miércoles, 27 de agosto de 2008

Rapunzel

todas las niñas quieren ser princesas
es lo que les enseñan; que un día
vendrá ese caballero ideal,
de armadura brillante,
que habrá de rescatarlas de su desdicha

y se lo imaginan, un tanto parecido a papá,
valiente, gentil, hábil, fuerte

todas las niñas quieren un caballero,
en blanco rocín, espada y lanza,
guerrero incansable,
salvador de princesas

todas las niñas quieren que les cante,
y que con su lira les hable de sus luchas,
de dragones verdes que ha matado
por llegar a su rescate

todas las niñas quieren un caballero poeta
de armadura brillante

pero pasan los años, y se asoman al balcón,
y no hay rastro, ni brillo, ni lira,
ni los ruidos del corcel

y crecen pensando que jamás vendrá,
que ha sido otro engaño de los padres,
que viven solo en los cuentos de hadas
por que las niñas no son princesas
y se extinguieron los caballeros

en este tiempo tan cambiado
ya no hay espacio para mi estirpe,
ya hemos sido desplazados por la Internet
y no hay liras, ni poemas de amor

por eso me encuentro frente a esta torre
esperando a que me lanzes tu trenza
ensangrentado por matar al dragón,
envejezco, espero, y no pasa nada

final

acabó como acaban las tardes
en la costa sur,
pero esta vez el sol que se extingue
no se levantará como un fénix al día siguente

acabó con mi felicidad en una tarde
con todo aquello que deseé
y vi tan cerca,
me dejó un sabor a posible
que no se me borra,
y un olor a destierro y sombra
que no se me quita

acabó el sueño en el cual estaba odre,
y las columnas de todo cuanto fue ideal
sucumbieron ante la presión de la dolorosa verdad

acabó el encontrarmela a escondidas,
para darle un beso de esos que sacan auras,
contabilizar sus lunares y sus marcas,
para respirar la esencia de su pelo

acabó con mi anhelo y mi musa,
con mis sueños y mi niña,
secó mi río dejando un cauce vacío
arrancó todas las páginas del libro
y llenó mi árbol de un otoño sin fin

acabó con todo de golpe y porrazo,
como siempre, por que en realidad
yo solo fui un deseo, una curiosidad,
una cosa que se quedó en el tintero,
uno de esos inevitables, pero al final
imposibles

Deja Vu

Pensé: Esto ya lo viví
por que te tuve en mis brazos
bajo un techo de madera que cantaba,
y busqué tu beso y no lo hallé

Pensé: esto ya lo viví
por que bebí de tus labios,
te abracé fuerte para enterrarme en ti,
y fue un minuto fugaz y eterno

dije: lo viví en la carne,
en mis vísceras, con dolor,
los ojos, con el llanto de lo imposible,
manos que aún guardaban tus formas
y tenían tu aroma

lo viví en el alma que no tuve jamás
pero en la que casi creí junto a ti,
en el dios que siempre me evadió
pero que casi se reflejó en tus ojos,
en la fe que nunca fue mía, pero
que casi sentí verdadera

y creí, por un momento
en las visiones de futuro,
premoniciones, en soñar despierto,
en tardes rojas y calurosas,
en un balcón mirando al horizonte,
en una casa poblada de recuerdos,
en envejecer, creí,
y creí haber vivido todo esto,
tal vez en otra vida que no tuve,

pero por una fracción de segundo
tuve la certeza
de haberlo vivido contigo,
pero solo fue una ilusión pasajera,
un dèja vu, vacío e inconducente

martes, 26 de agosto de 2008

de lo desaprendido, aprendido y enseñado

Yo desaprendí para quererte,
me deshice de todas las idioteces
que ocupaban mi cerebro
para amarte de mi libre voluntad

aprendí que el más leve roce de mi piel
con la tuya, provoca en ti sensaciones incontrolables
comencé a observar el rubor de tu piel,
los poros que se hinchan, las manos temblorosas.

te enseñé a no desviar la vista,
a mirarme a los ojos cuando me hablas,
pero no tuve que enseñarte
a besar con ojos cerrados

fui librándote de los conceptos error, pecado,
maldad, imposibilidad, esclavitud, olvido,
me alié con los mismos fantasmas que antes
estuvieron a mi favor

sin palabras te dije como es que se va a dormir
con un beso en los labios, una palabra que aflora,
un pensamiento que es gota del manantial
que nace desde tu ombligo hacia adentro

abrí tus ojos a los caminos,
te enseñé a mirar los montes que ignorabas,
te dije de los flamboyanes rojos y amarillos
y te mostré la ruta del cosmos

y tu me dijiste sobre tu cuello,
me guiaste por tu espalda larga y su geografía,
me hiciste cartógrafo, explorador,
astrónomo que habría de catalogar cada constelación en tu cuerpo

abriste tu pecho, y me diste tu corazón latiendo entre mis manos
y ensangrentadas supieron sobre cada ventrículo,
tomaron su ritmo, y comprendieron la taquicardia
que provocan cuando te tocan

fuiste libro, tomo de enciclopedia en Braile,
y mis manos devoraron ansiosas cada palabra,
hubo nuevas reglas para definir las oraciones,
nuevos símbolos sobre ti escritos

y yo, me desojé como la rosa aquella,
y entre tus páginas pasé de suave a sólida,
filtrando mi savia entre tus páginas
para que un día las abrieras, y sintieras mi olor entre tus fibras

y ahora estoy aquí,
aprendiendo a amarte como un todo,
un vivo asteroide en mis manos,
un pedazo de estrella que me sonríe

lunes, 25 de agosto de 2008

O que fica desse amor

Aquele o nosso amor não está na capelinha,
nem nas pedras da rúa, nem nas ruinas do forte
morreu pela distância de duas almas sozinhas
e morreu sem sentido, e por não ter um norte

Com aquele perfume que robou-me uma tarde
que hoje fica no lixo, esquecido, no olvido
ao igual que as palavras que escreveu na parede
igual que aqueles beijos que te dei no umbigo

Eu esquecí teus olhos de furacão e vento
esses olhos tão verdes como o mar em verão
você esqueceu a voz que cantou-lhe algum verso
e a folha e o sol desta nossa canção

Esqueci teu quadril largo sobre meu corpo
com o corpo molhado, com a boca sendenta
você esquceu o sentir-me em seu corpo adentrado
mas às vezes se lembra, eu sei bem que se lembra

enquanto o português fica pior cada día
e sei que teu espanhol se esquece com o tempo
mas sei que sempre, sempre amor vas a ser minha
e sempre serei teu, como teu é o vento

domingo, 24 de agosto de 2008

Libro de música

Mañana quiero escribir un 

libro de música en tu cuerpo.


Comenzaré sin prólogo, 

por que no necesito explicaciones.


Me quedaré con el índice en el pecho, 

por que es el de tus deseos.


Sobre tus pechos tatuaré 

una canción de papilas gustativas.


En tus costillas, como una marimba, 

entonaré una canción de Silvio.


En tu ombligo haré una pausa, larga, húmeda, profunda, 

como un silencio de redonda.


Apretaré tus caderas fuertemente, 

a dúo de manos.


Sobre tu sexo escribiré cinco líneas, 

sobre las que pondré las notas de un mojado solo de saliva.


Tus nalgas me servirán de epílogo, 

de bonus track.


Y regresaré cansado a tu boca

para silbar un adiós.

fragmentos

hay pedazos de mi por todos lados,
regados por la casa,
en las aceras,
el suelo,
las esquinas,
hasta en el aire

y no es solo la piel,
dejo las miradas colgadas,
notas flotando indiscriminadamente,
melodías, y otros artefactos musicales

lo se, soy un irresponsable.
debería esforzarme más
por recoger mis fragmentos,
o tratar de que no se rieguen

¿pero qué hacer?
hay cosas que no las puedo controlar.
no controlo el olor, ni como se queda en la piel,
ni mi sabor sobre los labios,
la viscosidad del semen,
el sudor,
ni escojer los pelos que se caen o no

existen fragmentos de pasado
que aún habitan pueblos,
países, continentes enteros,
y tal vez la media vida de mis partes
sea una muy larga,
y decaigan luego de varios siglos

entre tanto los fragmentos de presente
se esparcen, algunos con intención,
otros sin que me de cuenta,
y otros que me roban sin consentimiento

trataré de controlar los pedazos de futuro,
pues cada acción conlleva una reacción,
y soy responsable de célula que me compone

asi que prometo catalogar
cada fluído, cada mirada,
notas, cantos, letras, olores,
para tomar responsabilidad sobre ellos

pido perdón
por pedir perdón
y no permiso 
a la hora de dispersarme
por el mundo

hoy es otro día de esos

Hoy es un día de esos
donde me miro al espejo
y no me reconozco,
donde pongo música
y no la escucho,
y cuando la escucho
vienen cosas que no puedo controlar

hoy es uno de esos soleados
días grises, de esos que sabes que
van a ponerse negros,
que va a llover incontrolablemente,
de los de olor a humedad y vacío

hoy me quedaré esperando por cosas
que no van a acontecer,
y pasarán cosas que no espero,
habrán muchos dolores de estómago,
mucho nerviosismo

voy a esperar por ti tanto,
y no vendrás, como no viniste
hace tantos años

hoy me lloverás como un huracán,
no tendré control sobre mi cuerpo,
ni mis acciones

hoy es uno de esos días,
donde es mejor quedarse en la cama
y dormir para no pensar

sábado, 23 de agosto de 2008

San Juan te extraño

San Juan te extraño
y no extraño tus adoquines hundidos,
ni tus noches de galería

no me hace falta Rio Piedras
ni los tecatos, ni el tránsito,
mucho menos la vida a prisa

extraño la soledad que me diste,
los momentos de descubrime,
las canciones que escribí

extraño conversaciones
que jamás se pronunciaron,
cada verso electrónico

san juan, extraño los viajes a la semilla,
el olor a humedad de mi cuarto y el frío,
mi amada soledad de ermitaño

a mi hija

Al sur de mi cuerpo
prepararé cuidadosamente
la mitad de tu carne

te sembraré con deseo,
saldrás disparada con la más hermosa fuerza,
habitarás otro cuerpo y te extrañaré

tendrás el arte de la multiplicidad,
y de una serás dos, de dos, cuatro, y de cuatro, millones,
millones míos, millones de ella

vendrás de un río de dolor y sangre,
de lágrimas y risas,
vendrás con fuerza y te amaré

tendrás su nariz,
su boca, mis rizos,
mis manos, mis notas,
su risa y mis ojos

me sentaré cada noche
a cantarte hasta el sueño,
dormirás vigilada
por Beethoven y Bach

Seré tu confidente,
tu cómplice,
tu verdugo,
la causa y raíz de todas tus neuras,
tus filias y fobias,
el tirano del cual te rebelarás algún día,
buscarás mis manos y mi voz
en los que pretendan besarte

seré tu aliento, tu compañero de juegos,
tu maestro, tu fanático número uno,
tu pareja de baile, tu entrenador

y un día te veré partir
del nido al que regresarás
varias veces al año,
cuando decidas hacerte mujer
y enfrentarte al mundo

y me sentaré en mi sillón en el balcón
cada tarde a ver tus fotos,
a extrañar tus pasos tambaleantes,
tus dibujos en crayones y témpera

y un día me taerás las semillas de tu árbol,
y te veré con orgullo a los ojos,
mi mitad mejor, mi pedazo de sol,

y al partir te diré que te amé sin saberte
el día en que te vi cubierta
de sangre y de vernix caseosa
y me iré feliz