al final del día
no estoy solo
aunque el niño
se vaya a dormir,
aunque ella
se acueste y ronque
luego
aunque te hable
y no me contestes
porque estás cansada,
por no sé cuántas cosas
siempre tendré
esa bondad
tan genuina de
los extraños,
esos extraños
en los que podría
confiar
aunque pida ayuda
y me la nieguen
y me den un discurso
que jamás pedí
sobre cosas que sé
no estoy solo
están conmigo
los pensamientos
más oscuros,
los que se marinan
en dolor, en frustración,
los que salen cuando
los provocan
y al acabar el día
cuando me siento
a pensar en que será
de nosotros,
no estoy solo
estoy con los recuerdos,
con todas las pasiones,
los besos, los gemidos,
con los ruidos de autos
acelerados, con la
cacofonía de sus músicas,
con el crujir de hojas,
y el sonido del viendo
y con los hechos,
las discusiones, los gritos,
los manoteos, con las
veces que habla y no se piensa
y antes del aguacero de las tres
justo antes de que se ponga el sol
sé que no estoy solo
porque tengo mis miedos
mis ganas de ser libre,
de echar todo a la mierda,
de salir corriendo
tras algo totalmente inseguro,
inestable, imposible
con mis ganas de tirar
estas noventa páginas grises
de ciencia que me reclaman
que avance, que termine
y de esos miedos
nace la furia que me acompaña,
que ciega mi nobleza y mi calma,
la que me cambia de silencioso
a ruin elocuente,
la que me mueve y me apasiona,
la de la tribuna, la que me saca
el orador, el hombre de masas,
poeta, palabra, púlpito,
corazón que late y sangra verdades
y cuando ya me nace
la calma, y baja la
temperatua, sé que no estoy
solo
estoy con la cerveza,
con los pies levantados,
con los ojos que se cierran
y recordando sus ojos
y su cintura,
me tumbo en la cama
casi muerto, junto a ella,
y empieza el duelo
entre mi moral
y mi pasión,
y poco a poco
va muriendo el que fui
hoy, el mísero instante
de veinticuatro horas
que fui
y mis ojos pequeños
se cierran poco a poco,
mientras doy tumbos
buscando tu cuerpo
sin encontrarlo,
me muevo, lucho,
resisto, pero al final,
sé que no estoy solo
porque están mis sueños,
y en ellos estamos,
libres, soberanos,
felices, y al final
no estoy solo
Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
Copyright (c) Pedro J. Rivera Torres.
Todos los derechos reservados/All rights reserved, 2021.
www.pedrojuanrivera.com
miércoles, 4 de septiembre de 2013
miércoles, 21 de agosto de 2013
¿Quién es el poeta?
A veces me cuestiono a gritos
¿Quién es el poeta?
si soy yo,
o aquél que me provoca
con su idiotez e ignorancia
si es el guitarrista
y la distorción en su guitarra,
el ritmo que marca
que me hace vibrar
si es la frecuencia de esa vibración,
ese temblor que recorre mi piel
y que si resonara conmigo
me haría pedazos
si son mis restos,
los que dejo cuando camino,
cuando pienso, cuando escribo,
en todo lo que toco
si eres tú cuando me besas
si la poetisa es tu lengua
creadora de erupciones,
diosa apocalíptica del deseo
tal vez sea todo lo que
no me deja pensar
como los normales,
todo lo que permite
que yo sea
¿Quién es el poeta?
si soy yo,
o aquél que me provoca
con su idiotez e ignorancia
si es el guitarrista
y la distorción en su guitarra,
el ritmo que marca
que me hace vibrar
si es la frecuencia de esa vibración,
ese temblor que recorre mi piel
y que si resonara conmigo
me haría pedazos
si son mis restos,
los que dejo cuando camino,
cuando pienso, cuando escribo,
en todo lo que toco
si eres tú cuando me besas
si la poetisa es tu lengua
creadora de erupciones,
diosa apocalíptica del deseo
tal vez sea todo lo que
no me deja pensar
como los normales,
todo lo que permite
que yo sea
martes, 20 de agosto de 2013
yo no era así
corro la cortina
después de bañarme,
no dejo rastros de pelo
en la bañera
sé cocinar, y al acabar
limpio la cocina,
friego, limpio trastes,
lavo el fregadero
voy tras de mi propio
desorden; la ropa del piso,
los libros de texto regados,
los controles de los aparatos electrónicos
todos sobre la mesita
no dejo los ganchos de ropa
hacia afuera de la percha
cuando saco las camisas
los zapatos están en las zapateras,
las camisas de manga larga juntas,
las de manga corta aparte,
y a veces las separo por colores
lavo la ropa
separada por colores,
oscuros aparte de claros
y los mahones aparte
seco la ropa y
la divido por grupos,
la separo y la doblo,
la reparto doblada,
guardo la mía
estudio con cierta disciplina,
trato de sentarme y no tener
distracciones de otras cosas
saco la basura
si salgo en la mañana,
paso escoba, mapo
por la casa cada semana,
y muchas veces aspiro
hasta las paredes
pienso antes de hablar,
considero la opinión de los demás,
me contengo para no ser
imprudente, orgulloso,
pedante, salvaje
sé mucho de ramas de la ciencia
que no estudio desde
que estaba en octavo grado
trato de esperar a los demás
para comer en la mesa juntos,
y trato, aunque no lo hago siempre,
de esperar a que terminen de comer,
o darles conversación
hago lo posible
por ser justo,
y no molestar cuando
sé que tienes tarea
¿y en serio que
te vas a poner a joderme
la vida por esa
estupidez?
después de bañarme,
no dejo rastros de pelo
en la bañera
sé cocinar, y al acabar
limpio la cocina,
friego, limpio trastes,
lavo el fregadero
voy tras de mi propio
desorden; la ropa del piso,
los libros de texto regados,
los controles de los aparatos electrónicos
todos sobre la mesita
no dejo los ganchos de ropa
hacia afuera de la percha
cuando saco las camisas
los zapatos están en las zapateras,
las camisas de manga larga juntas,
las de manga corta aparte,
y a veces las separo por colores
lavo la ropa
separada por colores,
oscuros aparte de claros
y los mahones aparte
seco la ropa y
la divido por grupos,
la separo y la doblo,
la reparto doblada,
guardo la mía
estudio con cierta disciplina,
trato de sentarme y no tener
distracciones de otras cosas
saco la basura
si salgo en la mañana,
paso escoba, mapo
por la casa cada semana,
y muchas veces aspiro
hasta las paredes
pienso antes de hablar,
considero la opinión de los demás,
me contengo para no ser
imprudente, orgulloso,
pedante, salvaje
sé mucho de ramas de la ciencia
que no estudio desde
que estaba en octavo grado
trato de esperar a los demás
para comer en la mesa juntos,
y trato, aunque no lo hago siempre,
de esperar a que terminen de comer,
o darles conversación
hago lo posible
por ser justo,
y no molestar cuando
sé que tienes tarea
¿y en serio que
te vas a poner a joderme
la vida por esa
estupidez?
viernes, 16 de agosto de 2013
La deuda
Yo vivía preocupado
por las tazas de interés,
por cómo estaba el mercado
precios del petróleo inglés
y por el valor del oro
y hasta los bienes raíces
pero la respuesta a todo
me pasó por las narices
préstamos estudiantiles
al siete y medio porciento
tengo que pagar un mundo
pa afinar el intelecto
debo la casa y el carro
y un güebal en las tarjetas
y si me suben los pagos
voy a andar en bicicleta
A beber y a singar
que el mundo se va a acabar
a singar y a beber
que el mundo se va a joder
porque le debía hasta al cura
no me quería confesar
sube la temperatura
porque no pude pagar
el agua y la luz de junio
y hasta mi hijo menor
lo empeñé al veinte porciento
porque le debo a un señor
me llaman los cobradores
para cobrarme los sueños
me buscan por los rincones
y yo en la casa de empeño
y quise pegarme un tiro
y con todo terminar
pero al dueño del revólver
no le acabo de pagar
A beber y a singar
que el mundo se va a acabar
a singar y a beber
que el mundo se va a joder
lunes, 12 de agosto de 2013
Ya yo no tengo miedo
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
Cuando era más pequeño
me pensaba extraño
el mundo era confuso
y hasta un poco hostil
las reses y la gente
seguían la corriente
y hasta el mismo discurso
oía repetir
Que si nos unimos
a Estados Unidos
vamos a lograr
un futuro mejor
y que lloverá
dinero de los cielos
que todo con ellos
y sin ellos no
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
y luego de repente
fui un adolescente
adicto a videojuegos
y televisión
y entre las confusiones
y la propaganda
mi cerebro demandaba
una explicación
que por qué la gente
que tanto trabaja
se ahogan en deuda
y no pueden pagar
y otros no se mueven
y visten de seda
y en un carro nuevo
salen a pasear
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
y en la universidad
se me abrieron los ojos
y por la alcantarilla
eché la religión
y me aprendí las ciencias
y filosofía
y a Carlos Marx y Lenin
leí con pasión
y sé que el problema
es el del sistema
y si no se cambia
nunca va a acabar
si no caminamos
todos como hermanos
a nuestros pequeños
¿qué les tocara?
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
el primer paso es despertar
y solo así podrás gritar
que ya no tienes miedo de pensar
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
Cuando era más pequeño
me pensaba extraño
el mundo era confuso
y hasta un poco hostil
las reses y la gente
seguían la corriente
y hasta el mismo discurso
oía repetir
Que si nos unimos
a Estados Unidos
vamos a lograr
un futuro mejor
y que lloverá
dinero de los cielos
que todo con ellos
y sin ellos no
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
y luego de repente
fui un adolescente
adicto a videojuegos
y televisión
y entre las confusiones
y la propaganda
mi cerebro demandaba
una explicación
que por qué la gente
que tanto trabaja
se ahogan en deuda
y no pueden pagar
y otros no se mueven
y visten de seda
y en un carro nuevo
salen a pasear
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
y en la universidad
se me abrieron los ojos
y por la alcantarilla
eché la religión
y me aprendí las ciencias
y filosofía
y a Carlos Marx y Lenin
leí con pasión
y sé que el problema
es el del sistema
y si no se cambia
nunca va a acabar
si no caminamos
todos como hermanos
a nuestros pequeños
¿qué les tocara?
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
el primer paso es despertar
y solo así podrás gritar
que ya no tienes miedo de pensar
Ya yo no tengo miedo
yo no tengo miedo,
ya yo no tengo miedo
de pensar así
domingo, 28 de julio de 2013
miedos
un silencio
como cabeza nuclear
en la cavidad de un misil
sobre las dudas,
sobre una piel de reptil,
contra las piedras
celos de un hombre
que aunque no ama
teme
lágrimas de una mujer
que aunque ama
se piensa sola
dos cuerpos
escapados, bígamos cuerpos
escondidos entre sábanas
temen por el futuro,
por los terceros,
por la incertidumbre
una mentira, de tantas,
algo impronunciable
que cambiaría todo
una verdad,
un pacto hasta la muerte,
comienzo blanco
un deseo de multiplicar,
de dividir,
de dar nombre a la vida
un plan,
dos cuerpos,
una pregunta que flota en el aire
como cabeza nuclear
en la cavidad de un misil
sobre las dudas,
sobre una piel de reptil,
contra las piedras
celos de un hombre
que aunque no ama
teme
lágrimas de una mujer
que aunque ama
se piensa sola
dos cuerpos
escapados, bígamos cuerpos
escondidos entre sábanas
temen por el futuro,
por los terceros,
por la incertidumbre
una mentira, de tantas,
algo impronunciable
que cambiaría todo
una verdad,
un pacto hasta la muerte,
comienzo blanco
un deseo de multiplicar,
de dividir,
de dar nombre a la vida
un plan,
dos cuerpos,
una pregunta que flota en el aire
miércoles, 10 de julio de 2013
compañera
Yo quiero que seas
la mujer de tu vida
y no de la mía.
Yo quiero que seas
tuya, porque no
me perteneces
no me enamoran
tu apariencia,
ni tu cuerpo,
ni nada que se lleve el tiempo
te amo revolucionaria,
luchadora, maravillosa
e inventora
te amo madre,
cáliz de vida,
refugio de corazones
que laten acelerados
prefiero acompañarte
a poseerte, dejarte libre
a retenerte
vayamos juntos
que la lucha no cesa
y nos queda monte por talar
la mujer de tu vida
y no de la mía.
Yo quiero que seas
tuya, porque no
me perteneces
no me enamoran
tu apariencia,
ni tu cuerpo,
ni nada que se lleve el tiempo
te amo revolucionaria,
luchadora, maravillosa
e inventora
te amo madre,
cáliz de vida,
refugio de corazones
que laten acelerados
prefiero acompañarte
a poseerte, dejarte libre
a retenerte
vayamos juntos
que la lucha no cesa
y nos queda monte por talar
miércoles, 3 de julio de 2013
La Marquesa de Jagua Pasto.
La Marquesa de Jagua Pasto se casó con un princeso. Cuenta la historia
que unos meses después de darse cuenta en una boda criolla que ya despuntaban
sus dotes de jamón de bellota, la Marquesa conoció al Princeso de Rancheras. Se
conocieron en la loza, aunque eran los dos pájaros del sur-centro de la isla.
De la realeza yaucana no tenía nada el princeso; no tenía apellido corso, ni
venía de la alta alcurnia, ni las ruinas de una hacienda quedaban en su
familia. De sus hábitos de higiene
siempre había cuestionamientos, y su capacidad para ser servido era vastamente
conocida por la región. Siendo solo Marquesa de título, Carmen María Dolores de
los Milagros Velázquez y Rodríguez no empleaba servidumbre, por lo que se
dedicaba a atender todos los deseos del princeso.
La
Marquesa de Jagua Pasto jura y perjura que es de Guaynabo City, pero la mancha
de plátano traiciona sus deseos. Quiere Montehiedra, pero sólo puede pagar
Montellano. Quiere Evian, pero los gustos extravagantes del princeso la limitan
a pagar por Nikini. El princeso no es príncipe porque no tiene sangre azul,
porque sería lo único que lo diferenciaría de un pitufo. Anexionista, arrimado,
vago y acostumbrado a que le sirvan. Adora el Blue Label, y hace que la
Marquesa gaste una considerable suma de su fortuna para complacer
su gusto exótico. El princeso siempre olvida su cartera, y a la hora de pagar
se levanta para ir al baño, pero es fanático de la langosta y del buen
vino. El princeso no trabaja, pero
administra los bienes materiales de la marquesa. Es aficionado a los autos
veloces y a las mujeres fáciles. Tiene muchos amigos que se apellidan Antonmarchi, Antongeorgi, Borelli, Brignoni, Cianchini, Dominicci, aunque su apellido es Pérez. No pertenece a ninguna fraternidad, aunque le encantaría, pero el manto oscuro que le cubre el cuerpo no lo califica para pertenecer. La marquesa es una mujer sin gracia, delgada,
casi anoréxica, ajada, maltratada. Cuentan que se hizo ingeniera por la misma
razón por la quería hacerse médico, para poder tirar el título como tema de
conversación en fiestas de marquesina.
Dicen que su padre, el Conde de Jagua Pasto, era un hombre casi decente. Por muchos años soportó la presencia de la Condesa de Jagua Pasto, aunque en esencia le asqueaba. Cuando ya se hartó de ella muchos años después, agarró la primera campesina que pudo mirar y le hizo dos muchachos, se fue del palacio a vivir a una casita de madera y fue casi el hombre más feliz de Jagua Pasto, hasta que la campesina lo sustituyó. Entonces enfermó del corazón, se secó como una pasa, y fue olvidado por casi todo el mundo, hasta que un día la Marquesa lo encontró hecho polvo sobre la silla del balcón de su apartamento, en pleno medio día. Antes de que hubiese bulla, le vaciaron las cuentas de banco, vendieron sus activos, sus pasivos y hasta sus pensamientos, y capitalizaron todo su caudal hasta que no quedó ni el recuerdo de su sangre real.
Claro,
que del caudal de la heredera dispuso bien el princeso. Se compró un BMW que
transformó en un carro fantástico para gente con poca clase, con cromo en el
motor, cromo en el interior, cromo en los aros y cromo en el techo. Ahora
convertido en un vehículo de todo terreno, el automóvil tenía la capacidad de
aflojar las pantaletas de mujeres de poco pensar y mucho pretender, a las que
el princeso llevaba a pasear por caminos de monte que dan a ninguna parte.
Cuando
nació el primer principito, la marquesa se sintió ofendida por los genes
inferiores de su contraparte. El niño, un pequeño reptil casi microscópico y
negro como un cabrón fue causa de la risa de las enfermeras del Hospital de la
Piedad del Niño Jesús y la Virgen del Santo Pozo de la Salud del Mundo. Dicen
que el niño, si es que se le podía llamar así, era tan feo que los espejos se
rompían antes de que pasara por frente de ellos. Dicen que al nacer el segundo se dio cuenta de que su estirpe no era para poblar la tierra, así que decidió clausurar la vía que daba a la reproducción.
Jagua
Pasto era el barrio natal de la Condesa. En algún momento, en aquellos años
olvidados por los pobladores de la isla, cuyas memorias suelen olvidar eventos
que ocurrieron hace algunos días, fue un lugar próspero. Ahora es uno de esos
lugares que tienen ruinas de tiempos mejores que se convertirán en monumentos
venerables, y que confundirán los científicos de siglos por venir. Abundan los
ñames, las malangas, yucas, plátanos, y todos los frutos de una tierra
fértil y totalmente olvidada, porque la comemierdería y el inmovilismo de sus
pobladores hace que gasten el cheque de cupones de alimento en supermercados
pertenecientes al capital foráneo y en pequeños lujos que se olvidan cuando
cambia la moda. La gente de Jagua Pasto prefiere pasar hambre y no tocar las
malangas, ni los platanos, y no comen ni del Macdonalds porque gastaron todo lo poco que tenían en sus
carros, en televisores, y en la gasolina que viene del medio oriente. Al
encontrarse sola y divorciada, la Condesa cerró con llave su cinturón de
castidad, y se dedicó a joder sistemáticamente a su yerna, la esposa plebeya
del Duque de Hacienda Florida. Antes de que el hijo del duque se convirtiera en otro princesito, la plebeya decidió huir, dejando al duque en la ruina.
La
Marquesa de Jagua Pasto en realidad nunca ha vivido de acuerdo a sus
condiciones materiales. Tiene seis tarjetas de crédito, dos de ellas a
capacidad y a un interés del 25%, a las cuales manda el pago mínimo. En una de
ellas están los $25,000 que usó el princeso para convertir el BMW del 1993 en
módulo lunar. El princeso tiene un conjunto de herramientas de mecánica que se
ven maravillosas, pero que no sabe utilizar correctamente. Empeña horas eternas
recostado sobre el sofá de cuero italiano de la sala, con el aire acondicionado
ineficiente de la sala en su máximo, pegado al iPad, hablando con niñas menores
de edad a las que trata de convencer de que él es el amante de sus sueños.
Entretanto, la Marquesa se encarga de los dos herederos al trono más grotescos
de la realeza del mundo, los lleva al colegio católico, les compra comida
chatarra, los viste de ropa irregular y a descuento, y los adorna para que no
le causen ataques al corazón a sus súbditos.
Claro, a
la hora de fingir, la Marquesa es toda una reina. Se codea con la realeza
colonial en los mejores clubes de Guaynabo, y pasea en los yates de comemierdas
que tienen apartamentos en Palmas del Mar, a los que ella asiste sabiendo que
los gustos del princeso y su gasto mensual no le permitirán tener. Sonríe y parece feliz, aunque sabe que todo es una máscara, que la felicidad huyó de su cara hace años, antes del princeso y la preñez. Cuando va de
arrimada a estas fiestas, no lleva ni una bolsa de papitas fritas, y el
princeso le cachetea las Sam Adams y los canapés a su cuñada, cuyo padre es el
dueño del apartamento de lujo.
Pero esa
historia de realeza es para otro cuento.
lunes, 27 de mayo de 2013
Feliz
soy más feliz
cuando no me joden
cuando no conformo
un patrón, cuando
no sigo la corriente
soy más feliz cuando
estoy solo, cuando solo
escucho el ruido del barrio,
los carros pasando
cuando puedo hacer un poema,
después pensar en una canción
luego trabajar en una ecuación
o simular un proceso
soy más feliz con menos,
y si el tiempo me sobra
para conspirar
perdido dentro de tus ojos
entre tus tetas,
apretando fuerte tu cintura
con poca ropa, a oscuras,
tratando de descifrar figuras
en la noche, para no tropezar
soy más feliz cuando no desayuno
cuando tengo café,
cuando como por las noches
cuando pasa mucho tiempo
y no te veo, pero después
te vuelvo a ver, soy más feliz
soy más feliz cuando
el niño me pregunta
cosas difíciles de explicar
con lo complejo, lo oculto,
cuando leo de cosas
que muchos piensan
que son aburridas
cuando cambio de ambiente,
cuando veo un horizonte
y no sé que viene después
soy más feliz
soy más feliz cuando
tengo algo que detestar,
porque es como el combustible
que me alimenta
cuando hay algo por qué luchar,
algo de qué aferrarse
que sea bueno
soy más feliz
cuando otros son felices,
cuando cantan mis historias,
y se reflejan en ellas
con el viento en la cara
con el mar en los pies,
cuando no tengo que preocuparme
por el futuro
cuando cocino y comen
cuando no tengo que fregar
y a veces al limpiar
soy más feliz
cuando lloro, cuando siento
el dolor de cada calle,
de cada hombre y mujer
cuando pienso en la eternidad
y sé que está en la transendencia
de mis pensamientos y palabras
y en mis acciones
cuando pienso que lo que digo
se recordará por el pueblo
pero tal vez nunca sepan
quien lo dijo
soy más feliz encerrado
cautivo en mi propia celda
y no en las que otros me crean
cuando me abrazan sin encadenarme,
en el descanso después del orgasmo,
en el sentimiento del desahogo
y las noches de martes
las madrugadas sin sueño,
y con un libro y una guitarra
así soy feliz
cuando no me joden
cuando no conformo
un patrón, cuando
no sigo la corriente
soy más feliz cuando
estoy solo, cuando solo
escucho el ruido del barrio,
los carros pasando
cuando puedo hacer un poema,
después pensar en una canción
luego trabajar en una ecuación
o simular un proceso
soy más feliz con menos,
y si el tiempo me sobra
para conspirar
perdido dentro de tus ojos
entre tus tetas,
apretando fuerte tu cintura
con poca ropa, a oscuras,
tratando de descifrar figuras
en la noche, para no tropezar
soy más feliz cuando no desayuno
cuando tengo café,
cuando como por las noches
cuando pasa mucho tiempo
y no te veo, pero después
te vuelvo a ver, soy más feliz
soy más feliz cuando
el niño me pregunta
cosas difíciles de explicar
con lo complejo, lo oculto,
cuando leo de cosas
que muchos piensan
que son aburridas
cuando cambio de ambiente,
cuando veo un horizonte
y no sé que viene después
soy más feliz
soy más feliz cuando
tengo algo que detestar,
porque es como el combustible
que me alimenta
cuando hay algo por qué luchar,
algo de qué aferrarse
que sea bueno
soy más feliz
cuando otros son felices,
cuando cantan mis historias,
y se reflejan en ellas
con el viento en la cara
con el mar en los pies,
cuando no tengo que preocuparme
por el futuro
cuando cocino y comen
cuando no tengo que fregar
y a veces al limpiar
soy más feliz
cuando lloro, cuando siento
el dolor de cada calle,
de cada hombre y mujer
cuando pienso en la eternidad
y sé que está en la transendencia
de mis pensamientos y palabras
y en mis acciones
cuando pienso que lo que digo
se recordará por el pueblo
pero tal vez nunca sepan
quien lo dijo
soy más feliz encerrado
cautivo en mi propia celda
y no en las que otros me crean
cuando me abrazan sin encadenarme,
en el descanso después del orgasmo,
en el sentimiento del desahogo
y las noches de martes
las madrugadas sin sueño,
y con un libro y una guitarra
así soy feliz
viernes, 24 de mayo de 2013
vislumbres de miramar
¿A donde volarán
tus besos
cuando llegue el sábado?
Se irán a anidar
a otras bocas,
beberán de otro río
Yo llevaré en la boca
un nombre
que no podré pronunciar
Yo cargaré preguntas
que nunca serán respondidas
Archivaré tu libro
para no leerlo.
Esconderé las antenas
para que no me traigan
en ondas tu recuerdo
Y llevaré las manos
arqueadas, artríticas,
con la forma de tus pechos
Y de tanto llanto
me volveré lluvia
que se evapora en el trópico
me elevaré a los cielos
donde habita el deseo
me haré gas entre nubes
cruzando continentes
y llegaré a la India
y volveré a mojarte
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