Yo quiero que seas
la mujer de tu vida
y no de la mía.
Yo quiero que seas
tuya, porque no
me perteneces
no me enamoran
tu apariencia,
ni tu cuerpo,
ni nada que se lleve el tiempo
te amo revolucionaria,
luchadora, maravillosa
e inventora
te amo madre,
cáliz de vida,
refugio de corazones
que laten acelerados
prefiero acompañarte
a poseerte, dejarte libre
a retenerte
vayamos juntos
que la lucha no cesa
y nos queda monte por talar
Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
Copyright (c) Pedro J. Rivera Torres.
Todos los derechos reservados/All rights reserved, 2021.
www.pedrojuanrivera.com
miércoles, 10 de julio de 2013
miércoles, 3 de julio de 2013
La Marquesa de Jagua Pasto.
La Marquesa de Jagua Pasto se casó con un princeso. Cuenta la historia
que unos meses después de darse cuenta en una boda criolla que ya despuntaban
sus dotes de jamón de bellota, la Marquesa conoció al Princeso de Rancheras. Se
conocieron en la loza, aunque eran los dos pájaros del sur-centro de la isla.
De la realeza yaucana no tenía nada el princeso; no tenía apellido corso, ni
venía de la alta alcurnia, ni las ruinas de una hacienda quedaban en su
familia. De sus hábitos de higiene
siempre había cuestionamientos, y su capacidad para ser servido era vastamente
conocida por la región. Siendo solo Marquesa de título, Carmen María Dolores de
los Milagros Velázquez y Rodríguez no empleaba servidumbre, por lo que se
dedicaba a atender todos los deseos del princeso.
La
Marquesa de Jagua Pasto jura y perjura que es de Guaynabo City, pero la mancha
de plátano traiciona sus deseos. Quiere Montehiedra, pero sólo puede pagar
Montellano. Quiere Evian, pero los gustos extravagantes del princeso la limitan
a pagar por Nikini. El princeso no es príncipe porque no tiene sangre azul,
porque sería lo único que lo diferenciaría de un pitufo. Anexionista, arrimado,
vago y acostumbrado a que le sirvan. Adora el Blue Label, y hace que la
Marquesa gaste una considerable suma de su fortuna para complacer
su gusto exótico. El princeso siempre olvida su cartera, y a la hora de pagar
se levanta para ir al baño, pero es fanático de la langosta y del buen
vino. El princeso no trabaja, pero
administra los bienes materiales de la marquesa. Es aficionado a los autos
veloces y a las mujeres fáciles. Tiene muchos amigos que se apellidan Antonmarchi, Antongeorgi, Borelli, Brignoni, Cianchini, Dominicci, aunque su apellido es Pérez. No pertenece a ninguna fraternidad, aunque le encantaría, pero el manto oscuro que le cubre el cuerpo no lo califica para pertenecer. La marquesa es una mujer sin gracia, delgada,
casi anoréxica, ajada, maltratada. Cuentan que se hizo ingeniera por la misma
razón por la quería hacerse médico, para poder tirar el título como tema de
conversación en fiestas de marquesina.
Dicen que su padre, el Conde de Jagua Pasto, era un hombre casi decente. Por muchos años soportó la presencia de la Condesa de Jagua Pasto, aunque en esencia le asqueaba. Cuando ya se hartó de ella muchos años después, agarró la primera campesina que pudo mirar y le hizo dos muchachos, se fue del palacio a vivir a una casita de madera y fue casi el hombre más feliz de Jagua Pasto, hasta que la campesina lo sustituyó. Entonces enfermó del corazón, se secó como una pasa, y fue olvidado por casi todo el mundo, hasta que un día la Marquesa lo encontró hecho polvo sobre la silla del balcón de su apartamento, en pleno medio día. Antes de que hubiese bulla, le vaciaron las cuentas de banco, vendieron sus activos, sus pasivos y hasta sus pensamientos, y capitalizaron todo su caudal hasta que no quedó ni el recuerdo de su sangre real.
Claro,
que del caudal de la heredera dispuso bien el princeso. Se compró un BMW que
transformó en un carro fantástico para gente con poca clase, con cromo en el
motor, cromo en el interior, cromo en los aros y cromo en el techo. Ahora
convertido en un vehículo de todo terreno, el automóvil tenía la capacidad de
aflojar las pantaletas de mujeres de poco pensar y mucho pretender, a las que
el princeso llevaba a pasear por caminos de monte que dan a ninguna parte.
Cuando
nació el primer principito, la marquesa se sintió ofendida por los genes
inferiores de su contraparte. El niño, un pequeño reptil casi microscópico y
negro como un cabrón fue causa de la risa de las enfermeras del Hospital de la
Piedad del Niño Jesús y la Virgen del Santo Pozo de la Salud del Mundo. Dicen
que el niño, si es que se le podía llamar así, era tan feo que los espejos se
rompían antes de que pasara por frente de ellos. Dicen que al nacer el segundo se dio cuenta de que su estirpe no era para poblar la tierra, así que decidió clausurar la vía que daba a la reproducción.
Jagua
Pasto era el barrio natal de la Condesa. En algún momento, en aquellos años
olvidados por los pobladores de la isla, cuyas memorias suelen olvidar eventos
que ocurrieron hace algunos días, fue un lugar próspero. Ahora es uno de esos
lugares que tienen ruinas de tiempos mejores que se convertirán en monumentos
venerables, y que confundirán los científicos de siglos por venir. Abundan los
ñames, las malangas, yucas, plátanos, y todos los frutos de una tierra
fértil y totalmente olvidada, porque la comemierdería y el inmovilismo de sus
pobladores hace que gasten el cheque de cupones de alimento en supermercados
pertenecientes al capital foráneo y en pequeños lujos que se olvidan cuando
cambia la moda. La gente de Jagua Pasto prefiere pasar hambre y no tocar las
malangas, ni los platanos, y no comen ni del Macdonalds porque gastaron todo lo poco que tenían en sus
carros, en televisores, y en la gasolina que viene del medio oriente. Al
encontrarse sola y divorciada, la Condesa cerró con llave su cinturón de
castidad, y se dedicó a joder sistemáticamente a su yerna, la esposa plebeya
del Duque de Hacienda Florida. Antes de que el hijo del duque se convirtiera en otro princesito, la plebeya decidió huir, dejando al duque en la ruina.
La
Marquesa de Jagua Pasto en realidad nunca ha vivido de acuerdo a sus
condiciones materiales. Tiene seis tarjetas de crédito, dos de ellas a
capacidad y a un interés del 25%, a las cuales manda el pago mínimo. En una de
ellas están los $25,000 que usó el princeso para convertir el BMW del 1993 en
módulo lunar. El princeso tiene un conjunto de herramientas de mecánica que se
ven maravillosas, pero que no sabe utilizar correctamente. Empeña horas eternas
recostado sobre el sofá de cuero italiano de la sala, con el aire acondicionado
ineficiente de la sala en su máximo, pegado al iPad, hablando con niñas menores
de edad a las que trata de convencer de que él es el amante de sus sueños.
Entretanto, la Marquesa se encarga de los dos herederos al trono más grotescos
de la realeza del mundo, los lleva al colegio católico, les compra comida
chatarra, los viste de ropa irregular y a descuento, y los adorna para que no
le causen ataques al corazón a sus súbditos.
Claro, a
la hora de fingir, la Marquesa es toda una reina. Se codea con la realeza
colonial en los mejores clubes de Guaynabo, y pasea en los yates de comemierdas
que tienen apartamentos en Palmas del Mar, a los que ella asiste sabiendo que
los gustos del princeso y su gasto mensual no le permitirán tener. Sonríe y parece feliz, aunque sabe que todo es una máscara, que la felicidad huyó de su cara hace años, antes del princeso y la preñez. Cuando va de
arrimada a estas fiestas, no lleva ni una bolsa de papitas fritas, y el
princeso le cachetea las Sam Adams y los canapés a su cuñada, cuyo padre es el
dueño del apartamento de lujo.
Pero esa
historia de realeza es para otro cuento.
lunes, 27 de mayo de 2013
Feliz
soy más feliz
cuando no me joden
cuando no conformo
un patrón, cuando
no sigo la corriente
soy más feliz cuando
estoy solo, cuando solo
escucho el ruido del barrio,
los carros pasando
cuando puedo hacer un poema,
después pensar en una canción
luego trabajar en una ecuación
o simular un proceso
soy más feliz con menos,
y si el tiempo me sobra
para conspirar
perdido dentro de tus ojos
entre tus tetas,
apretando fuerte tu cintura
con poca ropa, a oscuras,
tratando de descifrar figuras
en la noche, para no tropezar
soy más feliz cuando no desayuno
cuando tengo café,
cuando como por las noches
cuando pasa mucho tiempo
y no te veo, pero después
te vuelvo a ver, soy más feliz
soy más feliz cuando
el niño me pregunta
cosas difíciles de explicar
con lo complejo, lo oculto,
cuando leo de cosas
que muchos piensan
que son aburridas
cuando cambio de ambiente,
cuando veo un horizonte
y no sé que viene después
soy más feliz
soy más feliz cuando
tengo algo que detestar,
porque es como el combustible
que me alimenta
cuando hay algo por qué luchar,
algo de qué aferrarse
que sea bueno
soy más feliz
cuando otros son felices,
cuando cantan mis historias,
y se reflejan en ellas
con el viento en la cara
con el mar en los pies,
cuando no tengo que preocuparme
por el futuro
cuando cocino y comen
cuando no tengo que fregar
y a veces al limpiar
soy más feliz
cuando lloro, cuando siento
el dolor de cada calle,
de cada hombre y mujer
cuando pienso en la eternidad
y sé que está en la transendencia
de mis pensamientos y palabras
y en mis acciones
cuando pienso que lo que digo
se recordará por el pueblo
pero tal vez nunca sepan
quien lo dijo
soy más feliz encerrado
cautivo en mi propia celda
y no en las que otros me crean
cuando me abrazan sin encadenarme,
en el descanso después del orgasmo,
en el sentimiento del desahogo
y las noches de martes
las madrugadas sin sueño,
y con un libro y una guitarra
así soy feliz
cuando no me joden
cuando no conformo
un patrón, cuando
no sigo la corriente
soy más feliz cuando
estoy solo, cuando solo
escucho el ruido del barrio,
los carros pasando
cuando puedo hacer un poema,
después pensar en una canción
luego trabajar en una ecuación
o simular un proceso
soy más feliz con menos,
y si el tiempo me sobra
para conspirar
perdido dentro de tus ojos
entre tus tetas,
apretando fuerte tu cintura
con poca ropa, a oscuras,
tratando de descifrar figuras
en la noche, para no tropezar
soy más feliz cuando no desayuno
cuando tengo café,
cuando como por las noches
cuando pasa mucho tiempo
y no te veo, pero después
te vuelvo a ver, soy más feliz
soy más feliz cuando
el niño me pregunta
cosas difíciles de explicar
con lo complejo, lo oculto,
cuando leo de cosas
que muchos piensan
que son aburridas
cuando cambio de ambiente,
cuando veo un horizonte
y no sé que viene después
soy más feliz
soy más feliz cuando
tengo algo que detestar,
porque es como el combustible
que me alimenta
cuando hay algo por qué luchar,
algo de qué aferrarse
que sea bueno
soy más feliz
cuando otros son felices,
cuando cantan mis historias,
y se reflejan en ellas
con el viento en la cara
con el mar en los pies,
cuando no tengo que preocuparme
por el futuro
cuando cocino y comen
cuando no tengo que fregar
y a veces al limpiar
soy más feliz
cuando lloro, cuando siento
el dolor de cada calle,
de cada hombre y mujer
cuando pienso en la eternidad
y sé que está en la transendencia
de mis pensamientos y palabras
y en mis acciones
cuando pienso que lo que digo
se recordará por el pueblo
pero tal vez nunca sepan
quien lo dijo
soy más feliz encerrado
cautivo en mi propia celda
y no en las que otros me crean
cuando me abrazan sin encadenarme,
en el descanso después del orgasmo,
en el sentimiento del desahogo
y las noches de martes
las madrugadas sin sueño,
y con un libro y una guitarra
así soy feliz
viernes, 24 de mayo de 2013
vislumbres de miramar
¿A donde volarán
tus besos
cuando llegue el sábado?
Se irán a anidar
a otras bocas,
beberán de otro río
Yo llevaré en la boca
un nombre
que no podré pronunciar
Yo cargaré preguntas
que nunca serán respondidas
Archivaré tu libro
para no leerlo.
Esconderé las antenas
para que no me traigan
en ondas tu recuerdo
Y llevaré las manos
arqueadas, artríticas,
con la forma de tus pechos
Y de tanto llanto
me volveré lluvia
que se evapora en el trópico
me elevaré a los cielos
donde habita el deseo
me haré gas entre nubes
cruzando continentes
y llegaré a la India
y volveré a mojarte
domingo, 19 de mayo de 2013
te acuso
esta página en blanco
me acusa
me regaña
severamente por
no escribir
me mira
con su profundidad,
y su transparencia
es un vacío
casi agua,
que casi se puede tomar
me dice que tiene
tantas posibilidades
y yo estoy tan estático
que puede ser un cuento,
un grupo de pentagramas,
o una carta
pero yo solo la miro
y ella me acusa
me acusa
me regaña
severamente por
no escribir
me mira
con su profundidad,
y su transparencia
es un vacío
casi agua,
que casi se puede tomar
me dice que tiene
tantas posibilidades
y yo estoy tan estático
que puede ser un cuento,
un grupo de pentagramas,
o una carta
pero yo solo la miro
y ella me acusa
miércoles, 8 de mayo de 2013
Décimas de un princeso
Piensas que soy solo un trapo
o un cuchillo de cocina
que puedes brincarme encima
como a un corvejo barato
ya me harté de tus maltratos
de tu constante atropello
de los hickies en el cuello
para marcar territorio
me voy de tu dormitorio
Soy princeso, no un plebeyo
Si al teléfono me llaman
preguntas, ¿quién te llamó?
y si un mensaje dejó
entonces me haces un drama
y me das en la caguama
un trancazo, y sin destello
dices que soy un camello
apestoso y jorobado
¡No quiero ser maltratado,
soy princeso, no un plebeyo!
Sábado para ir de fiesta
todo tengo que pagar
y me empiezas a gritar
cuando te pones molesta
la ropa que tengo puesta
tuve que pagar, ¡que bello!
si no me arreglo el cabello
como quieres, me maltratas
¡No soy tu puta barata,
soy princeso, no un plebeyo
Yo no soy tu prostituto
y tampoco tu mucama
y me quieres en tu cama
por mis grandes atributos
y en unos pocos minutos
siempre acabas con aquello
yo que me afeite los vellos
para complacer tus gustos
solo me causas disgustos
Soy princeso, no un plebeyo
o un cuchillo de cocina
que puedes brincarme encima
como a un corvejo barato
ya me harté de tus maltratos
de tu constante atropello
de los hickies en el cuello
para marcar territorio
me voy de tu dormitorio
Soy princeso, no un plebeyo
Si al teléfono me llaman
preguntas, ¿quién te llamó?
y si un mensaje dejó
entonces me haces un drama
y me das en la caguama
un trancazo, y sin destello
dices que soy un camello
apestoso y jorobado
¡No quiero ser maltratado,
soy princeso, no un plebeyo!
Sábado para ir de fiesta
todo tengo que pagar
y me empiezas a gritar
cuando te pones molesta
la ropa que tengo puesta
tuve que pagar, ¡que bello!
si no me arreglo el cabello
como quieres, me maltratas
¡No soy tu puta barata,
soy princeso, no un plebeyo
Yo no soy tu prostituto
y tampoco tu mucama
y me quieres en tu cama
por mis grandes atributos
y en unos pocos minutos
siempre acabas con aquello
yo que me afeite los vellos
para complacer tus gustos
solo me causas disgustos
Soy princeso, no un plebeyo
miércoles, 17 de abril de 2013
tu nombre en los dedos
Amanecí mojado
y tu nombre en los dedos
bajo un cielo estrellado
y cubierto de miedos
y me sentí olvidado
y me miré al espejo
y el reflejo azulado
devolvió un hombre viejo
bajo la luna
brilla mi piel
inoportuna
luna de miel
Corrí por la ciudad
con tu nombre en los dedos
buscando libertad
esclavo de un recuerdo
y así llegué hasta el borde
de un acantilado
y decidí saltar
a tu mano agarrado
ojos cerrados
mientras caía
dos corazones
fuerte latían
y en un rincón brillante
de San José
un corazón cantante
yo te entregué
y te escribí en el alma
mi juramento
para que sepas siempre
lo que yo siento
tu nombre en los dedos
evoca un recuerdo
lo busco en silencio
lo lleno de besos
y tu nombre en los dedos
bajo un cielo estrellado
y cubierto de miedos
y me sentí olvidado
y me miré al espejo
y el reflejo azulado
devolvió un hombre viejo
bajo la luna
brilla mi piel
inoportuna
luna de miel
Corrí por la ciudad
con tu nombre en los dedos
buscando libertad
esclavo de un recuerdo
y así llegué hasta el borde
de un acantilado
y decidí saltar
a tu mano agarrado
ojos cerrados
mientras caía
dos corazones
fuerte latían
y en un rincón brillante
de San José
un corazón cantante
yo te entregué
y te escribí en el alma
mi juramento
para que sepas siempre
lo que yo siento
tu nombre en los dedos
evoca un recuerdo
lo busco en silencio
lo lleno de besos
miércoles, 27 de marzo de 2013
vuela
Te ando tejiendo unas alas
aunque sé que al terminar
te irás volando, mas sufro
mucho sin verte volar
te posaste un día en mis manos
y tus alas se cayeron
juré ser desde ese entonces
arquitecto de tu vuelo
y es que de todos mis vicios
tu vuelo es siempre el mayor
y estas alas que te tejo
harán que vueles mejor
Te ando tejiendo unas alas
aunque sé que al terminar
te irás volando, mas sufro
mucho sin verte volar
recuerdo ese día de lluvia
sobre el agua en mi gabarra
te di abrigo entre mi pecho
y notas de mi guitarra
y quise con un buen hilo
y mis dedos por agujas
tejerlas con la destreza
de un artista que dibuja
Te ando tejiendo unas alas
aunque sé que al terminar
te irás volando, mas sufro
mucho sin verte soñar
¡Vuela mi pequeña hada,
sin patrón y sin destino!
Y ojalá que en el futuro
se crucen nuestros caminos
¡Vuela alto, pajarita!
No dejes que las corrientes
te cambien la dirección
pa' llegar a donde quieres
Te ando tejiendo unas alas
aunque sé que al terminar
te irás volando, mas sufro
mucho sin verte volar
estas alas que te tejo
con hilo del corazón
tienen nudos como notas
que se forman en canción
yo estaré siempre pendiente
sentado al atardecer
buscando en el horizonte
tu aleteo, tu recorrer
aunque sé que al terminar
te irás volando, mas sufro
mucho sin verte volar
te posaste un día en mis manos
y tus alas se cayeron
juré ser desde ese entonces
arquitecto de tu vuelo
y es que de todos mis vicios
tu vuelo es siempre el mayor
y estas alas que te tejo
harán que vueles mejor
Te ando tejiendo unas alas
aunque sé que al terminar
te irás volando, mas sufro
mucho sin verte volar
recuerdo ese día de lluvia
sobre el agua en mi gabarra
te di abrigo entre mi pecho
y notas de mi guitarra
y quise con un buen hilo
y mis dedos por agujas
tejerlas con la destreza
de un artista que dibuja
Te ando tejiendo unas alas
aunque sé que al terminar
te irás volando, mas sufro
mucho sin verte soñar
¡Vuela mi pequeña hada,
sin patrón y sin destino!
Y ojalá que en el futuro
se crucen nuestros caminos
¡Vuela alto, pajarita!
No dejes que las corrientes
te cambien la dirección
pa' llegar a donde quieres
Te ando tejiendo unas alas
aunque sé que al terminar
te irás volando, mas sufro
mucho sin verte volar
estas alas que te tejo
con hilo del corazón
tienen nudos como notas
que se forman en canción
yo estaré siempre pendiente
sentado al atardecer
buscando en el horizonte
tu aleteo, tu recorrer
martes, 26 de marzo de 2013
vistiéndome de ti
Hay veces que pienso
en tu sufrimiento,
en la falta de amor
en las noches
con deseo negadas,
las excusas
y me vuelvo mujer
para entenderte,
y habito tus curvas
y vivo tus errores,
tus silencios,
vivo tus torturas
y sé lo que es sentirse
mirada, y deseada,
y te comprendo
yo no soy un ejemplo
de la mejor toma
de decisiones
tampoco uno de
como vivir una
vida de virtud
pero mientras más
me pongo tu piel,
mientras más me visto
conforme miro el mundo
con tus ojos, entiendo
tus decisiones
y entiendo que es
que "el progreso"
te arrebate tu universo
y comprendo que es ser
un extraño, diferente
en tu propio pueblo
y las dudas tuyas
se hacen mías,
las vivo en mi piel
y siento las decepciones
que los amores jóvenes
brindan
y vivo amarguras,
depresiones de adolescente,
y también me levanto
y salgo, me esfuerzo,
doblo el lomo, produzco,
soy una obrera
y me siento querida
aunque después sienta
que fui engañada
y entiendo tus errores,
tus malos juicios,
tus arrepentimientos
me sigo poniendo tu piel
siempre que te canto un sueño
y conforme pasa el tiempo
soy mas tuyo
y tú más mía
y somos uno
en tu sufrimiento,
en la falta de amor
en las noches
con deseo negadas,
las excusas
y me vuelvo mujer
para entenderte,
y habito tus curvas
y vivo tus errores,
tus silencios,
vivo tus torturas
y sé lo que es sentirse
mirada, y deseada,
y te comprendo
yo no soy un ejemplo
de la mejor toma
de decisiones
tampoco uno de
como vivir una
vida de virtud
pero mientras más
me pongo tu piel,
mientras más me visto
conforme miro el mundo
con tus ojos, entiendo
tus decisiones
y entiendo que es
que "el progreso"
te arrebate tu universo
y comprendo que es ser
un extraño, diferente
en tu propio pueblo
y las dudas tuyas
se hacen mías,
las vivo en mi piel
y siento las decepciones
que los amores jóvenes
brindan
y vivo amarguras,
depresiones de adolescente,
y también me levanto
y salgo, me esfuerzo,
doblo el lomo, produzco,
soy una obrera
y me siento querida
aunque después sienta
que fui engañada
y entiendo tus errores,
tus malos juicios,
tus arrepentimientos
me sigo poniendo tu piel
siempre que te canto un sueño
y conforme pasa el tiempo
soy mas tuyo
y tú más mía
y somos uno
martes, 19 de marzo de 2013
décimas de apoyo
Yo quisiera ser el hombro
donde poses tu cabeza
cuando la ansiedad empieza
a agobiarte con su asombro
sacar todos los escombros
que tu corazón encierran
los sentimientos que aberran
tus dos ojos de los míos
y las voces del hastío
que pasados desentierran
Quisiera andar un camino
de libertad de tu mano
y levantarme temprano
a labrar nuestro destino
y grabar con lápiz fino
trazo que tu piel desfibre
y que cada nervio vibre
cuando escuches mis canciones
y sembrar mis emociones
hondo en tu espíritu libre
donde poses tu cabeza
cuando la ansiedad empieza
a agobiarte con su asombro
sacar todos los escombros
que tu corazón encierran
los sentimientos que aberran
tus dos ojos de los míos
y las voces del hastío
que pasados desentierran
Quisiera andar un camino
de libertad de tu mano
y levantarme temprano
a labrar nuestro destino
y grabar con lápiz fino
trazo que tu piel desfibre
y que cada nervio vibre
cuando escuches mis canciones
y sembrar mis emociones
hondo en tu espíritu libre
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