No es que piense que el pasado fue cruel,
que te negó un futuro brillante,
aunque nunca comprenderé por qué
jamás dí aquel paso
no creo que haya un destino trazado,
creo en caminar, aunque sea a ciegas,
por que si caes de rodillas dolerá menos levantarse,
y si caes desde lo alto sentirás que vuelas en la noche
aún te recuerdo, jóven, sonriente,
nariz pequeña, cuerpo de menos que mujer
y más que niña
no es que sienta que perdí el tiempo,
por que sé que esta ruta que he sido
es una con curvas, retante y compleja
he bebido de cuanto he querido,
y aún me falta ver amanecer
en muchas lenguas
y tal vez sea la última vez que pienso en ti,
o tal vez me torture contínuamente
mientras camino
yo sé que no es tu risa insoportable y pegajosa,
ni la mancha de plátano que jamás se te borra,
mucho menos todas las constelaciones que te cubren
y también sé que no has llegado a donde quieres,
que las noches despiertan tu deseo feroz,
y que en tu piel han habido viajeros
que te han marcado hondo
pero no soy un pedazo de olvido,
soy un meteoro sin tiempo
que te atraviesa
y tu sabes que eres un ciclón de sabores,
de deseos como desiertos que en mi boca se tuercen
cual conjuros de viento
ya no eres aquel pasado pequeño y escondido,
te he tomado de entre mis neuronas,
y he rescatado tus sonrisas
y hay nuevos motivos, nuevas constelaciones que contar,
y de entre tu vientre nacieron luchadores,
y duendes pecosos y juguetones
ya somos más que recuerdo y atracción,
nuestra sangre es un coctel de poemas
versos y verbos en los que nos conjugamos
y no es que piense en el fin que seguro llega
pero quiero decirte que aunque parta
jamás te olvidaré, por las paredes
y en todos los momentos congelados
sabré decir que bueno que hoy existes
y no eres un olvido del pasado
Un cosmoespacio, en la astropista, lleno de grafiti sideral.
Copyright (c) Pedro J. Rivera Torres.
Todos los derechos reservados/All rights reserved, 2021.
www.pedrojuanrivera.com
jueves, 5 de febrero de 2009
martes, 3 de febrero de 2009
pecas
después de un beso largo se cocina una danza
y entre cada latido hay un espacio, un salto
ahi es cuando la piel callada se levanta
como si fuera teclas en un piano infinito
y allí entre cada tono de piel nace una peca
las yemas de los dedos y un aliento caliente
sobre el cuello una serie de vellos que se alzan
una nariz, y pecas, como frutas maduras
dos manos, una lengua, pecas que se degustan
único y florecido camino de los poros
y entre tantos caminos dos manos que te exploran,
sobre las teclas pecas, notas volando al aire
continuidad eterna de mil notas agudas
y de repente manos, espalda descubierta
con mil pecas que brillan sobre luz amarilla
y por cada pedazo de piel canta una peca
una espalda tan larga, continua, casi eterna
y luego son cintura, la piel y las caderas
y manos que las ciñen, las aprietan, moldean
y con paso de hormiga la marcha del deseo
y comienza un olor a pecas sobre un cuerpo
que se cocina lento, y en sus jugos se cuece
y de pronto son nalgas y pecas en silencio
brillantes, silenciosas, saturadas de cuentos
con manos temblorosas que exprimen sus secretos
y luego un sexo que es más que la vida misma
el origen del mundo, el principio del tiempo
y lo bañan mil pecas, y el vino de la espera
y de momento piernas como unas largas notas
con pecas semifusas, redondas y corcheas
sonando en pentagrama, el de mis dedos toscos
y acaban siendo dedos de dos pies pequeñitos
y como todo es siempre parte de un solo ciclo
vuelve a la boca un beso tan largo e infinito
y entre cada latido hay un espacio, un salto
ahi es cuando la piel callada se levanta
como si fuera teclas en un piano infinito
y allí entre cada tono de piel nace una peca
las yemas de los dedos y un aliento caliente
sobre el cuello una serie de vellos que se alzan
una nariz, y pecas, como frutas maduras
dos manos, una lengua, pecas que se degustan
único y florecido camino de los poros
y entre tantos caminos dos manos que te exploran,
sobre las teclas pecas, notas volando al aire
continuidad eterna de mil notas agudas
y de repente manos, espalda descubierta
con mil pecas que brillan sobre luz amarilla
y por cada pedazo de piel canta una peca
una espalda tan larga, continua, casi eterna
y luego son cintura, la piel y las caderas
y manos que las ciñen, las aprietan, moldean
y con paso de hormiga la marcha del deseo
y comienza un olor a pecas sobre un cuerpo
que se cocina lento, y en sus jugos se cuece
y de pronto son nalgas y pecas en silencio
brillantes, silenciosas, saturadas de cuentos
con manos temblorosas que exprimen sus secretos
y luego un sexo que es más que la vida misma
el origen del mundo, el principio del tiempo
y lo bañan mil pecas, y el vino de la espera
y de momento piernas como unas largas notas
con pecas semifusas, redondas y corcheas
sonando en pentagrama, el de mis dedos toscos
y acaban siendo dedos de dos pies pequeñitos
y como todo es siempre parte de un solo ciclo
vuelve a la boca un beso tan largo e infinito
domingo, 1 de febrero de 2009
musa
musa de la niñez, recuerdo de inocencia,
del campo de algún pueblo sembrado en la montaña
ya dejaron de ser estrechas tus caderas
mas aún marcas de luna sobre tu piel estallan
musa de mis recuerdos, aroma del noventa,
ya doce son los años en el olvido presa
hoy musa digital tan noctámbula y tímida
presente material, musa de la madera
musa multiplicada, constelación alada
panal, sombra encarnada, de boca tan ajena
mis besos lloverán, hilo de gruesas gotas
sobre el mar de tus labios y su cálida arena
besaré tus mejillas y tus ojos cerrados
tus ojos como el aire, profundos cual abismo,
y la vida y la muerte como una sola imágen
cubrirá nuestras pieles, musa del magnetismo
del campo de algún pueblo sembrado en la montaña
ya dejaron de ser estrechas tus caderas
mas aún marcas de luna sobre tu piel estallan
musa de mis recuerdos, aroma del noventa,
ya doce son los años en el olvido presa
hoy musa digital tan noctámbula y tímida
presente material, musa de la madera
musa multiplicada, constelación alada
panal, sombra encarnada, de boca tan ajena
mis besos lloverán, hilo de gruesas gotas
sobre el mar de tus labios y su cálida arena
besaré tus mejillas y tus ojos cerrados
tus ojos como el aire, profundos cual abismo,
y la vida y la muerte como una sola imágen
cubrirá nuestras pieles, musa del magnetismo
sábado, 31 de enero de 2009
¿y por qué no?
¿y por qué no me das la música fluida
y un orgasmo, un sortilegio fatigado?
¿y por que no me das de una fruta la pulpa,
los óvulos, el centro, un núcleo estrellado?
¿y por qué no me das sonoras profecías,
oráculos, altares, círculos desnudos?
¿y por qué no me das las ventanas abiertas,
las puertas, las mañanas, grillos y segundos?
¿y por qué no me das metáforas guerreras,
y notas que efluvian a través de las venas?
¿y por que no me das una metamorfosis,
tímido rumor, una brisa mensajera?
y un orgasmo, un sortilegio fatigado?
¿y por que no me das de una fruta la pulpa,
los óvulos, el centro, un núcleo estrellado?
¿y por qué no me das sonoras profecías,
oráculos, altares, círculos desnudos?
¿y por qué no me das las ventanas abiertas,
las puertas, las mañanas, grillos y segundos?
¿y por qué no me das metáforas guerreras,
y notas que efluvian a través de las venas?
¿y por que no me das una metamorfosis,
tímido rumor, una brisa mensajera?
Amalia
Amalia mía, es la sal, café y el vino
cuerpo tendido e infinito
una piel que emerge de la sombra, ciega
Amalia, es verde mar, pulmón, navaja
sueños tercos y partidos,
como una hiedra sobre piel pegada
Amalia hecha de barro, incendio y pajas
de ríos, lluvia y tormenta,
la punta de un volcán, fuego que canta
cuerpo tendido e infinito
una piel que emerge de la sombra, ciega
Amalia, es verde mar, pulmón, navaja
sueños tercos y partidos,
como una hiedra sobre piel pegada
Amalia hecha de barro, incendio y pajas
de ríos, lluvia y tormenta,
la punta de un volcán, fuego que canta
dos de la madrugada
no busco enumerarte ni descrifrarte,
tal vez aleatorizarte y cifrarte
no busco palabras asustadas,
ni lluvia sonando, radios, televisores, carros
no busco lo profundo ni lo concreto
tal vez solo lo baladí y abstracto
no busco el bolero, la esquina,
no busco conformarme
no busco ríos en las noches,
la luz del poste de la esquina,
la alfombra de tu cuarto,
o sábanas frías que te cubran el cuerpo
no busco repetir tu nombre
mucho menos ángeles invisibles,
años, recuerdos, días sin nombre,
parir futuros
busco el olor a tierra,
ángeles ambiguos de los otoños,
un cuerpo poblado de besos, flores y presagios
tal vez aleatorizarte y cifrarte
no busco palabras asustadas,
ni lluvia sonando, radios, televisores, carros
no busco lo profundo ni lo concreto
tal vez solo lo baladí y abstracto
no busco el bolero, la esquina,
no busco conformarme
no busco ríos en las noches,
la luz del poste de la esquina,
la alfombra de tu cuarto,
o sábanas frías que te cubran el cuerpo
no busco repetir tu nombre
mucho menos ángeles invisibles,
años, recuerdos, días sin nombre,
parir futuros
busco el olor a tierra,
ángeles ambiguos de los otoños,
un cuerpo poblado de besos, flores y presagios
traición
Mi Coamo querido
de no siempre deseados
finales de semana
de fulgor ilusorio,
y ruido de frenazos,
cacofonía, bochinches
quizás daría la vida
aunque no estoy seguro
quisiera no jugarla
por algunos amigos
quizás cuatro lugares
uno o dos de tus bares
algún que otro arroyuelo
un puñado de árboles
una calle, una esquina
tal vez una montaña
seguro un solo barrio
de ti ciudad en ruinas
de no siempre deseados
finales de semana
de fulgor ilusorio,
y ruido de frenazos,
cacofonía, bochinches
quizás daría la vida
aunque no estoy seguro
quisiera no jugarla
por algunos amigos
quizás cuatro lugares
uno o dos de tus bares
algún que otro arroyuelo
un puñado de árboles
una calle, una esquina
tal vez una montaña
seguro un solo barrio
de ti ciudad en ruinas
siete y veinte pé eme
para escribirte algo
no necesito los crepúsculos,
ni los sabores, ni las risas
ni jugar ajedrez con las palabras,
presumir de locura y sueños,
llamar las cosas por sus nombres
Ni discursos, ni largas oraciones,
dibujos en servilletas,
juegos en la mesa
ni canciones misterio,
silencios monolíticos,
murmuros ni depresiones
me bastan tus zapatos,
tus mahones gastados,
tu pintura de labios y pelo alborotado
tu risa alevosa y envolvente,
tus ojos esquivos,
tu desánimo de viernes triste
tu auto-renuncia al trópico
y pasión por el espanglish,
tu ombligo tan anónimo
para escribirte solo necesito
imaginar el camino
a donde quisiera llevarte a cabalgar la noche
no necesito los crepúsculos,
ni los sabores, ni las risas
ni jugar ajedrez con las palabras,
presumir de locura y sueños,
llamar las cosas por sus nombres
Ni discursos, ni largas oraciones,
dibujos en servilletas,
juegos en la mesa
ni canciones misterio,
silencios monolíticos,
murmuros ni depresiones
me bastan tus zapatos,
tus mahones gastados,
tu pintura de labios y pelo alborotado
tu risa alevosa y envolvente,
tus ojos esquivos,
tu desánimo de viernes triste
tu auto-renuncia al trópico
y pasión por el espanglish,
tu ombligo tan anónimo
para escribirte solo necesito
imaginar el camino
a donde quisiera llevarte a cabalgar la noche
viernes, 30 de enero de 2009
un no se
no se si he perdido,
aunque perder es un arte
en el que parezco ser
maestro en estos días
dibujarte en una servilleta
con un lápiz doblado y viejo
se convierte en un largo segundo,
en donde te miro como si
fuera la primera vez
que tus ojos se abren,
y son nuevos los colores
que los habitan
escribirte una canción
es una corriente, un infierno,
una diosa y toda la gente,
y de entre los microtonos
salen pequeños peces noctámbulos,
cada poema es Babilonia,
torres, jardines colgantes,
edenes, olvido y paladares,
y de mis manos enredaderas,
lenguas, cantos, arenas, y diciembres
y cuando hago noches
son remotas, llenas de
nada y hojas,
de inmovilidad,
susurros y sombras,
y al tocar los bolsillos
siento tu arena que los llena,
me oxido, indefinido,
matando soledades
aunque perder es un arte
en el que parezco ser
maestro en estos días
dibujarte en una servilleta
con un lápiz doblado y viejo
se convierte en un largo segundo,
en donde te miro como si
fuera la primera vez
que tus ojos se abren,
y son nuevos los colores
que los habitan
escribirte una canción
es una corriente, un infierno,
una diosa y toda la gente,
y de entre los microtonos
salen pequeños peces noctámbulos,
cada poema es Babilonia,
torres, jardines colgantes,
edenes, olvido y paladares,
y de mis manos enredaderas,
lenguas, cantos, arenas, y diciembres
y cuando hago noches
son remotas, llenas de
nada y hojas,
de inmovilidad,
susurros y sombras,
y al tocar los bolsillos
siento tu arena que los llena,
me oxido, indefinido,
matando soledades
sábado, 24 de enero de 2009
Décimas al EZLN
nunca muere la palabra
no importa como se vista
pues la palabra es el arma
que empuñan los Zapatistas
La roja estrella valiente
de la sangre del obrero
habla del amor sincero
y enorme que siempre siente
cada líder insurgente
y a todo aquel que se abra
y sus manos entreabra
hacia un nuevo amanecer
y aunque la quieran vencer
nunca muere la palabra
Un nuevo mundo es posible
para todo aquel que lucha
para el que habla y escucha
de moral inamovible
y es cada vez más tangible
acabar la fetichista
pasión enferma y facista
al dios de la adquisición
que siembra desproporción
no importa como se vista
Y con El Ché como estrella
y Zapata como base
de nuestra América nace
esta insurgente centella
que traza su roja huella
que a los imperios desarma
y con su canto de alarma
y con Marcos como voz
no precisan de la hoz
pues la palabra es el arma
Con pasión que no perdona
y negros pasamontañas
vienen desde las montañas
de la Selva Lacandona
habita en cada persona
el espíritu activista
anti-imperial, socialista
de auto-defensa civil
y de amor, que es el fusil
que empuñan los Zapatistas
no importa como se vista
pues la palabra es el arma
que empuñan los Zapatistas
La roja estrella valiente
de la sangre del obrero
habla del amor sincero
y enorme que siempre siente
cada líder insurgente
y a todo aquel que se abra
y sus manos entreabra
hacia un nuevo amanecer
y aunque la quieran vencer
nunca muere la palabra
Un nuevo mundo es posible
para todo aquel que lucha
para el que habla y escucha
de moral inamovible
y es cada vez más tangible
acabar la fetichista
pasión enferma y facista
al dios de la adquisición
que siembra desproporción
no importa como se vista
Y con El Ché como estrella
y Zapata como base
de nuestra América nace
esta insurgente centella
que traza su roja huella
que a los imperios desarma
y con su canto de alarma
y con Marcos como voz
no precisan de la hoz
pues la palabra es el arma
Con pasión que no perdona
y negros pasamontañas
vienen desde las montañas
de la Selva Lacandona
habita en cada persona
el espíritu activista
anti-imperial, socialista
de auto-defensa civil
y de amor, que es el fusil
que empuñan los Zapatistas
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