a veces quisiera ser una neurona
revolucionaria en tu cerebro,
un foco, una vanguardia iluminada,
que cambie las estructuras dominantes
una neurona guevarista,
adentrada en la sierra de tu cabeza,
ganando batallas contra los malos recuerdos,
los momentos y las barreras que crearon
atacaría con violencia kamikaze
todo aquello que creó sufrimiento,
inseguridad, tristeza,
cada lágrima de dolor una trinchera
y entonces triunfante y jubiloso
habría un primero de enero en tu mente,
neurona camilo, neurona guevara,
vigilante desde la pared a la plaza
Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
Copyright (c) Pedro J. Rivera Torres.
Todos los derechos reservados/All rights reserved, 2021.
www.pedrojuanrivera.com
sábado, 23 de mayo de 2009
viernes, 22 de mayo de 2009
Mayo 22, 2009
yo solo quiero que crezcas,
que puedas detenerte a ver
las pequeñas cosas,
y lograr las grandes metas
que seas más de lo que puedas ser,
que tu sonrisa no cambie jamás
que cada viraje del camino
sea uno pensando en lo que viene
y en los virajes anteriores
que no hayan llamadas en medio de la noche jamás,
que mis palabras te lleguen,
pero que tengas tu criterio propio
lo único que quiero es tu felicidad,
y que el camino sea el trazes tú
(Feliz Cumpleaños, gordo)
que puedas detenerte a ver
las pequeñas cosas,
y lograr las grandes metas
que seas más de lo que puedas ser,
que tu sonrisa no cambie jamás
que cada viraje del camino
sea uno pensando en lo que viene
y en los virajes anteriores
que no hayan llamadas en medio de la noche jamás,
que mis palabras te lleguen,
pero que tengas tu criterio propio
lo único que quiero es tu felicidad,
y que el camino sea el trazes tú
(Feliz Cumpleaños, gordo)
martes, 12 de mayo de 2009
Canción para una niña
Duerme
mi muñequita pequeñita
duerme tan enroscadita
en tu rincón
con mi canción
suave
así se mueve tu pechito
con tus ojos cerraditos
soñarás
y cantarás
y yo te lloraré cada mañana
y sentiré mi cuerpo en llamas
corre
para que corriendo se borre
el dolor que me recorre
por quererte
proteger
vuela
que no hay historia te pueda
yo contar para que puedas
comprender
cuanto te amé
y espero que al crecer entiendas
que no me odies, que comprendas
canta
para que así con tu garganta
tengas nuevas esperanzas
de crecer
y hacer el bien
canta
para que borres mis recuerdos
y te lleves mis silencios
y el dolor
de esta canción
que es lo que te dejo en herencia
mientras añoro tu presencia
mi muñequita pequeñita
duerme tan enroscadita
en tu rincón
con mi canción
suave
así se mueve tu pechito
con tus ojos cerraditos
soñarás
y cantarás
y yo te lloraré cada mañana
y sentiré mi cuerpo en llamas
corre
para que corriendo se borre
el dolor que me recorre
por quererte
proteger
vuela
que no hay historia te pueda
yo contar para que puedas
comprender
cuanto te amé
y espero que al crecer entiendas
que no me odies, que comprendas
canta
para que así con tu garganta
tengas nuevas esperanzas
de crecer
y hacer el bien
canta
para que borres mis recuerdos
y te lleves mis silencios
y el dolor
de esta canción
que es lo que te dejo en herencia
mientras añoro tu presencia
domingo, 10 de mayo de 2009
último silencio
Quisiera ser lluvia, fuerte aguacero
Sobre tu cuerpo desnudo,
Bautismo de lágrimas de un dios
Que todo lo perdona
Quisiera volver a ser creyente
O mejor, ser ese dios
Que atento escuche sólo tus plegarias,
Un dios juguetón y complaciente
Que vigile tu sueño,
Una nube, un Zeus enamorado,
Y plantar un semidiós
Dentro de tu fértil entraña
Ser palabras místicas o mágicas
De un hechizo de perdón,
O de uno que revierta errores,
Que disuelva pecados,
Que disipe inocencias,
Y sobre todo que destruya
El abismal silencio
Que a veces nos separa
Sobre tu cuerpo desnudo,
Bautismo de lágrimas de un dios
Que todo lo perdona
Quisiera volver a ser creyente
O mejor, ser ese dios
Que atento escuche sólo tus plegarias,
Un dios juguetón y complaciente
Que vigile tu sueño,
Una nube, un Zeus enamorado,
Y plantar un semidiós
Dentro de tu fértil entraña
Ser palabras místicas o mágicas
De un hechizo de perdón,
O de uno que revierta errores,
Que disuelva pecados,
Que disipe inocencias,
Y sobre todo que destruya
El abismal silencio
Que a veces nos separa
no importa lo que seas
podrías ser una asesina
y yo buscaría las razones
para justificar los muertos
podrías ser una burócrata
y yo me convertiría
en tu director de campaña política
podrías ser prostituta
y yo sería el único
que te traería rosas rojas cada vez
podrías volverte pastora pentecostal
y me volvería un ciego feligrés,
un manso cordero
podrías ser prestamista, usurera,
explotadora y esclavista,
y yo adoraría tus insultos y el yugo
pero quiero que seas mi guerrillera,
que tomemos las armas juntos
y juntos morir, por nuestros ideales
y yo buscaría las razones
para justificar los muertos
podrías ser una burócrata
y yo me convertiría
en tu director de campaña política
podrías ser prostituta
y yo sería el único
que te traería rosas rojas cada vez
podrías volverte pastora pentecostal
y me volvería un ciego feligrés,
un manso cordero
podrías ser prestamista, usurera,
explotadora y esclavista,
y yo adoraría tus insultos y el yugo
pero quiero que seas mi guerrillera,
que tomemos las armas juntos
y juntos morir, por nuestros ideales
San Francisco
En San Francisco descubrí
la crueldad del capitalismo
el que deja que muchos compren
carteras de mil novecientos dólares,
mientras en las calles una viejita
arrastra su vida en una pequeña maleta
y pide monedas para comer
En San Francisco dejé mis zapatos de cuero
aquellos gastados, cómodos y familiares,
con los que recorrí los altos picos del Cusco,
las selvas de Brasil, el frío de Wisconsin
En San Francisco tuve tiempo
para sincerarme, para decir cosas
que tenía que decir hace años,
y comprendí que sigue siendo
complicado y hermoso
En San Francisco un negro
me gritó frases racistas,
y sin pensar me bajé a su nivel
y le contesté, perpetuando lo que se debe olvidar
En San Francisco me sentí más tuyo
aunque me dijeras varias veces
que es mejor tomar rumbos distintos
En San Francisco habían más idiomas,
más comidas, altos edificios,
cárceles cerradas en islas llenas de pájaros,
segregación, barrios y grupos
lowriders, Land Rovers, El Camino,
transportes antiguos y modernos
En San Francisco descubrí la soledad,
la colectiva, la que deja morir gentes de frío
nombres en español y miles de asiáticos,
puentes colgantes maravillosos
En San Francisco se quedaron mis zapatos,
pero compré unos nuevos, para las nuevas aventuras
la crueldad del capitalismo
el que deja que muchos compren
carteras de mil novecientos dólares,
mientras en las calles una viejita
arrastra su vida en una pequeña maleta
y pide monedas para comer
En San Francisco dejé mis zapatos de cuero
aquellos gastados, cómodos y familiares,
con los que recorrí los altos picos del Cusco,
las selvas de Brasil, el frío de Wisconsin
En San Francisco tuve tiempo
para sincerarme, para decir cosas
que tenía que decir hace años,
y comprendí que sigue siendo
complicado y hermoso
En San Francisco un negro
me gritó frases racistas,
y sin pensar me bajé a su nivel
y le contesté, perpetuando lo que se debe olvidar
En San Francisco me sentí más tuyo
aunque me dijeras varias veces
que es mejor tomar rumbos distintos
En San Francisco habían más idiomas,
más comidas, altos edificios,
cárceles cerradas en islas llenas de pájaros,
segregación, barrios y grupos
lowriders, Land Rovers, El Camino,
transportes antiguos y modernos
En San Francisco descubrí la soledad,
la colectiva, la que deja morir gentes de frío
nombres en español y miles de asiáticos,
puentes colgantes maravillosos
En San Francisco se quedaron mis zapatos,
pero compré unos nuevos, para las nuevas aventuras
octavo silencio
este es el silencio del secreto,
el que me ha dejado mudo,
el que absorbió mis palabras
y me arrancó una lágrima
el que me ha dejado mudo,
el que absorbió mis palabras
y me arrancó una lágrima
miércoles, 6 de mayo de 2009
séptimo silencio
este silencio
es el que se acurruca,
el de los cuerpos
uno contra otro
en sueño
desnudos cuerpos entrelazados,
fríos, confundidos entre sábanas,
abrazos penetrantes en la noche
es el silencio que me toca
antes del amanecer,
en el que me hundo
sin abrir los ojos
es el fuerte
y rítmico silencio
de la explosión
es el que se acurruca,
el de los cuerpos
uno contra otro
en sueño
desnudos cuerpos entrelazados,
fríos, confundidos entre sábanas,
abrazos penetrantes en la noche
es el silencio que me toca
antes del amanecer,
en el que me hundo
sin abrir los ojos
es el fuerte
y rítmico silencio
de la explosión
sexto silencio
el sexto silencio
corta dos veces
es el silencio de la inacción
el que carga la fuerza de un río crecido
es aquél que usas cuando miras
y no dices nada
es ese que tiene tantas palabras
como el diccionario
es el que corta,
el que cercena sentimientos
el que duele,
por que carga con él soledades
corta dos veces
es el silencio de la inacción
el que carga la fuerza de un río crecido
es aquél que usas cuando miras
y no dices nada
es ese que tiene tantas palabras
como el diccionario
es el que corta,
el que cercena sentimientos
el que duele,
por que carga con él soledades
martes, 5 de mayo de 2009
quinto silencio
el quinto silencio
es el de negra
el de los misterios
que no sé y me llenan
el de las dudas,
de la desconfianza
el de los regaños, los sarcasmos,
el que vale un tiempo
es el silencio que me aleja,
el que me hace querer caminar
sin detenerme,
ni mirar atrás
es el de negra
el de los misterios
que no sé y me llenan
el de las dudas,
de la desconfianza
el de los regaños, los sarcasmos,
el que vale un tiempo
es el silencio que me aleja,
el que me hace querer caminar
sin detenerme,
ni mirar atrás
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