domingo, 24 de mayo de 2009

cosas perdidas

perdí tus ojos
y los busco en mis entrañas
como en un juego
desatando cada tripa
¿será un error
buscarlos dentro de mi vientre,
si es en mi vientre
donde tu fuego crepita?

perdí tus manos
y en mi piel busco sus huellas
y así me arranco
cada una de las capas
no hallo los surcos
de tus huellas digitales
y cada toque
es un recuerdo que se escapa

perdí tu nombre
desde anoche y me torturo
buscando ansioso
cada letra que conforma
esa palabra,
ese invento tan gustoso,
definición
de cada curva y cada forma

sacando cuentas

tus adicciones aún son las mismas,
las Coca Colas y la apariencia,
y las pasiones siguen creciendo

y cada vez que me alejo un poco
siento un vacío que sólo llena
besar tu espalda en la oscuridad

cuando tu cuerpo tiembla en las sombras
y de tu boca nacen gemidos
me siento lluvia sobre tu cuerpo

y sigo siendo el hombre sincero
comprometido a jamás mentirte
no un caballero con armadura

por que los mitos tontos y cuentos
no borrarán los dolores viejos
tampoco llantos ni duros golpes

alguna vez me dijiste: pide
y yo no quiero recibir nada
solo tu risa de aquellos años

que los momentos en que tu mano
estreche fuerte la mano mía
sientas que el mundo pesa muy poco

sigo pensando que no es preciso
que cambies todo cuanto compone
la santa virgen que a mi se entrega

sigo pensando que nada existe
que sea mas bello para mis ojos
como los astros sobre tu piel

tu piel desnuda, brillante y clara
toma mis manos y las transforma
en dos geógrafos que te exploran

sacando cuenta de todo beso
y las miradas, digo en resumen
que es tu sonrisa lo que me aloca

sábado, 23 de mayo de 2009

neurona revolucionaria

a veces quisiera ser una neurona
revolucionaria en tu cerebro,
un foco, una vanguardia iluminada,
que cambie las estructuras dominantes

una neurona guevarista,
adentrada en la sierra de tu cabeza,
ganando batallas contra los malos recuerdos,
los momentos y las barreras que crearon

atacaría con violencia kamikaze
todo aquello que creó sufrimiento,
inseguridad, tristeza,
cada lágrima de dolor una trinchera

y entonces triunfante y jubiloso
habría un primero de enero en tu mente,
neurona camilo, neurona guevara,
vigilante desde la pared a la plaza

viernes, 22 de mayo de 2009

Mayo 22, 2009

yo solo quiero que crezcas,
que puedas detenerte a ver
las pequeñas cosas,
y lograr las grandes metas

que seas más de lo que puedas ser,
que tu sonrisa no cambie jamás

que cada viraje del camino
sea uno pensando en lo que viene
y en los virajes anteriores

que no hayan llamadas en medio de la noche jamás,
que mis palabras te lleguen,
pero que tengas tu criterio propio

lo único que quiero es tu felicidad,
y que el camino sea el trazes tú


(Feliz Cumpleaños, gordo)

martes, 12 de mayo de 2009

Canción para una niña

Duerme
mi muñequita pequeñita
duerme tan enroscadita
en tu rincón
con mi canción

suave
así se mueve tu pechito
con tus ojos cerraditos
soñarás
y cantarás

y yo te lloraré cada mañana
y sentiré mi cuerpo en llamas

corre
para que corriendo se borre
el dolor que me recorre
por quererte
proteger

vuela
que no hay historia te pueda
yo contar para que puedas
comprender
cuanto te amé

y espero que al crecer entiendas
que no me odies, que comprendas

canta
para que así con tu garganta
tengas nuevas esperanzas
de crecer
y hacer el bien

canta
para que borres mis recuerdos
y te lleves mis silencios
y el dolor
de esta canción

que es lo que te dejo en herencia
mientras añoro tu presencia

domingo, 10 de mayo de 2009

último silencio

Quisiera ser lluvia, fuerte aguacero
Sobre tu cuerpo desnudo,
Bautismo de lágrimas de un dios
Que todo lo perdona

Quisiera volver a ser creyente
O mejor, ser ese dios
Que atento escuche sólo tus plegarias,
Un dios juguetón y complaciente
Que vigile tu sueño,
Una nube, un Zeus enamorado,
Y plantar un semidiós
Dentro de tu fértil entraña

Ser palabras místicas o mágicas
De un hechizo de perdón,
O de uno que revierta errores,
Que disuelva pecados,
Que disipe inocencias,
Y sobre todo que destruya
El abismal silencio
Que a veces nos separa

no importa lo que seas

podrías ser una asesina
y yo buscaría las razones
para justificar los muertos

podrías ser una burócrata
y yo me convertiría
en tu director de campaña política

podrías ser prostituta
y yo sería el único
que te traería rosas rojas cada vez

podrías volverte pastora pentecostal
y me volvería un ciego feligrés,
un manso cordero

podrías ser prestamista, usurera,
explotadora y esclavista,
y yo adoraría tus insultos y el yugo

pero quiero que seas mi guerrillera,
que tomemos las armas juntos
y juntos morir, por nuestros ideales

San Francisco

En San Francisco descubrí
la crueldad del capitalismo
el que deja que muchos compren
carteras de mil novecientos dólares,
mientras en las calles una viejita
arrastra su vida en una pequeña maleta
y pide monedas para comer

En San Francisco dejé mis zapatos de cuero
aquellos gastados, cómodos y familiares,
con los que recorrí los altos picos del Cusco,
las selvas de Brasil, el frío de Wisconsin

En San Francisco tuve tiempo
para sincerarme, para decir cosas
que tenía que decir hace años,
y comprendí que sigue siendo
complicado y hermoso

En San Francisco un negro
me gritó frases racistas,
y sin pensar me bajé a su nivel
y le contesté, perpetuando lo que se debe olvidar

En San Francisco me sentí más tuyo
aunque me dijeras varias veces
que es mejor tomar rumbos distintos

En San Francisco habían más idiomas,
más comidas, altos edificios,
cárceles cerradas en islas llenas de pájaros,
segregación, barrios y grupos
lowriders, Land Rovers, El Camino,
transportes antiguos y modernos

En San Francisco descubrí la soledad,
la colectiva, la que deja morir gentes de frío
nombres en español y miles de asiáticos,
puentes colgantes maravillosos

En San Francisco se quedaron mis zapatos,
pero compré unos nuevos, para las nuevas aventuras

octavo silencio

este es el silencio del secreto,
el que me ha dejado mudo,
el que absorbió mis palabras
y me arrancó una lágrima

miércoles, 6 de mayo de 2009

séptimo silencio

este silencio
es el que se acurruca,
el de los cuerpos
uno contra otro
en sueño

desnudos cuerpos entrelazados,
fríos, confundidos entre sábanas,
abrazos penetrantes en la noche

es el silencio que me toca
antes del amanecer,
en el que me hundo
sin abrir los ojos

es el fuerte
y rítmico silencio
de la explosión