Subí a Villalba sin ti
por la escabrosa vereda
con el lago y la arboleda
dibujados sobre mí
y en cada paso que dí
tu ojos de cordillera
vi pintados, las aceras
de las casas me sonreían
y los árboles reían
cual si a mi lado estuvieras
Con un tango que tu boca
no pronunciara jamás
le impartí ritmo y compás
a mi jornada tan loca
cada hoja, cada roca
es letra de tu alfabeto
y en mi caminar inquieto
recorrí montes y llanos
y enredados en mis manos
tus labios como amuleto
Mi subida sin desvío
tiene del lago el sabor
y de la tierra el color
y la humedad del rocío
y tu vientre que es tan mío
huele cual la dulce brisa
y grabada en mi sonrisa
está la tuya que sueña
y en el eco entre las peñas
juega de esconder tu risa
Altos montes de mil verdes
casas que los desafían
y aquella mano tan mía
que entre mi mano se pierde
rogando que se conserve
el recuerdo de tu esencia
o que la alquimia o la ciencia
en un conjuro infinito
me de tan solo un poquito
de tu querida presencia
Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
Copyright (c) Pedro J. Rivera Torres.
Todos los derechos reservados/All rights reserved, 2021.
www.pedrojuanrivera.com
lunes, 20 de abril de 2009
jueves, 16 de abril de 2009
compra
no compres muchos yogurts,
al menos hasta que decidas
que será de mi
no está demás comprar
latas de sopa de setas,
pechugas congeladas,
camarones, de los grandes
puede ser que llegue
y te ayude a prepararnos,
tal vez sea preciso
cocernos a fuego lento,
burbujear por unas horas
no llenes la nevera de carnes,
al menos hasta que decidas
que sucederá con la nuestra
la hostia que en el silencio y oscuridad
consumimos repetidamente
quiere definición y sustancia
si compras cremas y aceites
recuerda, que no sean demasiado olorosos
si traes blosas, por favor,
que sean grandes, al menos
lo suficiente para que podamos, de ser necesario
empaquetar toda esta pasión de cuaresma
a la hora de partir en direcciones opuestas
al menos hasta que decidas
que será de mi
no está demás comprar
latas de sopa de setas,
pechugas congeladas,
camarones, de los grandes
puede ser que llegue
y te ayude a prepararnos,
tal vez sea preciso
cocernos a fuego lento,
burbujear por unas horas
no llenes la nevera de carnes,
al menos hasta que decidas
que sucederá con la nuestra
la hostia que en el silencio y oscuridad
consumimos repetidamente
quiere definición y sustancia
si compras cremas y aceites
recuerda, que no sean demasiado olorosos
si traes blosas, por favor,
que sean grandes, al menos
lo suficiente para que podamos, de ser necesario
empaquetar toda esta pasión de cuaresma
a la hora de partir en direcciones opuestas
lunes, 13 de abril de 2009
Palmas y llanos
Como todas las niñas de campo
su piel se llenó de cicatrices
de alambre de púas, picadas de insectos,
caídas y resbalones
como todo niño de campo
le hacía altares de lodo y piedra,
mis miradas y deseos de adolescente
le dieron cadencia a su caminar antes en brinco
del encierro del convento de su casa
de madera y zinc entrelazados
quisieron librarla
mis brazos de monte y cardos
y como todas las niñas del campo
llevaba en la sonrisa tejidos
los vientos y las hierbas
y yo le amaba
y como todos los niños del campo
mis piés cruzaron quebradas,
brincaron cercas, crearon caminos entre las pajas,
dibujando entre las nubes en silencio
un huracán de futuro
la devolvió a mis manos,
como una semilla seca de hierba,
para sembrarla en mí
y su cuerpo se volvió noche estrellada
debajo de un árbol de mangó florecido
y su sonrisa tuvo aquella inocencia
y recorrí el río de su piel rosada
como todos los niños de campo
nos fuimos a escondidas, corriendo,
entre cardos, hierbas y flores silvestres
de mano en mano, a cazar horizontes
su piel se llenó de cicatrices
de alambre de púas, picadas de insectos,
caídas y resbalones
como todo niño de campo
le hacía altares de lodo y piedra,
mis miradas y deseos de adolescente
le dieron cadencia a su caminar antes en brinco
del encierro del convento de su casa
de madera y zinc entrelazados
quisieron librarla
mis brazos de monte y cardos
y como todas las niñas del campo
llevaba en la sonrisa tejidos
los vientos y las hierbas
y yo le amaba
y como todos los niños del campo
mis piés cruzaron quebradas,
brincaron cercas, crearon caminos entre las pajas,
dibujando entre las nubes en silencio
un huracán de futuro
la devolvió a mis manos,
como una semilla seca de hierba,
para sembrarla en mí
y su cuerpo se volvió noche estrellada
debajo de un árbol de mangó florecido
y su sonrisa tuvo aquella inocencia
y recorrí el río de su piel rosada
como todos los niños de campo
nos fuimos a escondidas, corriendo,
entre cardos, hierbas y flores silvestres
de mano en mano, a cazar horizontes
jueves, 19 de marzo de 2009
sanitizing
no basta con renunciar a ti
con hacerle un lavado de cloro
a mi pensamiento,
tendría que tratar con lestoil
y lysol todas mis neuronas
y aún así está probado
que siempre sobrevive
un pequeño microorganismo
uno de esos que te hace
recordar un beso, una mirada,
una canción que habla de amor
y claro, si dejas uno
se multiplican
de forma exponencial
y luego se vuelven pequeñas colonias
que se auto-organizan
para atacar tu sistema y tu estabilidad
y entonces vienen de golpe,
como un mensaje,
para hacerte recordar, tentarte
y toman una parte y la dominan
te llenan de esos enfermos pensamientos,
y en especial de los deseos
no basta con desinfectar
cuidadosamente
la superficie del olvido
a veces, como cuando ataca el ébola,
es necesario quemar todo alrededor
para que no sobreviva un solo pedazo de recuerdo
con hacerle un lavado de cloro
a mi pensamiento,
tendría que tratar con lestoil
y lysol todas mis neuronas
y aún así está probado
que siempre sobrevive
un pequeño microorganismo
uno de esos que te hace
recordar un beso, una mirada,
una canción que habla de amor
y claro, si dejas uno
se multiplican
de forma exponencial
y luego se vuelven pequeñas colonias
que se auto-organizan
para atacar tu sistema y tu estabilidad
y entonces vienen de golpe,
como un mensaje,
para hacerte recordar, tentarte
y toman una parte y la dominan
te llenan de esos enfermos pensamientos,
y en especial de los deseos
no basta con desinfectar
cuidadosamente
la superficie del olvido
a veces, como cuando ataca el ébola,
es necesario quemar todo alrededor
para que no sobreviva un solo pedazo de recuerdo
miércoles, 11 de marzo de 2009
Musa de los recuerdos
la noche se posa como un manto negro
que cubre cada resquicio de tu cuerpo
y cuando en la boca te bese el sueño
seré palabras de ese sortilegio
tu cuerpo que es como un cántaro sediento
tu vientre, centro de todos los inventos
tus manos inquietas que buscan mi pelo
tus ojos de manantial de los recuerdos
Hechizos, notas, verdades y silencios
en manos llevas un pergamino abierto
te busco para que inspires mis secretos
respiro historias que cantas en verso
Toma de mis recuerdos
dame de tus silencios
come de mis misterios
hoy te ofrendo mi cuerpo
que cubre cada resquicio de tu cuerpo
y cuando en la boca te bese el sueño
seré palabras de ese sortilegio
tu cuerpo que es como un cántaro sediento
tu vientre, centro de todos los inventos
tus manos inquietas que buscan mi pelo
tus ojos de manantial de los recuerdos
Hechizos, notas, verdades y silencios
en manos llevas un pergamino abierto
te busco para que inspires mis secretos
respiro historias que cantas en verso
Toma de mis recuerdos
dame de tus silencios
come de mis misterios
hoy te ofrendo mi cuerpo
lunes, 9 de marzo de 2009
amanece
Llueve luz,
las matas de plátano
se mueven lentas,
hay quenepos, aguacateros,
verdes, marrones
bruma sobre la línea de la costa,
casas retando los riscos y montes,
casas pequeñas, y algunas enormes
gaviotas, pitirres,
aún puedo ver el brillo
de las luces de algunas antenas
no hay casi nubes,
solo tonos de azul en el cielo,
verdes, rojos, amarillos en los montes,
verdes de alga y más azul en las aguas
y pintando mi piel y mis labios
el recuerdo de tus besos me despierta
y amanezco sendiento, esperándote
las matas de plátano
se mueven lentas,
hay quenepos, aguacateros,
verdes, marrones
bruma sobre la línea de la costa,
casas retando los riscos y montes,
casas pequeñas, y algunas enormes
gaviotas, pitirres,
aún puedo ver el brillo
de las luces de algunas antenas
no hay casi nubes,
solo tonos de azul en el cielo,
verdes, rojos, amarillos en los montes,
verdes de alga y más azul en las aguas
y pintando mi piel y mis labios
el recuerdo de tus besos me despierta
y amanezco sendiento, esperándote
domingo, 8 de marzo de 2009
presente
Cuando en las noches
cambies la temperatura,
y la dirección del ventilador
allí estaré
en cada Coca Cola,
en las Nutellas,
las galletitas de chispas de chocolate,
tentaciones y robos de vida
cuando Sabina te invite
a morirse contigo,
cuando Silvio camine
como hormiguita por tu espalda
cuando en vez de tener sexo
apresurado y fuerte,
hagas el amor lento, lleno de abrazos y besos,
allí estaré
en ese poema de Benedetti,
en el libro de Coelho,
en la radio frecuencia del celular
y los pulsos de la internet
cada vez que te sientes en el sofá
cuando duerma el niño,
cuando el silencio llene la casa
y recuerdes mis pasos por tu cuerpo
cuando escribas tu primer poema,
cuando ganes tu primer millón,
en la dedicatoria de tu tesis,
allí estaré
y tú no podrás escapar de mi cuerpo,
comulgué de tus fluídos,
tus bases y ácidos en mi sangre
se entrelazaron con los míos
y siempre que recuerde tu sonrisa
aquellos momentos de inocencia
y los de amar
allí estarás
cambies la temperatura,
y la dirección del ventilador
allí estaré
en cada Coca Cola,
en las Nutellas,
las galletitas de chispas de chocolate,
tentaciones y robos de vida
cuando Sabina te invite
a morirse contigo,
cuando Silvio camine
como hormiguita por tu espalda
cuando en vez de tener sexo
apresurado y fuerte,
hagas el amor lento, lleno de abrazos y besos,
allí estaré
en ese poema de Benedetti,
en el libro de Coelho,
en la radio frecuencia del celular
y los pulsos de la internet
cada vez que te sientes en el sofá
cuando duerma el niño,
cuando el silencio llene la casa
y recuerdes mis pasos por tu cuerpo
cuando escribas tu primer poema,
cuando ganes tu primer millón,
en la dedicatoria de tu tesis,
allí estaré
y tú no podrás escapar de mi cuerpo,
comulgué de tus fluídos,
tus bases y ácidos en mi sangre
se entrelazaron con los míos
y siempre que recuerde tu sonrisa
aquellos momentos de inocencia
y los de amar
allí estarás
jueves, 26 de febrero de 2009
al auto-exilio
... y la verdad es que te extraño,
aunque todos los días quiero convencerme
de que no es así...
y me faltan los abrigos,
las capas, la calefacción,
ese frío que se mete
entre las placas, tornillos,
y los huesos de mi pierna
y aunque lo niegue,
extraño la resequedad,
los pasos sobre el piso
de madera de la casa,
el olor de las chimeneas,
el gris de los cielos
la cerveza, oh, la cerveza...
me faltan violines, guitarrones,
las orquestas de salsa de los exiliados,
los grupos folclóricos para disidentes,
el pasillo de "comida étnica" del supermercado
la rusa y su discimulada ninfomanía,
el negro que donde quiera arma un bembé,
los eventos de boxeo en fines de semana
el orden, el civismo, la diversidad,
el campo, los blancos, su racismo,
el maíz, las planicies y las vacas
podré tratar de convencerme que no te extraño
pero la verdad es que cuando llegué
era aún un niño y me hiciste hombre
aunque todos los días quiero convencerme
de que no es así...
y me faltan los abrigos,
las capas, la calefacción,
ese frío que se mete
entre las placas, tornillos,
y los huesos de mi pierna
y aunque lo niegue,
extraño la resequedad,
los pasos sobre el piso
de madera de la casa,
el olor de las chimeneas,
el gris de los cielos
la cerveza, oh, la cerveza...
me faltan violines, guitarrones,
las orquestas de salsa de los exiliados,
los grupos folclóricos para disidentes,
el pasillo de "comida étnica" del supermercado
la rusa y su discimulada ninfomanía,
el negro que donde quiera arma un bembé,
los eventos de boxeo en fines de semana
el orden, el civismo, la diversidad,
el campo, los blancos, su racismo,
el maíz, las planicies y las vacas
podré tratar de convencerme que no te extraño
pero la verdad es que cuando llegué
era aún un niño y me hiciste hombre
miércoles, 18 de febrero de 2009
La payasa
Las crónicas de Bueyger, episodio número tres: Mis aventuras con la Payasa.
En mis años de mozuelo
le daba duro al alcohol
y a los Merit con mentol
don Q, agua de coco y hielo
una vez tiré el anzuelo
una noche en Aguadilla
y lo agarró una chiquilla
de traje muy colorido
y su nombre y apellido
eran Payasa Polilla
Era más fea que un insulto
a mediodía en Viernes Santo
tenía la cara de espanto
y el cuerpo en forma de bulto
y aunque yo soy un adulto
se echó mi mente a volar
pues yo tenía que tachar
de mi lista de locuras
con el disfraz y pintura
con Polilla un polvo echar
Reina de la cuerda floja
malabares y acrobacia
de chistes malos sin gracia
con una peluca roja
del tamaño de una pioja
y de apariencia sencilla
no era muy guapa Polilla
y siempre que me llamaba
lo único que me exitaba
era que me hacía cosquillas
La llamaba al celular
al salir de un cumpleaños
y mis fetiches extraños
la ponían a gozar
mas tengo que confesar
que es hija de Trompetilla
y aunque ella no está que estilla
si se pone el uniforme
yo quedo más que conforme
con la Payasa Polilla
En mis años de mozuelo
le daba duro al alcohol
y a los Merit con mentol
don Q, agua de coco y hielo
una vez tiré el anzuelo
una noche en Aguadilla
y lo agarró una chiquilla
de traje muy colorido
y su nombre y apellido
eran Payasa Polilla
Era más fea que un insulto
a mediodía en Viernes Santo
tenía la cara de espanto
y el cuerpo en forma de bulto
y aunque yo soy un adulto
se echó mi mente a volar
pues yo tenía que tachar
de mi lista de locuras
con el disfraz y pintura
con Polilla un polvo echar
Reina de la cuerda floja
malabares y acrobacia
de chistes malos sin gracia
con una peluca roja
del tamaño de una pioja
y de apariencia sencilla
no era muy guapa Polilla
y siempre que me llamaba
lo único que me exitaba
era que me hacía cosquillas
La llamaba al celular
al salir de un cumpleaños
y mis fetiches extraños
la ponían a gozar
mas tengo que confesar
que es hija de Trompetilla
y aunque ella no está que estilla
si se pone el uniforme
yo quedo más que conforme
con la Payasa Polilla
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