las mañanas siempre fueron
lo esencial,
esa primera palabra,
el timbre de una voz
tan necesaria
los dolores, la morriña,
las greñas, la pesadez
luchar contra el caparazón
que se creó
como respuesta a otros compases
yo siempre al lado izquierdo
queriendo calor,
y en el lado contrario estaba envuelta, resistiendo,
cargando un peso debajo de la almohada
las mañanas me dejan desorientado;
busco un cuerpo voluptuoso
y blando que no está
busco sentirle,
pero solo siento el frío
sobre la cama vacía;
ya ni siquiera su silueta queda
llego a la cocina
y preparo 5, 6 huevos
para mi, y todo sobra
hablo con las voces
que se contradicen
y luego me despierto en la sala
chocándome de frente con la realidad,
y comienzo el día
Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
Copyright (c) Pedro J. Rivera Torres.
Todos los derechos reservados/All rights reserved, 2021.
www.pedrojuanrivera.com
jueves, 1 de septiembre de 2016
martes, 30 de agosto de 2016
Mendaz (bachata)
Creo que debí darme cuenta
que no eras para mi,
pero no me percaté
sino hasta ahora
Tu respuesta cuando dije
“Yo te quiero a ti”
fue “Y yo quiero
una pulsera de Pandora”
Las mujeres musulmanas
te partían el corazón,
te quejabas de como usaban
la burka
pero si te estoy hablando
no me prestas atención
enviciada con una
novela turca
pero ahora que te
escribo está canción
veo que yo no tengo
roto el corazón
y ahora sé por qué tú
ya no estás aquí
porque es que solo
sabes pensar en ti
porque eres mendaz
y no eres capaz
de sentir amor
en tu corazón
y después de mucho tiempo
yo me cansé de llegar
a una casa que parecía un cochinero
de hallar un piso tierroso,
todo un maldito desorden
y los platos sucios en el fregadero
de que gastes todo el sueldo
en comprar mil porquerías
compensando por tus inseguridades
que permitas que tu hijo
se convierta en un maleante,
que lleve el mismo camino que su padre
pero ahora que te
escribo esta canción
puedo ver que tienes
negro el corazón
y puedes seguir
comprando porquerías
porque al fin y al
cabo vas a estar vacía
porque eres mendaz
y no eres capaz
de sentir amor
en tu corazón
y reflejas tus vacíos
y tus inseguridades
al espejo; tu obsesión
con la belleza
tus perfumes y tus prendas,
con adornos materiales
pero con un gran vacío
en la cabeza
y por más que tú desees
esa imagen cambiar,
el espejo de devuelve un petroglifo
y puedes seguir peinando
mas tienes que aceptar, que
tu nariz es ancha y tu pelo es rizo
debí darme cuenta un poquito
antes
cuando era uno de tus dos
amantes
debí haber corrido para otro
país
antes de pensar que era para ti.
pero ahora que te
escribo esta canción
veo que ya no tengo
roto el corazón
es verdad, aquí no hay
nada que arreglar
ahí está la puerta, te
puedes largar
porque eres mendaz
y no eres capaz
de sentir amor
en tu corazón
martes, 23 de agosto de 2016
Para el olvido
Una vez hubo palabras
que nos describieran pero
se perdieron, como se pierde el amor
y para recuperarlas
hace falta que tú quieras,
aunque de esto, el culpable he sido yo.
No busco con estos versos
convencer a tu recuerdo
aunque piense que luchando me gané
un lugar que ya no ocupo,
y que ahora llena la rabia,
el coraje, la desidia y el desdén
Alguna vez hubo frases
que repitiéramos juntos
y refranes que te hicieran sonreír
y también hubo refugios
que se habían hecho tan nuestros
aunque parezca que dejan de existir
No busco con estas notas
que perdones mi abandono,
mis mentiras, y mi falta de atención
es que no puedo explicarme
si no escribo algunos versos
si no te digo lo que siento en canción
Ya las lágrimas me ciegan,
los sollozos me dominan,
y comienza con violencia el huracán
me hace equivocar las cuerdas,
me intercambia las palabras
y me arranca hasta las ganas de luchar
Y no hay máquina de tiempo
que me permita el regreso
a ese tiempo en que me convertí en tu dios
ya solo queda el orgullo
ese enemigo que ciega
y que lleva en la mochila algún adiós
sé que buscas olvidarme
y atiborrarte de ira
porque es fácil de esa forma aborrecer
pero si he de decir algo
es que abril marcó mi vida
y que no podré dejarte de querer
solo te deseo nostalgia,
pues viviré en tus vocablos,
tus olores, tus canciones y también
que nunca olvides mi nombre
y que a la hora de nombrarlo
sea mi nombre el que deshaga tu sostén
lunes, 8 de agosto de 2016
cuando, siempre
Siempre que escuche
a Compay Segundo,
a Calamaro,
a Silvio
siempre que piense en
cataratas, en San José,
en todos aquellos lugares
siempre que lea
al Gabo,
o piense en lo que le dijo
Juvenal Urbino a Fermina Daza
en el deseo,
en la humedad,
en la explosión,
en la caricia
todas las veces que esté
en el Viejo San Juan,
cuando piense en
el Museo de Arte
cuando escriba poemas,
canciones, cuando sienta deseos
de liberarme
cuando piense en juegos de palabras,
en imaginar o suponer,
cuando quiera saltar al vacío
siempre que haya frases,
refranes, expresiones,
coros de canciones,
ciertamente, mejor aún,
así las cosas
cuando tenga deseos
de ver el lago
donde están las ruinas,
cuando piense en carreteras rurales
cuando suba al Real,
cuando coma tostones y carne frita
en los escondites,
en las escapadas,
en los fines de semana
que me levante a hacer desayuno
cada vez que viaje,
donde quiera que esté
hasta que muera
y mucho después,
con la vida
a Compay Segundo,
a Calamaro,
a Silvio
siempre que piense en
cataratas, en San José,
en todos aquellos lugares
siempre que lea
al Gabo,
o piense en lo que le dijo
Juvenal Urbino a Fermina Daza
en el deseo,
en la humedad,
en la explosión,
en la caricia
todas las veces que esté
en el Viejo San Juan,
cuando piense en
el Museo de Arte
cuando escriba poemas,
canciones, cuando sienta deseos
de liberarme
cuando piense en juegos de palabras,
en imaginar o suponer,
cuando quiera saltar al vacío
siempre que haya frases,
refranes, expresiones,
coros de canciones,
ciertamente, mejor aún,
así las cosas
cuando tenga deseos
de ver el lago
donde están las ruinas,
cuando piense en carreteras rurales
cuando suba al Real,
cuando coma tostones y carne frita
en los escondites,
en las escapadas,
en los fines de semana
que me levante a hacer desayuno
cada vez que viaje,
donde quiera que esté
hasta que muera
y mucho después,
con la vida
a veces
A veces quisiera decirte
exactamente quien soy.
Quisiera soltarme la piel,
desnudarme entero,
contártelo todo
A veces quiero decirte
que soy un egoísta,
que no pienso,
que hago a todos
profundamente infelices
que ni siquiera yo sé
lo que quiero de la vida,
ni sé si la vida me quiere
a veces quisiera
mirarte a los ojos
y confesarte todos mis pecados
todos mis crímenes
desde el más simple
que todo lo que toco
lo convierto en mierda,
que llevo el laberinto adentro
y el Minotauro en el corazón
que te protejo de mi mismo,
que solo te doy pequeños momentos
de pura sinceridad,
que no te hago bien
a veces te miro
y quisiera decirte que te alejes
que por diseño soy
un imán para los problemas,
que no tienes porque sufrirte
la amargura de acompañarme
porque no me entiendo,
porque solo me lastimo,
y acompañado lastimo más
que esta bestia que soy,
este barro amorfo lleno de vergüenzas,
de errores, de cosas inconclusas
e imposibles
está condenado a la soledad
pero me doy cuenta que sabes mucho más
de lo que te doy crédito
y que escoges estar cerca
y entonces es que veo
que tu nombre es nobleza,
y ya no me siento solo
exactamente quien soy.
Quisiera soltarme la piel,
desnudarme entero,
contártelo todo
A veces quiero decirte
que soy un egoísta,
que no pienso,
que hago a todos
profundamente infelices
que ni siquiera yo sé
lo que quiero de la vida,
ni sé si la vida me quiere
a veces quisiera
mirarte a los ojos
y confesarte todos mis pecados
todos mis crímenes
desde el más simple
que todo lo que toco
lo convierto en mierda,
que llevo el laberinto adentro
y el Minotauro en el corazón
que te protejo de mi mismo,
que solo te doy pequeños momentos
de pura sinceridad,
que no te hago bien
a veces te miro
y quisiera decirte que te alejes
que por diseño soy
un imán para los problemas,
que no tienes porque sufrirte
la amargura de acompañarme
porque no me entiendo,
porque solo me lastimo,
y acompañado lastimo más
que esta bestia que soy,
este barro amorfo lleno de vergüenzas,
de errores, de cosas inconclusas
e imposibles
está condenado a la soledad
pero me doy cuenta que sabes mucho más
de lo que te doy crédito
y que escoges estar cerca
y entonces es que veo
que tu nombre es nobleza,
y ya no me siento solo
martes, 2 de agosto de 2016
Noble
Solo lloro de pensar en mi perro Víctor, en ti,
y en lo que será de mi hijo.
De Víctor recuerdo su tierna humanidad.
Su capacidad de casi hablar, casi saber lo que te pasaba,
su amor, sin condiciones, sin razón.
El cómo casi decía mi nombre, su cabeza, torcida, mirándome.
De ti, recuerdo una vez que me dijiste,
que yo era tu modelo a seguir.
Creo que es algo que no me merecía.
Te extraño tanto... es hasta indescriptible,
porque a veces no veo la razón.
Y es que te recuerdo de muchacho,
tus ojos dormidos, tu respirar difícil,
y ese arte de ser mi pequeño cómplice.
No sé cuántas veces hicimos cosas juntos,
porque uno olvida un poco las cosas buenas
y cotidianas.
Solo sé que cuando supe que te fuiste,
mi mundo se cayó, y nunca fue igual.
Y no eras mi sangre, no salimos de la misma mata,
pero eras mi hermano.
Mi compañero de juegos, mi pequeña sombra,
más ágil, más intrépida.
Y Carlos, que solo sabía seguirnos y reír.
Siento que contigo se fue mi infancia,
y aunque hacía poco que mi hijo había nacido
fue en ese momento que supe que era hombre
Porque contigo murió el niño,
el pasado,
todo fue más duro desde entonces
Ahora la vida es diferente; a veces es muy dura,
usualmente es exactamente lo que tiene que ser,
pero en todo momento es menos linda sin ti
Y te lloro, porque te siento. Porque sé que
me llorarías tú a mi con la misma intensidad,
con los mismos sollozos fuertes, profundos
con los que te recuerdo
esos sollozos que a veces me desgarran,
sabiéndote distante
y estos mocos espesos,
este llorar salado y copioso
te hace cada vez más noble ante mis ojos
más santo, más eterno
a veces lo veo, y te veo,
a veces quiero pensar
que hay dios y que hay parte de ti en él
Hermano,
que difícil es agosto sin ti,
cuánto te extraño.
y en lo que será de mi hijo.
De Víctor recuerdo su tierna humanidad.
Su capacidad de casi hablar, casi saber lo que te pasaba,
su amor, sin condiciones, sin razón.
El cómo casi decía mi nombre, su cabeza, torcida, mirándome.
De ti, recuerdo una vez que me dijiste,
que yo era tu modelo a seguir.
Creo que es algo que no me merecía.
Te extraño tanto... es hasta indescriptible,
porque a veces no veo la razón.
Y es que te recuerdo de muchacho,
tus ojos dormidos, tu respirar difícil,
y ese arte de ser mi pequeño cómplice.
No sé cuántas veces hicimos cosas juntos,
porque uno olvida un poco las cosas buenas
y cotidianas.
Solo sé que cuando supe que te fuiste,
mi mundo se cayó, y nunca fue igual.
Y no eras mi sangre, no salimos de la misma mata,
pero eras mi hermano.
Mi compañero de juegos, mi pequeña sombra,
más ágil, más intrépida.
Y Carlos, que solo sabía seguirnos y reír.
Siento que contigo se fue mi infancia,
y aunque hacía poco que mi hijo había nacido
fue en ese momento que supe que era hombre
Porque contigo murió el niño,
el pasado,
todo fue más duro desde entonces
Ahora la vida es diferente; a veces es muy dura,
usualmente es exactamente lo que tiene que ser,
pero en todo momento es menos linda sin ti
Y te lloro, porque te siento. Porque sé que
me llorarías tú a mi con la misma intensidad,
con los mismos sollozos fuertes, profundos
con los que te recuerdo
esos sollozos que a veces me desgarran,
sabiéndote distante
y estos mocos espesos,
este llorar salado y copioso
te hace cada vez más noble ante mis ojos
más santo, más eterno
a veces lo veo, y te veo,
a veces quiero pensar
que hay dios y que hay parte de ti en él
Hermano,
que difícil es agosto sin ti,
cuánto te extraño.
sábado, 23 de julio de 2016
Silencio
No sé
si debo escribir esta canción
tal vez
no pueda cantarla ni una vez
no
siento vivas las cuerdas, la guitarra no es igual
siento
ganas de gritar y de correr
No se
si debo contar lo que pasó
o si es
mejor que lo olvide de una vez
siento
un deseo terrible de arrancarme el corazón
para
quemar el dolor que llevo en él
Y ya sólo me queda el silencio
y los cuartos vacíos, sin tiempo
un amargo recuerdo distante
del hombre que una vez fue el cantante
No se
si debo olvidarme de tu olor,
de lo
feliz que me haces cuando estás
pero es
que desde que existes todo es loca confusión
yo ya
no se a quién le debo lealtad
Siento
que hay algo que debo confesar
pero el
silencio me vuelve a consumir
y a
veces quiero perderme entre las olas del mar
pero el
deber me ancla y no me deja ir
Y ya sólo me queda el silencio
y los cuartos vacíos, sin tiempo
un amargo recuerdo distante
del hombre que una vez fue el cantante
Vaya
titánico peso del deber
vaya
profunda raíz la del amor
maldigo
todos los miedos, la culpa, la soledad
maldigo
el tiempo que pasa sobre mi
Tal vez
es mejor que deje de cantar
y así
dejar esta lágrima salir
ya
llegarán otras notas e historias para contar
creo
que es mejor que te deje ir
miércoles, 13 de julio de 2016
Paratus sum
Tengo que confesar
que no tengo miedo
de provocarte
que no eres ese arquetipo
tan lúgubre, o tan perversa
como pensé
me seduce la idea
de tu abrazo
pero la moral
me hace débil,
y reformulo lo pensado
Ciertamente sería
más fácil dejarme ir
por los golpes de tu tambor
y no me siento cobarde,
no siento culpa por pensarlo
solo quisiera evitar
lo grotesco,
como un favor al futuro
Y es así como contemplo
en silencio algo que
nunca me hubiera pasado
por la mente
tal vez un baile
en espiral,
algo que me haga
verte en muchos colores
o algo fugaz,
una súbita consumación,
veloz, como un astro
que se mueve sobre el espacio
vibrando con rápidas ondas gravitacionales
aunque me suena mejor
ver a Lucía en el cielo
con sus diamantes,
pero sin regreso
Y pienso en todas
las formas posibles
de invocarte
aunque me apena
abandonar ciertos duendes
si contigo huyo
y esa pena es lo único
que me hace reconsiderar
esta fuga al desenlace
huir, esa palabra,
tan corta y seductora,
tan cadera, tan escotada
tan sigilosa que empieza
con una letra muda
ah, los duendes,
tan espejo de mis locuras,
como quisiera a veces
no herirles
pero tus ojos tan
profundamente negros
y vacíos me hacen olvidarles
puedo escucharte
como la voz del anestesista,
diciéndome: "Vas a sentir
que te vas..."
tan pacíficamente profunda
y hueca, tan comienzo
y final de los tiempos
tan espacio,
todo el espacio y a la vez,
la singularidad, el punto único
que lo detiene todo
esa fuerza que puede
hacer que todo se detenga
contigo olvido el futuro
y sus repercusiones,
las ceremonias y rituales
posteriores
olvido la necesidad
de preservación de mis ideas,
mis deseos más profundos
y casi puedo sentirte
dejando sin oxígeno mi sangre,
deteniendo mi corazón,
ósculo de olvido
atraviésame, abrásame,
llévame a donde se detienen los átomos,
a donde ya no hay ruido,
amo la idea de ti,
sin pensar el las repercusiones
posteriores, sabiendo
el carácter irrevocable
de la transubstanciación
he perdido el espanto,
creo que puedo recibirte
que no tengo miedo
de provocarte
que no eres ese arquetipo
tan lúgubre, o tan perversa
como pensé
me seduce la idea
de tu abrazo
pero la moral
me hace débil,
y reformulo lo pensado
Ciertamente sería
más fácil dejarme ir
por los golpes de tu tambor
y no me siento cobarde,
no siento culpa por pensarlo
solo quisiera evitar
lo grotesco,
como un favor al futuro
Y es así como contemplo
en silencio algo que
nunca me hubiera pasado
por la mente
tal vez un baile
en espiral,
algo que me haga
verte en muchos colores
o algo fugaz,
una súbita consumación,
veloz, como un astro
que se mueve sobre el espacio
vibrando con rápidas ondas gravitacionales
aunque me suena mejor
ver a Lucía en el cielo
con sus diamantes,
pero sin regreso
Y pienso en todas
las formas posibles
de invocarte
aunque me apena
abandonar ciertos duendes
si contigo huyo
y esa pena es lo único
que me hace reconsiderar
esta fuga al desenlace
huir, esa palabra,
tan corta y seductora,
tan cadera, tan escotada
tan sigilosa que empieza
con una letra muda
ah, los duendes,
tan espejo de mis locuras,
como quisiera a veces
no herirles
pero tus ojos tan
profundamente negros
y vacíos me hacen olvidarles
puedo escucharte
como la voz del anestesista,
diciéndome: "Vas a sentir
que te vas..."
tan pacíficamente profunda
y hueca, tan comienzo
y final de los tiempos
tan espacio,
todo el espacio y a la vez,
la singularidad, el punto único
que lo detiene todo
esa fuerza que puede
hacer que todo se detenga
contigo olvido el futuro
y sus repercusiones,
las ceremonias y rituales
posteriores
olvido la necesidad
de preservación de mis ideas,
mis deseos más profundos
y casi puedo sentirte
dejando sin oxígeno mi sangre,
deteniendo mi corazón,
ósculo de olvido
atraviésame, abrásame,
llévame a donde se detienen los átomos,
a donde ya no hay ruido,
amo la idea de ti,
sin pensar el las repercusiones
posteriores, sabiendo
el carácter irrevocable
de la transubstanciación
he perdido el espanto,
creo que puedo recibirte
martes, 21 de junio de 2016
40
No es hasta los cuarenta
que veo a mi hijo,
y me doy cuenta
que me nacieron
las canas de mi abuela
que la línea divisoria entre
la frente y la cabeza
tiene guille de aventurera
y conquistadora
lo miro, y pienso en mis fracasos,
y en las malas costumbres y prejuicios
que tal vez le he pasado
pero es tan noble y tierno
que no se parece a nada
no es hasta los cuarenta
que choco contra la pared
y me doy cuenta
que Santa Claus
no existe
No es hasta los cuarenta
que entiendo que
Peter Pan
es un niño muerto
lo matamos todos
con nuestros trajes,
la prisa y las corporaciones
con las rutinas de los martes,
ese café agrio y negro
de la ansiedad,
con la lista de cosas por hacer
que no hay amigos imaginarios;
pero sí amigos imaginados,
que no hay duendes,
ni castillos
que solo hay este falso mundo,
de caras rotas, de ropa
hecha con manos de niño,
con sudor de madre soltera,
sin nada bosques,
ni casas hechas con dulces como en los cuentos
no es hasta los cuarenta
que me doy cuenta
que no soy inmortal,
que tal vez es el momento
de dejar de pensar
que quiero ser cuando sea grande
y siento que el tiempo
me lleva en esta espiral,
que me hala como hala al aire
el flujo de la ducha
con su agua caliente
sobre mi cabeza
y no es hasta ahora
que descubro
que no viviré
tanto como mi abuela
que no tengo esa capacidad
que tiene de morir poco a poco,
con gracia, de irme despegando de la vida,
desapareciendo,
sin sentir que los recuerdos se desvanecen,
que la vida se va, infinitesimalmente
que solo he sido capaz
de transubstanciar
el mítico niño sonriente
y abandonarlo en el campo,
a merced de los salvajes
que todos los logros son vacíos,
que se sienten conquistas
guiadas por la rabia,
por el gusto de callarles la boca a algunos,
porque sí
y es ahora que me siento
que no quiero tener cuarenta
que quiero de una vez saber
que diablos es lo que se supone que haga
en esta vida que sé que no tiene propósito
y no es culpa de nadie,
ni siquiera mía
y no es razón para personificar
ninguna tormenta, o fenómeno;
que es lo que es
no es hasta los cuarenta
que descubro que no hay camino,
que cada paso es una máquina
que abre brechas, nivela terreno,
que pone baldosas en donde no había suelo
y no sé si tengo ganas de quedarme
no sé si tengo ganas de anclarme
a este lugar,
o si es mejor que nos vayamos
no es hasta ahora que tengo la epifanía
de que lo único cierto que aprendí
es que no dejaré de aprender,
que no quiero vivir una vida
para complacer a un idiota calvo
sentado en un escritorio,
dándome un maldito discurso
de lo que es bueno para el negocio
y diciéndome qué tengo que hacer mejor
que la vida es mucho más que este sótano,
que aquél escritorio,
y que yo aún no estoy listo para su dureza
que cada vez que los veo reír
me da lástima pensar que crecen
y tendrán cuarenta como yo;
sin saber para donde ir,
con cansancio,
pensando en qué dejar atrás
cuando te das cuenta que no eres inmortal
sábado, 5 de diciembre de 2015
ritual
voy a crear un ritual
te haré un altar imaginario,
voy a sonar la campana
para llamar el recuerdo
evocaré el espíritu
de lo que fuiste conmigo
para que me habite
seré su onda portadora,
el vehículo para sentirte
alinearé mis sensores
y los llenaré de información exógena
por quince minutos
no me juzgaré,
me daré completo
a sentirte
por primera vez
no veré el final,
me concentraré
en honrar lo que siento,
en no pasar juicio
y de nuevo existirás
entre mis manos,
y tus sonidos
llenarán mis oídos
voy a materializarte,
mis manos se llenarán
de tu cuerpo mullido,
mis ojos de tus ojos
serás complicidad,
compañía, juegos,
volverás a ser el tú
que eras mientras
estaba yo
y seré yemayá,
agua viva,
stella maris
me llenaré de azul
las venas,
seré la madre
del agua de nuestro sentir
me vestiré con las ropas
que dejé en tu suelo,
solo tendré las prendas
que me diste
por un instante devolveré
los libros a mi estante,
las fotos a su sitio,
la música y las frases
voy a crear un ritual
para aprender a desaprenderte
para que puedas dolerme menos
para entenderme,
un ritual que me enseñe
dónde debo guardar
la caja que nos contiene
te haré un altar imaginario,
voy a sonar la campana
para llamar el recuerdo
evocaré el espíritu
de lo que fuiste conmigo
para que me habite
seré su onda portadora,
el vehículo para sentirte
alinearé mis sensores
y los llenaré de información exógena
por quince minutos
no me juzgaré,
me daré completo
a sentirte
por primera vez
no veré el final,
me concentraré
en honrar lo que siento,
en no pasar juicio
y de nuevo existirás
entre mis manos,
y tus sonidos
llenarán mis oídos
voy a materializarte,
mis manos se llenarán
de tu cuerpo mullido,
mis ojos de tus ojos
serás complicidad,
compañía, juegos,
volverás a ser el tú
que eras mientras
estaba yo
y seré yemayá,
agua viva,
stella maris
me llenaré de azul
las venas,
seré la madre
del agua de nuestro sentir
me vestiré con las ropas
que dejé en tu suelo,
solo tendré las prendas
que me diste
por un instante devolveré
los libros a mi estante,
las fotos a su sitio,
la música y las frases
voy a crear un ritual
para aprender a desaprenderte
para que puedas dolerme menos
para entenderme,
un ritual que me enseñe
dónde debo guardar
la caja que nos contiene
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