lunes, 1 de septiembre de 2008

desde...

desde que nos sentamos a enumerar las estrellas,
alucino en constelaciones,
consumo galaxias maduras

desde que fuimos cartógrafos,
escribo mapas de tu cuerpo
que describen mi jornada

desde que inventamos la geografía,
sueño con tu pecho colmado de árboles,
bebo de tu ombligo

desde que fuimos la teoría de la relatividad
la luz se dobla cuando me pasa,
y su velocidad varía entre mis dedos

desde que de-construimos el horizonte
el sol se confunde y los días son más largos,
los límites son los que describimos con nuestras lenguas

desde que nos hicimos idioma,
me nacen dialectos como hojas,
entiendo cuanto me hablan

desde que nos hicimos volcán
exploto a diario incontrolablemente,
fluyo más viscoso y lento

desde el momento en que fuimos magia
los signos tuvieron nuevos significados,
los conjuros son más melódicos

desde que somos poema y canción
los versos duelen como espinas
las notas huelen a tu cuerpo

desde que nos unificamos
no he podido dormir bien
por que me despierta el fantasma de tu lengua húmeda

desde que te amo me di cuenta
que camino vacío y que tienes
la mitad de mi esencia contigo

desde que cruzamos la puerta
ambos sabíamos lo que íbamos a hacer
pero ninguno de los dos estaba preparado para el después

domingo, 31 de agosto de 2008

soy

soy fragmento de asteroide
metal de otro mundo
que se estrella contra este

eres la tierra contra la que choqué,
solo tienes que mirarte la piel
para ver mis fragmentos oscuros sobre ella

soy un vagabundo, un paria,
un alguien sin tierra
que deambula libre

eres las calles donde duermo,
el verde de la grama,
los caminos de mi libertad

soy un aprendiz de brujo,
alguien que juega a la magia,
un hechicero

eres el grimorio,
el libro donde están escritos
los hechizos en sangre

soy un trovador,
otro más que le escribe canciones
a la vida y los sucesos

eres el motivo, la musa,
la inspiración, cada verso,
las notas y tiempos de mis canciones

soy un poeta,
le escribo al amor que perdí,
al que regresa y al primer amor

eres todos esos amores, el primero y su inocencia,
el perdido y doloroso amor que te persigue,
mi obsesión que vuelve en ciclos, mi tormenta

soy un hombre, un árbol, un río vivo,
dos manos heridas, secas y encallecidas,
un cuerpo marcado y deforme

eres mi historia, mis recuerdos,
mi presente doloroso y dulce,
la primera cosa en la que pienso en la mañana

solo la muerte

abrirme las venas, sentir la sangre caliente y lenta,
desangrarme despacio, el mareo y la pesadez,
el rojo abrazo de la sangre brillante y caliente

despellejarme, con un puñal fino,
remover cada centímetro de la piel,
todas y cada una de sus capas

arrancarme los ojos que miraron los tuyos,
que te vieron los pechos, que examinaron tu piel
arrojarlos en el monte y quedarme a oscuras

destrozarme el tímpano, tirar de las orejas
hasta que el cartílago se desprenda,
para jamás escuchar un sonido

con las manos arrancarme las cuerdas vocales,
por que no quiero entonar otra canción
que no sea la del olvido

romperme cada hueso de las manos,
martillar, destruir cada articulación,
y no tener que acariciar una sola cuerda jamás

más que nada poner las puntas en ácido
para quemarme las huellas digitales,
para no sentir tu cuerpo entre mis manos

cada glándula que produce sudor,
reemplazarlas por bolsas con agua,
algo sin olor ni color

apretarme el cuello fuertemente
hasta perder el aliento,
hasta el cansancio

tomar este corazón entre mis manos,
y de un apretón hacerlo detenerse
y hacer trizas sus ventrículos

para olvidarte, solo la muerte... y hoy la espero

viernes, 29 de agosto de 2008

morirás sin saber

Morirás sin saber cuanto te amo,
aunque cruzaste la raya
no te atreviste a saltar al vacío

atardecerá, y cuidaras de un hombre viejo
mientras yo juego con mis nietos
y no tendré memoria de tus besos

lloverá otra vez sobre el pedregal
y no habrán risas de niños,
ni fiestas de cumpleaños

tendrás ese sentimiento, ese dolor
del jamás, de lo inconcluso,
de decirme adiós por tercera vez

lloverá sobre el monte verde
y la boca te sabrá a la mía,
sobre tu cuerpo recordarás mis manos

jamás sentirás cuán grande era,
tu cabeza se llenará de arrepentimientos,
de nostalgias

y cuando muera buscarás mi sombra,
pero ya yo estaré al otro lado del mar,
será otra la lengua de los que me rodean

te quedarás con los deseos de viajar al norte
de terminar de aprender,
de desaprender las malas costumbres

y cuando mi recuerdo se siente a tu lado,
solitaria en el balcón de una casa vacía
llorarás en silencio por haberme dicho adiós

jueves, 28 de agosto de 2008

esta noche

esta noche serás de él,
por que no hay nada mejor
que el sexo con rabia para el desquite

esta noche dormirás,
enroscada a su lado,
y roncarás del sueño profundo

esta noche se acabarán tus vicisitudes
y la vida volverá a ser la misma,
la del arroz y habichuelas de siempre

desde esta noche,
se simplificará el mundo y
no habrán problemas

y es que desde esta noche
aprendes a des-amar,
o tal vez a quitarte la ilusión

desde esta noche
el sueño de la casa en el oeste
será más placentero

esta noche
se te acabarán los deseos
de ser madre

esta noche le hablarás
del labrador marrón
y tal vez mañana aparezca

esta noche no soñarás,
por que no es necesario,
por que no quieres

esta noche no te levantarás ni para ir al baño,
por que te esperan
y hay que hacer lo que hay que hacer

esta noche tomaste una decisión fría y calculada
de expulsarme de tu vida y yo
decido expulsarte de la mía igual

miércoles, 27 de agosto de 2008

Flores a tu recuerdo

Otra vez
frente a esa puerta de cristal,
frente a la tumba de este amor natimuerto

Hoy no vengo buscándote a ti;
la busco a ella
por que ella sabe lo que yo siento,
busco a la poetisa,
a la musa que me entiende y consiente

Solo ella puede entrar en tus sueños a decirte, a contarte
a dejarte una muñeca de ropas tejidas a mano,
besarte los ojos, como tal vez yo lo haría,
yo se que guardará mis pedazos como antes,
en alguna caja de zapatos del éter, del recuerdo,

Flores como pago a los favores que me hiceras,
te dejo el recuerdo de este amor
del que fuiste confidente, chofer, bibliotecaria,
te dejo mis respetos más sinceros,
creció y anda más bella que nunca...

Rapunzel

todas las niñas quieren ser princesas
es lo que les enseñan; que un día
vendrá ese caballero ideal,
de armadura brillante,
que habrá de rescatarlas de su desdicha

y se lo imaginan, un tanto parecido a papá,
valiente, gentil, hábil, fuerte

todas las niñas quieren un caballero,
en blanco rocín, espada y lanza,
guerrero incansable,
salvador de princesas

todas las niñas quieren que les cante,
y que con su lira les hable de sus luchas,
de dragones verdes que ha matado
por llegar a su rescate

todas las niñas quieren un caballero poeta
de armadura brillante

pero pasan los años, y se asoman al balcón,
y no hay rastro, ni brillo, ni lira,
ni los ruidos del corcel

y crecen pensando que jamás vendrá,
que ha sido otro engaño de los padres,
que viven solo en los cuentos de hadas
por que las niñas no son princesas
y se extinguieron los caballeros

en este tiempo tan cambiado
ya no hay espacio para mi estirpe,
ya hemos sido desplazados por la Internet
y no hay liras, ni poemas de amor

por eso me encuentro frente a esta torre
esperando a que me lanzes tu trenza
ensangrentado por matar al dragón,
envejezco, espero, y no pasa nada

final

acabó como acaban las tardes
en la costa sur,
pero esta vez el sol que se extingue
no se levantará como un fénix al día siguente

acabó con mi felicidad en una tarde
con todo aquello que deseé
y vi tan cerca,
me dejó un sabor a posible
que no se me borra,
y un olor a destierro y sombra
que no se me quita

acabó el sueño en el cual estaba odre,
y las columnas de todo cuanto fue ideal
sucumbieron ante la presión de la dolorosa verdad

acabó el encontrarmela a escondidas,
para darle un beso de esos que sacan auras,
contabilizar sus lunares y sus marcas,
para respirar la esencia de su pelo

acabó con mi anhelo y mi musa,
con mis sueños y mi niña,
secó mi río dejando un cauce vacío
arrancó todas las páginas del libro
y llenó mi árbol de un otoño sin fin

acabó con todo de golpe y porrazo,
como siempre, por que en realidad
yo solo fui un deseo, una curiosidad,
una cosa que se quedó en el tintero,
uno de esos inevitables, pero al final
imposibles

Deja Vu

Pensé: Esto ya lo viví
por que te tuve en mis brazos
bajo un techo de madera que cantaba,
y busqué tu beso y no lo hallé

Pensé: esto ya lo viví
por que bebí de tus labios,
te abracé fuerte para enterrarme en ti,
y fue un minuto fugaz y eterno

dije: lo viví en la carne,
en mis vísceras, con dolor,
los ojos, con el llanto de lo imposible,
manos que aún guardaban tus formas
y tenían tu aroma

lo viví en el alma que no tuve jamás
pero en la que casi creí junto a ti,
en el dios que siempre me evadió
pero que casi se reflejó en tus ojos,
en la fe que nunca fue mía, pero
que casi sentí verdadera

y creí, por un momento
en las visiones de futuro,
premoniciones, en soñar despierto,
en tardes rojas y calurosas,
en un balcón mirando al horizonte,
en una casa poblada de recuerdos,
en envejecer, creí,
y creí haber vivido todo esto,
tal vez en otra vida que no tuve,

pero por una fracción de segundo
tuve la certeza
de haberlo vivido contigo,
pero solo fue una ilusión pasajera,
un dèja vu, vacío e inconducente

martes, 26 de agosto de 2008

de lo desaprendido, aprendido y enseñado

Yo desaprendí para quererte,
me deshice de todas las idioteces
que ocupaban mi cerebro
para amarte de mi libre voluntad

aprendí que el más leve roce de mi piel
con la tuya, provoca en ti sensaciones incontrolables
comencé a observar el rubor de tu piel,
los poros que se hinchan, las manos temblorosas.

te enseñé a no desviar la vista,
a mirarme a los ojos cuando me hablas,
pero no tuve que enseñarte
a besar con ojos cerrados

fui librándote de los conceptos error, pecado,
maldad, imposibilidad, esclavitud, olvido,
me alié con los mismos fantasmas que antes
estuvieron a mi favor

sin palabras te dije como es que se va a dormir
con un beso en los labios, una palabra que aflora,
un pensamiento que es gota del manantial
que nace desde tu ombligo hacia adentro

abrí tus ojos a los caminos,
te enseñé a mirar los montes que ignorabas,
te dije de los flamboyanes rojos y amarillos
y te mostré la ruta del cosmos

y tu me dijiste sobre tu cuello,
me guiaste por tu espalda larga y su geografía,
me hiciste cartógrafo, explorador,
astrónomo que habría de catalogar cada constelación en tu cuerpo

abriste tu pecho, y me diste tu corazón latiendo entre mis manos
y ensangrentadas supieron sobre cada ventrículo,
tomaron su ritmo, y comprendieron la taquicardia
que provocan cuando te tocan

fuiste libro, tomo de enciclopedia en Braile,
y mis manos devoraron ansiosas cada palabra,
hubo nuevas reglas para definir las oraciones,
nuevos símbolos sobre ti escritos

y yo, me desojé como la rosa aquella,
y entre tus páginas pasé de suave a sólida,
filtrando mi savia entre tus páginas
para que un día las abrieras, y sintieras mi olor entre tus fibras

y ahora estoy aquí,
aprendiendo a amarte como un todo,
un vivo asteroide en mis manos,
un pedazo de estrella que me sonríe