejió

por meses, con paciencia,

y llegó mayo y me arropó

con el más hermoso de los mantos.


Y yo me cubrí la vida,

que desde ese momento nunca

fue la misma.


Luché,

he luchado,

seguiré buscando

ingeniarme cómo acercarme

a su altura,


porque ella vuela como

los aviones, 

a kilómetros de altura,


pero yo no sueño con seguirle el paso

ni el vuelo,

solo sueño con mirar al lado

y verla volando


sin que juzgue mis inventos,

sin que sea mi madre,

sin criticar mis creaciones, o mis decisiones,


y aunque esta historia es más larga

no quiero levantar el polvo

para estornudar


ahora solo quisiera

el derecho a ser parte

de la misma bandada,

porque hay nuevos horizontes,

porque ahora otros vuelan también.

 

Y sólo sería injusto forzales a seguir

la ruta recorrida;

hay que darles la posibilidad

de que se hagan de alas.





cuarto oscuro

No sé si alguna vez

te has levantado a media noche

en un lugar que no conoces.


No logras dar con el interruptor

y todo está negro.

Chocas con todo, y tratas de moverte

entre tinieblas, dando tumbos.


El problema no es para mi

dar tumbos en la oscuridad,

los he dado antes,

es que no consigo regresar al cuarto.


Y esta casa parece ser

enorme, porque sigo caminando

sin poder volver al principio.

jueves, 22 de abril de 2021

faro

A veces pienso que eres

todos mis errores, agrupados,

metidos dentro de una caja

de esas que te regalan

cuando compras Estee Lauder

en navidad

 

hay algunas que eres

toda nobleza,

toda comprensión,

el ser más puro,

como dicen que son los ángeles

 

en otras eres

los pecados más deliciosos,

todos esos actos que

me reservo callado

como un secreto,

con una mezcla de

vergüenza y gusto

 

A veces eres

la curva de Hilbert,

el copo de nieve de Koch,

un patrón recursivo

ad infinitum

 

hay otras que solo eres

una niña asustada e indefensa

en posición fetal,

llorando, tiritando,

casi muriendo de miedo

 

A veces te conviertes en

Juana de Arco,

Marie Curie,

en Tania la guerrillera,

con las botas puestas,

dispuesta a comerte el mundo,

o a pasarle por encima a los

que se te metan al medio

 

y todas las veces solo tengo

que mirar tus ojos para recordar

dónde estoy,

que quiero de la vida,

cuál es mi norte,

qué debo comer,

a dónde va esto

o lo que se siente estar vivo

 

algunas, y esas muy pocas

eres la oscuridad,

mis miedos profundos,

mi aversión por los cambios

de plan

 

muchas otras

eres mis ganas de salir corriendo,

mi deseo de vivir

en otra lengua,

en otra cultura,

de ver el sol ponerse en

otras costas,

o tal vez selvas,

o quien sabe si sobre un río

 

a veces no sé porqué

persigo sueños,

binarios y lógicos sueños

cantados en líneas,

traducidos,

interpretados,

que me dejan desorientado,

con ganas de mandarlo

todo al carajo

 

pero cuando no me ubico,

solo recuerdo tu voz,

y de entre la bruma,

o de la noche,

o quizás de entre la niebla

sale un rayo,

disparado hacia los cielos

 

una luz de sabiduría,

un puente, una paloma,

mi dirección y futuro

viernes, 9 de abril de 2021

te vas

 Te vas y yo comienzo el conteo regresivo
contando los segundos de mi fría mañana
contando los suspiros del corazón furtivo
contando que el deseo pase por tu ventana

amándote de lejos, deseando tu labios
buscando tu sonrisa, tus ojos, tu regazo
navegando la noche sin mapa ni astrolabio,
imaginando olores y el ruido de tus pasos

Queriendo tu cabeza descansando en mi pecho,
mis manos en tu pelo bajando lentamente
y deseando tu cuerpo caliente aquí en mi lecho
y mis manos posadas sobre tu pecho ardiente

y de tu boca salen flores y mariposas
de tu pecho latidos, ritmos como tambores,
y bebo de tus labios el néctar de una rosa
y me siembro en tu tierra llenándote de amores

de tu mano agarrado puedo correr sin rumbo,
a tu lado y camino con un compás que lleva
a tu tierra, a mi isla, cualquier rincón del mundo
al portal de tu casa, cualquier día que llueva.

jueves, 25 de marzo de 2021

costumbre

Que costumbre esa de andar buscando
en tus ojos lo que hallé en la flor
y pensar que vives transformando
todo lo que respira tu olor

que manía esa de hablarte tanto
aunque solo me respondas 'sí',
monosílabo que sana espanto,
un encantamiento carmesí

una estrella que flota en la punta,
de un machete que caña cortó,
un martillo como una pregunta
y la respuesta vive en tu voz

y que vicio el de tu piel desnuda
la que pienso y busco conseguir
y que siempre me besa con dudas
y que deja un sabor a morir

que manía esa de decir algo
aunque tonto pueda parecer
si con tu palabra yo me salvo
o me muero, para renacer.

martes, 23 de marzo de 2021

Atabey

Todos aquí venimos de una Taína.
De una taína brava,
de la que no se habla.

De una taína guerrera
que a flechazos mató españoles.
De una taína indómita que resistió.

De una taína violada
y preñada contra su voluntad.
De una taína a la que le arrebataron
sus dioses, su gente.

Todos aquí venimos de una taína
que corrió por los montes hasta liberarse,
que se metió en el corazón
de esta isla en las indieras.

Todos aquí venimos
de una gran madre olvidada,
enterrada, una madre que
desde el mitocondrio de nuestras células
clama por justicia y venganza.

Todos aquí llevamos en la sangre,
una taína que resiste,
que se niega a morir sin luchar,

que se niega a ser enterrada
por la historia que escribió el opresor,
y que se hizo eterna

en los genes de nuestras madres,
en la memoria genética
que no nos deja asimilarnos

en las contradicciones
y las ganas de morir si es necesario,
por este pequeño pedazo de tierra

martes, 29 de diciembre de 2020

Canción que te voy a escribir / The song I'll write for you

I have a song that nobody wrote before,

a simple tale for the window of your soul

stole all the colors used to paint the sea,

painted them in your face for me to feel

 

took me a while to decipher how you smile

after I painted the colors in your eyes

it’s like hit that just takes my breath away

knocks me out cold and I don’t know what to say

 

and then, of my heart, I can feel every beat,

I open my eyes, you’re everything I see

 

and if I stay still, I can hear the birds sing

I open my eyes, you’re everything I see

 

I look at you and it takes my breath away

stare at your eyes and I don’t know what to say;

colors I never imagined could be seen

a simple glance and I don’t know where I’ve been

 

I think of you and I’m swimming in a sea,

laid on my back and surrounded by the green,

floating alone, and I feel like I’m in peace,

then I wake up and all I want is your kiss

 

and then, of my heart, I can feel every beat,

I open my eyes, you’re everything I see

 

and if I stay still, I can hear the birds sing

I open my eyes, you’re everything I see

 

quiero llegar allá donde tu estás,

que me cuentes historias de tu hogar

y conocer del género y la acción

de dictaduras y revolución

 

quiero correr loco detrás de ti,

y que te abraces sin temor a mi

quiero sentir tu abrazo y respirar

para seguir perdido en tu mirar

 

y mi corazón quiero escuchar latir

y que al despertar no te vayas de aquí

 

y si quieres tú, cantaré para ti,

con esta canción, que te voy a escribir

 

y al atardecer, cantaré para ti

con esta canción, que te voy a escribir

 

y si es que te vas, acuérdate de mi

con esta canción, que escribí para ti

 

quiero llegar allá donde tú estás.

sábado, 19 de diciembre de 2020

quiero

Quiero aprender a amarte,
a dejar atrás mis vicios de joven
 
Hacerlo sabiendo que no somos
pertenencia ni cosa de costumbre,
que no es la inercia lo que te mueve
ni la rutina lo que hace
que me mires
 
quiero librarme del impulso,
y de la envidia,
quiero soltar
 
quiero dejarte ir
sabiendo que tú estás,
y que si caigo tendré tu mano
 
quiero regresar a ti,
aunque otros labios
hayan recorrido tu cuerpo
 
quiero que vuelvas a mi
aunque otro cuerpo
llene tus espacios
 
quiero cerrar los ojos,
tomar tu mano,
correr y saltar al vacío
con los ojos cerrados
 
quiero decir “te amo”
solo porque lo siento,
sin pensar exactamente
lo que quiero sentir
 
que si llega la hora
de que te vayas a buscar suerte,
te deje ir sin cuestionamientos
ni asignación de culpas
 
Quiero dejar de sabotearme
para poder amar sin terrorismo,
sin castigos y sin cobros
 
quiero poder amarte
en el silencio de la infinidad
que solo puede crear
el saberse amado sin limites
 
quiero poder amarme
para poder consumirte
sin consumirme
 
no quiero matar el deseo
pero matar las ganas
de amarrarte a mi
 
quiero ser el mejor sexo del momento
y no el de la vida,
amarte con la razón,
y no hasta la muerte
 
quiero meterme dentro de tu cerebro
tanto como dentro de tu sexo,
compartir ideas,
tanto como fluidos
 
quiero ser tu casa,
ser mi templo,
ser el viento por tu traje,
canción en tus oídos
 
y quiero que seas la llave
del último candado de mis temores,
de mis malos hábitos,
 
mi ejercicio en libertad
mi tierno despojo.