lunes, 31 de diciembre de 2007

Esa mujer

Esa mujer es mucho más que sus labios que me besan
más que la infinidad de un espejo frente al otro
más que una línea de lunares en la boca

es carne de asteoride,
polvo de astros en el rostro
combustión solar en mi sábana blanca

es la Rosa Náutica,
con ella llora mi guitarra
y suspiran puentes

es todo el oro, plata y jade
el órden en el eterno caos,
norte magnético, faro en tinieblas

A Ella le nacen estrellas sobre la piel
negras constelaciones que casi le besan la boca
estela de un cometa que reventó sobre mis labios

es el camino de ladrillos amarillos
ojos de nébula, de galaxia preñada
manos de meteoro, piel de estrellas

es todo en medio de la nada
contraste contínuo, y a veces
un alegre sueño sin fin

cierra los ojos cuando besa
y cuando la toco le nace un río
que desemboca al sur de su cuerpo de arena

es un solo de piano
descarga de tambores,
una sinfonía desnuda entre mis brazos

martes, 18 de diciembre de 2007

Lima

Lima, me acostumbraste a deambular
insomne por tus bares y tus peñas
Lima, ojos de miel, piel morena
ser dueño de tus calles quien pudiera

Lima, más infinita que mi mundo
Barranco que de poesía me llena
Cieneguilla que guarda mis secretos
Surquillo que toda noche me espera

Lima vieja, Lima loca
Lima rota, Lima gris
Lima caótica y despierta
Lima que renace en mi

Lima enjambre de sabiduría
la madre del amauta que pariera
ensayos que al sumar siete se vuelven
cábala de pasado que aún se queda

Lima que se esparce como un cáncer
que hacia los cielos crece incontrolable
que tiene superávit de juglares
en la que reina el caos interminable

Lima vieja, Lima loca
Lima rota, Lima gris
Lima caótica y despierta
Lima que renace en mi

Lima que te entierras en mi piel
como en mi tierra espina de un tachuelo
Lima tan central, tan elitista
un día habré de llorarte sin consuelo

Lima que me espera cada noche
bronceado amor de corazón andino
la de la luna ausente y cielos grises
un puente en espiral al infinito

viernes, 2 de noviembre de 2007

el día que maté el amor

allá donde los andes cubren el horizonte
donde Chabuca Granda dejó su corazón
allá donde el río Rímac canta como sinsonte
allí fué que una tarde asesiné el amor

la ciudad de los reyes con su eterna neblina
de Avenida Abancay, Villarán y Aviación
de las combis repletas de gente cual sardinas
donde hay un tren fantasma, donde maté el amor

a la luz de un farol contemplando la costa
en noches de Barranco, con guitarra y cajón
abrazaba a una chola con ojos de melaza
la misma que una tarde le asesiné el amor

yo me adentré en su piel cubierta de lunares
yo le besé la frente, y en sus ojos hallé
respuesta a las preguntas de amautas milenarios
y aún así una tarde el amor le maté

en una tarde gris de la Lima del alma
bebí del agua dulce que dió su cuerpo en flor,
y aunque se hizo mi carne y vió el mundo en mis ojos
aunque estuvo en mi piel yo le maté el amor

Ella me dió su vientre para que construyera
con mis dedos rugosos figuras del color
de la piel que los incas le dieron en herencia
y aunque me entregó el alma yo le maté el amor

Hoy me enrredo como antes en el vientre materno
y aunque sé que jamás me habrá de perdonar
la Posada del Angel quedará en el recuerdo
su corazón andino aún siento palpitar

y si un día regresa, cual cóndor a mi cielo
como el verde del cusco mi pecho tornará
por que ella es semilla de todo lo que es bueno
y mi alma caribeña le pertenecerá

eternamente

jueves, 18 de octubre de 2007

Agradecimiento

Gracias,

por que ahora tengo temas,

versos para poemas de desamor,


relatos de sábanas, de frío y lluvia,

jadeos que se transmutan en notas altas y graves,

en semifusas de un corazón acelerado,

ritmos constantes de maderos que chocan,


cuentos de olvido, de cáncer del alma,

mitos incontables de la creación de un dios,

de una ráfaga de células que mueren, que atraviesan,

escenas de mujeres que se elevan a los cielos,


motivos para embriagarme del imposible,

miles de gotas de imaginación en las que bañarme,

varias botellas de recuerdo con las cuales perfumarme,

prendas de deseo, piezas de ropa, olores a cuerpo,


feromonas que mis neuronas recrean en mi nariz

y me devuelven techos de madera, lluvia y tardes grises,

cajones, cuerdas, humo, ron, cerveza, aplausos, bailes,

idiomas en los que soñar cada día y cada noche,


geografías de un cuerpo en las puntas de los dedos,

curvas, lunares, pelo, la lentitud,

tensión, sudor, éxtasis, la rapidez,

libros que cuentan historias de obsesión,


tildes, acentos, palabras esdrújulas,

sabor a recuerdo en la boca, vacío en el estómago,

ciudades, playas, piedras, ríos que mueren,

el deseo de un lugar que me recuerde a otro


me llenaste de razones y por eso te agradezco

miércoles, 17 de octubre de 2007

Libre

Estoy aprendiendo a desaprender,

estoy desprogramándome línea por línea,

y llenándome de instrucciones nuevas


Sé que un día he de librarme

de la religión y la irracionalidad,

la constante repetición sin sentido

de mágicas palabras que te limpian de responsabilidad,

algo así como un “car-wash” místico,

en donde si pagas una cuota y obedeces,

te aseguras el pasaje de primera clase al más allá


Me libraré de los prejuicios,

de pensarme superior a alguien solo por mi origen,

o por como me veo


En algún momento dejaré de ser esclavo

del efecto de la primera impresión,

y aprenderé a juzgar cada cosa por sus méritos


Me convertiré en investigador, en juez,

sabré los beneficios y deficiencias de cada cosa

Le daré a mis neuronas el poder de la auto-organización,

la capacidad de reciclar ideas, de expulsar impurezas,

a mi boca y garganta el don de la irreverencia

ante aquellos que piden respeto pero no lo ofrecen,

la capacidad de levantarse y protestar,

a mis manos el arte de crispar los dedos,

de cerrarse en un puño y levantarse al cielo,

y a la vez la suavidad de una caricia


Algún día seré el nuevo Maitreya,

no por librarme de las reencarnaciones,

si no por hacerme un hombre nuevo sin limitaciones

miércoles, 19 de septiembre de 2007

sobre el retorno de unos ojos

Volvieron tus ojos de cordillera
del exilio al que aquella tarde los condenaste
volvieron reclamando, recordando
sonriendo, llenos de las marcas del viaje

Volvieron tus ojos cansados
vagos ojos que te traicionan
llegaron con su juego infantil,
con su aparente inocencia,
pidiendo permiso y no perdón
contándome de la última noche que supieron de mi
aquella en la que me volví fénix

y de vuelta tus ojos
me dijeron los secretos
que hace años me ocultaban,
las añoranzas, de los abrazos,
de tus genes multiplicados,
del sentido de vacío y lo que pudo ser
me contaron de los otros rostros que vieron,
y me dijeron que no hallaron
el calor que un día les brindé

Llegaron tus ojos clorofila
tus ojos aventura,
caer de tarde,
tus ojos de tertulia, de silencio
de besos largos, de vino,
de música y de humo
de sueño, calor, y vainilla

y de un solo golpe abrieron
todas las ventanas de mi cuerpo,
rompieron los cristales
y dejaron entrar con fuerza el viento
aquél que carga solo olores de pasado
y que desordena cosas que quedaron
en las cajas del olvido

irrumpieron en mi vida tan constante,
como un tsunami,
inundando de pasado y preguntas
lo que encontraron a su paso

me dijeron tantas cosas
solo con un pulso, un cambio de energía
igual que hace seis años

sábado, 15 de septiembre de 2007

sin título

Aunque no te odio
a veces desprecio tu sombra,
cada vez que la indiferencia y la indolencia
te ciegan

a veces me quedo esperando a que digas cosas
que no se si jamás podrás decir
y es ahí donde surgen las dudas
y las interrogantes del pasado

vuelve todo eso que quería saber
pero con agravantes,
a hacerme pensar en las cosas que me escondes,
que no me dices, o que me ocultas

aunque no te odio
a veces quisiera desterrarte por otros siete años,
esperar a los cuarenta a ver si la madurez
de la casi media edad cambia las cosas

pienso en mis riesgos,
en lo que dejo atrás,
lo que se afectaría
y que a veces siento que no ves

a veces quisiera hacerte despertar,
para que te dieras cuenta que te amo
hace tanto, y que esto para mi
no es un entretenimiento

que supieras que cuando mi corazón
se acelera al besarte o tocarte,
no es con el deseo de un hombre
si no con el amor de un adolescente de 19 años

que si tiemblo cuando me miras
no es de ganas de adentrarme en ti,
si no te emoción incontrolable,
como la de la primera vez

y el hombre de hoy no te reprocha nada
por que a quien le importa el pasado inconsecuente,
mas me importa el presente, los días que te veo
y me siento vivo

este hombre que no duerme pensándote
de consume a diario en tu imposibilidad,
improbabilidad, imposible, y detesta todos los im-
por que amarte es acción

este hombre que te mira y te besa
se cambiaría por otro en cualquier momento
con tal de vivir las cosas mas cotidianas
de tu lado

ansía tu vientre, y sus movimientos
ansía verle crecer y multiplicar,
llora cuando le faltas
y cuando le llueves

te espera en las noches,
te llama en los sueños,
te espera paciente,
te ama en secreto

este hombre es tu hombre,
el del 20 de agosto,
el del verano del 2000
el del 7 de junio del 1995

jueves, 9 de agosto de 2007

Tu virginidad

Yo no quiero tu virginidad

quiero tu piel enlazada con la mía

en un tejido de vibraciones,

sudores y respiro,

toques intensos.

impulsos eléctricos que recorren

esta malla de nervios compartidos


quiero toda tu humedad

la de tu nerviosismo,

la que causan tus latidos y respiros acelerados,

la de tu boca que en momentos

me besa con miedo y otras con deseo

la del origen, la del principio,

que es un manantial


quiero tus olores,

a monte, selva, subdesarrollo,

a Domingo, noche, agua,

perfume, contaminación,

imaginación, novedad,

inocencia


quiero ser el recordado

el presente, deseado,

el amado, recordado,

el mencionado en los momentos inoportunos,

aquel que provoque olas,

vibraciones en tu piel

tensión, frío, piel de gallina

cuando recuerdes mi nombre


quiero lo profundo de tu mirar,

tus deseos más reprimidos,

tus pasiones más ocultas,

quiero el aliento más hondo,

tu sangre, tu sudor y tu saliva,

mi oído en tu pecho arrítmico,

mis manos apretando tus caderas fuertemente,

quiero sentir tu peso sobre mi cuerpo

y la infinidad de tu abrazo

domingo, 15 de julio de 2007

Canção do amor distante - J.A. Buesa - Traduzido ao português por P. Rivera

Ela não foi entre todas a mais bela
mas entregou-me o amor mais longo e fundo,
Outras me amaram mais em este mundo
mais a nenhuma amei como amei ela.

Será que foi de longe nosso nexo
como uma estrela na minha janela
pois a estrela que brilha sempre bela
parece ter ainda mais reflexos

Tive seu amor como uma coisa alheia
como uma praia tão e tão vazia
e que da onda guarda cada dia
umidade de sal sobre a areia

Eu a tive nos braços sem ser minha
como uma água em um copo sedento
como um perfume que se foi no vento
e no vento retorna cada dia

Penetrou-me sua sede insatisfeita
como arado sobre um terreno largo
que vai abrindo em seu tão curto rasgo
a esperança feliz de uma colheita

Ela foi o mais perto no afastado
ela encheu todo o que ficou vazio
como o vento nas velas do navio
como uma luz num espelho quebrado

Por isso penso na mulher aquela,
a que me deu o amor mais longo e fundo...
Não foi minha, não era a mais bela
outras me amaram mais neste mundo
mais a nenhuma amei como amei ela

lunes, 11 de junio de 2007

Sangre

Yo la llené de poemas,

y cada día que pasó pensé en ella,

le soñé como agua de mar

regada sobre mi cuerpo deforme,

abarcando cada centímetro de mi piel,

salada en mi boca,

dolorosa en mis ojos,

de mis manos nacieron palabras

que creé para nombrar las partes de su cuerpo,

y nombres que usé para llamar

las células de su sangre

unidas con mi sangre en una sopa de vida.


Yo la sufrí como vena abierta

y la ví fluyendo de mi cuerpo

que estaba lleno de ella

y cada día se escapaba roja y brillante

por entre mis dedos cicatrizados y resecos,

la sufrí tanto y tanto me dolía

como un martillo sobre mi cerebro,

como un recién nacido gritando de hambre

dentro de mi cráneo,

como un cáncer negro que se esparce

por entre mis vísceras, pudriendo todo


Yo la grité como se grita al nacer un ser humano,

como se grita cuando se enfrenta la muerte,

con el dolor tan profundo y florecido,

brotándome de la piel, de entre mis poros,

la sentí árbol que entierra sus raíces en mi pecho

y me saca la sangre

la grité como loco amarrado,

golpeándome contra las paredes,

la grité hasta que mis cuerdas vocales

se hincharon y no pude gritar,

y entonces la suspiré ronco,

hasta sentir el sabor a hierro

de la sangre en mi garganta


Él solo tuvo que estar a su lado,

y ella se echó a sus pies,

y me dejó solo.