Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
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miércoles, 3 de febrero de 2010
por si no vas
en la silla, con la guitarra
pondré todo en su lugar
seguro habrá media luna
brillante sobre el agua,
y muchas estrellas
te buscaré,
o mejor dicho,
buscaré mi idea de lo que eres
buscaré lo que el espejo
que cargas y que sirve
de oráculo me cuenta
tal vez llegue tarde para evitar hablarte,
porque la timidez me vence
y sólo sé cantar
y cuando cante,
quién sabe si me acuerde
de cuáles te gustan
quién sabe si busque tus ojos
entre las cabezas, entre los mozos,
entre las mesas
y al no encontrarlos
pegaré la vista al horizonte
y mi cabeza evocará lo imaginario
ese ser imaginado que habita
entre pulsos, entre impulsos,
la parte más real de lo que aún no eres
evocaré los juegos y las conversaciones
me reiré a solas de las confesiones
y quién sabe si olvide las canciones
me perderé en la realidad
de lo virtual, la parte del tú
que es posible que no seas
y por si no llegas;
buenas noches,
que descanses bien
martes, 19 de enero de 2010
Since I lost you
whose only purpose are to mark arrivals
and departures
there is a new continent
made of soft skin and long black hair
of which to become an explorer
there's a new language, an alien tongue,
with characters and words that hide
the pathway to your deepest feelings
a single word in a third language
returns in silence, as a key to unlocking
the questions that surround me
your body became a treasure
worthy of conquest, your eyes
a new frontier made of dreams
and since then
I've been wanting to become a student,
a translator and an explorer,
a bridge between cultures and ideas
jueves, 7 de enero de 2010
La paternidad de un buey
con una flaca una vez
más jodía que un ciempiés
con palo viejo pelao
y en un domingo ajumao
en la casa de mi tío
del hijo que había tenío
me hicieron un cuento loco
y cuando yo vi las fotos
me di cuenta que era mío
Yo la vi con la barriga
bien preña con tanque lleno
y me dije "eso está bueno,
se preñó de Juan Ortiga"
y brincando como hormiga
fui a comprarme un coco frío
me echaron un desafío
veinte pesos se apostaron
y los panas míos juraron
que el chamaquito era mío
y cuando salió el muchacho
edwin miro sorprendido
pues la cara del bandido
era la mia de borracho
la gente del populacho
los locos del caserío
dijeron "ese es tu crío"
y lo mismo pensé yo
pero desapareció
sin saber si era o no mío
Y el novio que ella tenía
fue tan pendejo y cabrón
que le pago la pensión
que a otro buey le tocaría
dicen que en la serranía
metido en el sembradío
cuando ve un macho cabrío
le berrea con orgullo
por que el muchachito suyo
resultó ser hijo mío
viernes, 1 de enero de 2010
Récord mundial
De acuerdo con cierto instituto de cierto país, es muy cierto que el tamaño promedio del pene de un hombre es de unos quince centímetros en su estado erecto. El famoso instituto, lleno de famosos científicos de incalculable fama, estableció que el 87% de los hombres tiene uno de entre 12.7 y 17.7 cm. El más grande de sus grandes científicos también mencionó que el pene más grande en récord tendría unos 22.86 cm.
A los diez años, ya sería de algunos 20 cm. A estos 35, tiene unos 24 cm flácido, y unos 34 cm erecto. Para comparar, tense su brazo. Ahora ponga su mano sobre la mitad del músculo. Ese es más o menos el espesor de una de mis erecciones. Los que lo han visto lo describen con palabras como “grotesco”, “horrendo”, “impresionante”, “hermoso”, “fantástico”, “increíble” y “simplemente divino”. Por mi parte, creo que está perfectamente formado, no con las marcas, manchas, y jirones que tienen otros de tamaños similares (si es que hay alguno que se acerque). Fisiológicamente, luego de ser estudiado por los mejores urólogos, funciona tan bien como cualquier otro. Tiene una curvatura hacia abajo cerca de los 15 cm. Los testículos son del tamaño de dos huevos importados grado A. Y cuando está erecto, genera, a una distancia de 15 cm, calor suficiente como para calentar manos, como cuando las pones al fuego.
Lo cierto es que soy como un circo ambulante. De tamaño promedio, ni muy guapo ni muy feo, gordito, medio calvo, desempleado al momento, de profesión contable. Crecí como hijo único de una madre soltera, nací en Brooklyn, con mis primos, tías, y bisabuelos. A los seis años mi madre buscó trabajo fuera, y me envió a Puerto Rico con mi abuela. Pasé tres años trepando palos de aguacate y jugando pelota con los mulatos.
Aquél mismo verano, un chico mayor que yo le dijo a una muchacha de unos 18 años: “Oye, mi amigo acá tiene la verga más grande que hayas visto. Mide como medio metro. Es un poco tímido, ¿te lo clavas?” Ella dijo que lo haría. Yo llegué. Ni siquiera sabía lo que clavarse era, pero ahí estaba ella: pelirroja, ojos marrones, belleza promedio. No recuerdo mucho del evento, sólo recostarme, pensando que de ahí en fuera todo sucedería. Mucho de ello es un recuerdo vago, sólo recuerdo escucharla decir: “Carajo, ¡Cómo rayos…! Es imposible… ¡Mierda!”.
Hoy habrá un juego de pelota, y claro, necesitaré el equipo necesario para asistir, que incluye una gorra de mi equipo, un guante para recoger pelotas, una bolsa (vacía), un libro, y un auténtico par de pantalones dos tamaños más pequeños (con el logotipo de mi equipo, por supuesto).
Mi nombre es José Sánchez, y tengo la verga más larga del mundo.
sábado, 19 de diciembre de 2009
lo que pienso
y que este mundo es del capital,
que soy un bestia y un anormal
y que la izquierda me trae hechizado
qué fácil es atacar al pobre
echarle culpa de los problemas,
si nunca el hambre colmó tus venas
acostumbrado a que todo sobre
que buena vida la que tu llevas
viajando siempre que se te antoja
pisando siempre la alfombra roja
nunca luciendo una prenda vieja
hijos que estudian en los niuyores
conducen autos muy europeos
se tranca el bolo, se atora un peo
papá resuelve hasta los dolores
aclaro siempre que ante el abuso
de los gobiernos de cualquier bando
deben los pueblos tomar el mando
no soy un ciego, tampoco iluso
y el que se ciega con la teoría
y olvida cuanto enseña la historia
a los tiranos dará la gloria
con la verdad en la lejanía
pero es verdad lo que dijo el viejo
Mao Zedong de que en el cañón
vive el poder y la solución
mora en tus ojos si es que al espejo
miras un día y luego descubres
de que es injusto lo que sucede
y que el poder de tus manos puede
librar la patria del mal que cubre
cada rincón, por que ante lo injusto
debe indignarse cualquier humano
y cuando llegue ese día, hermano
levantarás el fusil con gusto
¿por qué es correcto que hayan pequeños
muriendo de hambre y de los abusos?
No estoy hablando de niños rusos,
hablo de niños puertorriqueños
¿y por qué es justo que exista gente
que tienen todo cuanto se ha visto,
cuando en las calles de San Francisco
la “democracia” sigue silente
mientras se mueren de frío y hambre
hombres que dieron de su futuro
en guerra que algún cabeciduro
creó para ver derramar la sangre
de aquellos que considera infieles
sólo por defender su ganancia
y por qué es justo que en abundancia
vivan cubiertos de plata y pieles?
mientras me quede aire en los pulmones
y tenga abierto mi corazón
le haré la guerra a cualquier cabrón
con mi palabra y con mis canciones
que se alimente de la desgracia
y del trabajo de los obreros
no quiero premios, tan solo quiero
que se erradique la cleptocracia
van mis respetos y admiración
al que al exilio propio se abraza
porque aunque sé que extraña su casa
ahora es libre en su corazón
también respeto a quien con valor
y con conciencia su nombre muda
a Mumia, a Malcom, Marcos, al Buda
nombres que riman con el amor
echar a un lado los formalismos
hablar de amor y revolución
sembrar conciencia en el corazón
de todos, eso es el socialismo
martes, 15 de diciembre de 2009
Invierno
Una camisa y un beso,
el recuerdo de una costa
una docena de uvas,
unos ojos, una boca
lágrimas de media noche,
un instante que se pierde,
todo se cubre de blanco
desapareciendo el verde
¿dónde están las instrucciones,
dónde quedaron los verbos?
¿y cómo fue que al otoño
se lo devoró el invierno?
el primer día de enero
especialmente brilloso
una amalgama de blancos
con espíritus ruidosos
junto a apéndices sin vida
de los árboles dormidos
hoy sepulto las heridas
de tu risa y su sonido
¿dónde se apaga la radio,
para no oír tus recuerdos?
¿y cómo fue que al otoño
se lo devoró el invierno?
ya no volverá la lluvia
y es preferible el silencio
hay palabras que al decirlas
son como sonidos huecos
lágrimas de media noche,
un instante que se pierde,
todo se cubre de blanco
desapareciendo el verde
no habrá azules en los cielos,
en estos meses cenizos
un cosmonauta del frío
nos ha arrojado su hechizo
¿dónde se encuentra el botón
que deja todo en silencio?
¿y cómo fue que al otoño
se lo devoró el invierno?
domingo, 13 de diciembre de 2009
mirando hacia adentro
jueves, 12 de noviembre de 2009
otoño
sábado, 24 de octubre de 2009
conozco
yo conozco tu secreto más secreto
yo me sé ya de memoria tus rutinas
tus manías, tus descuidos, tus silencios
soy astrónomo de estrellas y galaxias
que nacieron en tu espalda laberinto
cada mancha de la piel que te recubre
y hasta con ojos cerrados te describo
y también sé que tu pelo siempre crece
enredado en una vaina, en una greña
y lo amansas con tesón cuando anochece
y al soltarlo de mañana vas risueña
al trabajo tan monótono y agreste
que realizas por que no tienes remedio
y te esmeras en sonreír a los clientes
para ver si un mes de estos llega un premio
y que duermes con sostén, y que no roncas,
y conduces como un loco hacia la muerte,
tu adicción al blower y a la coca cola
mas no sabes de mis ganas de tenerte
de las máquinas que matan embriones,
de que piensas que el amor es sólo un juego,
de los frutos de tu cuerpo que otros cuidan
de las noches en que lloras en silencio
de tu madre y su dolor y su tristeza
de tu padre y su distancia y su silencio
de tu hermana y de su maternal nobleza
de la bestia y del olvido y los recuerdos
de los platos que rompieron en tu cara
y del cáncer que arrancaron de tu vientre
del dolor que causan los que te abandonan
y de todo cuanto pasa por tu mente
yo conozco tus dolores y placeres,
cuanto quieres, y todas tus perversiones
y los libros que leíste y lo que tienes
escondido entre tus prendas interiores
yo conozco cada uno de sus nombres
y las huellas que dejaron en tu pecho
y yo sé perfectamente que no hay hombre
que conozca como yo todo tu cuerpo