domingo, 24 de agosto de 2008

Libro de música

Mañana quiero escribir un 

libro de música en tu cuerpo.


Comenzaré sin prólogo, 

por que no necesito explicaciones.


Me quedaré con el índice en el pecho, 

por que es el de tus deseos.


Sobre tus pechos tatuaré 

una canción de papilas gustativas.


En tus costillas, como una marimba, 

entonaré una canción de Silvio.


En tu ombligo haré una pausa, larga, húmeda, profunda, 

como un silencio de redonda.


Apretaré tus caderas fuertemente, 

a dúo de manos.


Sobre tu sexo escribiré cinco líneas, 

sobre las que pondré las notas de un mojado solo de saliva.


Tus nalgas me servirán de epílogo, 

de bonus track.


Y regresaré cansado a tu boca

para silbar un adiós.

fragmentos

hay pedazos de mi por todos lados,
regados por la casa,
en las aceras,
el suelo,
las esquinas,
hasta en el aire

y no es solo la piel,
dejo las miradas colgadas,
notas flotando indiscriminadamente,
melodías, y otros artefactos musicales

lo se, soy un irresponsable.
debería esforzarme más
por recoger mis fragmentos,
o tratar de que no se rieguen

¿pero qué hacer?
hay cosas que no las puedo controlar.
no controlo el olor, ni como se queda en la piel,
ni mi sabor sobre los labios,
la viscosidad del semen,
el sudor,
ni escojer los pelos que se caen o no

existen fragmentos de pasado
que aún habitan pueblos,
países, continentes enteros,
y tal vez la media vida de mis partes
sea una muy larga,
y decaigan luego de varios siglos

entre tanto los fragmentos de presente
se esparcen, algunos con intención,
otros sin que me de cuenta,
y otros que me roban sin consentimiento

trataré de controlar los pedazos de futuro,
pues cada acción conlleva una reacción,
y soy responsable de célula que me compone

asi que prometo catalogar
cada fluído, cada mirada,
notas, cantos, letras, olores,
para tomar responsabilidad sobre ellos

pido perdón
por pedir perdón
y no permiso 
a la hora de dispersarme
por el mundo

hoy es otro día de esos

Hoy es un día de esos
donde me miro al espejo
y no me reconozco,
donde pongo música
y no la escucho,
y cuando la escucho
vienen cosas que no puedo controlar

hoy es uno de esos soleados
días grises, de esos que sabes que
van a ponerse negros,
que va a llover incontrolablemente,
de los de olor a humedad y vacío

hoy me quedaré esperando por cosas
que no van a acontecer,
y pasarán cosas que no espero,
habrán muchos dolores de estómago,
mucho nerviosismo

voy a esperar por ti tanto,
y no vendrás, como no viniste
hace tantos años

hoy me lloverás como un huracán,
no tendré control sobre mi cuerpo,
ni mis acciones

hoy es uno de esos días,
donde es mejor quedarse en la cama
y dormir para no pensar

sábado, 23 de agosto de 2008

San Juan te extraño

San Juan te extraño
y no extraño tus adoquines hundidos,
ni tus noches de galería

no me hace falta Rio Piedras
ni los tecatos, ni el tránsito,
mucho menos la vida a prisa

extraño la soledad que me diste,
los momentos de descubrime,
las canciones que escribí

extraño conversaciones
que jamás se pronunciaron,
cada verso electrónico

san juan, extraño los viajes a la semilla,
el olor a humedad de mi cuarto y el frío,
mi amada soledad de ermitaño

a mi hija

Al sur de mi cuerpo
prepararé cuidadosamente
la mitad de tu carne

te sembraré con deseo,
saldrás disparada con la más hermosa fuerza,
habitarás otro cuerpo y te extrañaré

tendrás el arte de la multiplicidad,
y de una serás dos, de dos, cuatro, y de cuatro, millones,
millones míos, millones de ella

vendrás de un río de dolor y sangre,
de lágrimas y risas,
vendrás con fuerza y te amaré

tendrás su nariz,
su boca, mis rizos,
mis manos, mis notas,
su risa y mis ojos

me sentaré cada noche
a cantarte hasta el sueño,
dormirás vigilada
por Beethoven y Bach

Seré tu confidente,
tu cómplice,
tu verdugo,
la causa y raíz de todas tus neuras,
tus filias y fobias,
el tirano del cual te rebelarás algún día,
buscarás mis manos y mi voz
en los que pretendan besarte

seré tu aliento, tu compañero de juegos,
tu maestro, tu fanático número uno,
tu pareja de baile, tu entrenador

y un día te veré partir
del nido al que regresarás
varias veces al año,
cuando decidas hacerte mujer
y enfrentarte al mundo

y me sentaré en mi sillón en el balcón
cada tarde a ver tus fotos,
a extrañar tus pasos tambaleantes,
tus dibujos en crayones y témpera

y un día me taerás las semillas de tu árbol,
y te veré con orgullo a los ojos,
mi mitad mejor, mi pedazo de sol,

y al partir te diré que te amé sin saberte
el día en que te vi cubierta
de sangre y de vernix caseosa
y me iré feliz

viernes, 22 de agosto de 2008

Mi árbol

Serás mi árbol,
y un tronco ancho y fuerte
de donde saldrá el madero
del cual se hará una cuna
junto a la que un día se escuchará
una canción, una nana

seré tu semilla,
adentro, en terreno feraz,
sentirás mis raíces ahondarse,
cómo se replica
el código que me define,
el que danza y se cruza con tu linaje,
la aleación que somos

serás mi retollo
que romperá con violencia la tierra madre
abriéndose paso de entre sus entrañas,
serás al principio un punto verde
en el microuniverso del suelo,
y crecerás, tal vez con dificultad,
pero tus ramas se abrirán al azul que te anhela,
y sobre tu corteza, como un niño,
tallaré un corazón con nuestros nombres

Mi libro

Serás mi libro
por que cada página viva
guarda tu recuerdo,
quemado con la tinta
de tu saliva en mis páginas

Serás mis páginas
por que arrancaste la virginidad
del amor primero,
por que tuyas son las letras
con las que escribí "enamorado"
la primera vez

Serás los poemas,
por que en todos
están presentes tus lágrimas,
aliento, olor,
boca cerrada,
tus ojos al besar

Serás las palabras,
por que junto a ti aprendí
a hablar el lenguaje del silencio
de los besos de sal,
de la pasión prohibida

Serás las letras, los puntos,
las comas y otros signos,
pero siempre serás,
alegoría, misterio,
gnosis y esoteria.

Serás siempre mis lindes,
mi ruta del cosmos,
mi libro

Mi río

Eres río violento que revienta mi cabeza
y en un dulce manantial mi cerebro transforma
Un río blanco que me ruge con vital fiereza
y con ese caudal destructor que me deforma

Eres río manso de cauce de tan suave flujo
mi transparente amante que en mis dedos se escurre
eres secreto antiguo que en mi cuerpo te escucho
y el agua de la vida que en mis venas discurre

Un río mujer que tiene doce mil tributarios
que en el amazonas virgen de mi ser habita
La ría de palabras, letras de abecedario
la que mi cuerpo recorre y mi pasión excita

Tu siempre serás mi ría y serás el Río Loco
y serás el Río Coamo y el Río Descalabrado
y siempre seré un río cada vez que te toco
y por siempre estaré entre tu piel enrredado

Mi niña

Mi niña querida, cabellos oscuros,
de ojos de noche de luna menguante
de piel de durazno tan suave y maduro
de labios cerrados en beso constante,

La niña del sueño de un verano eterno
de tarde de lluvia serena tan fría
la moza que espera a que llegue el invierno
después de los treinta mujer, niña mía

un cuerpo que guarda un secreto distante
con un año luz de los pies a cabeza
cubierta de astros tu piel tan brillante
tallado instrumento de una sola pieza

un misterio alado de mágico vuelo
canción tan sencilla en rima consonante
mi niña de antes, de ahora y de siempre
diosa de alabastro, mi deseo constante

Siempre serás nota de piano en la tarde
acorde en guitarra en noches de luna
huella de la historia en mi pecho escrita
besos en mi cuello, deseo insaciable

Mi niña mimada, mi amor sempiterno
mi amor de café, monte y alborada
mi niña que espera que llegue el invierno
mi pequeña niña, mi niña mimada

jueves, 21 de agosto de 2008

el poeta, el poema, y la respuesta

Y me pregunto

y me pregunto qué pasará el día que te diga
que los días pasan, los soles se extinguen sobre el mar
y sigo envejeciendo, como desde que nací

y me pregunto que pasará
cuando me abra el pecho
y te muestre el río que me cruza

y me pregunto que será de tí
cuando te des cuenta que esto
jamás tuvo principio y no tendrá final
cuando sepas que soy el azar, la oscuridad y los besos

y me pregunto cuántas veces
podré escucharte desafinar,
medirme las manos,
confesarme tus secretos

y me pregunto si volveré a sentirme mujer,
si mis ojos podrán ver el mundo con los tuyos,
si volveré a sentir tus músculos y tu sabor

y me pregunto cuando se irá este sabor a confusión,
este sonido de mensaje oculto,
esta guerra conmigo mismo,
cuando dejarás de habitarme...

o cuando serás mi árbol, mi libro, mi rio, mi niña

Respuesta:

Seré tu árbol el día soleado
que germine en mi tu semilla de vida
El día que cuide mi ser con
la ilusión de una canción de cuna

Seré tu libro
cuando termines de escribrir
mi historia en los valles de tu pecho
Donde siempre estará el índice
de mis deseos

Seré tu río
siempre que exista una entrega
total sin barreras
Y en consecuencia,
siempre seré ese río
que nunca parará de inundar
tus sentidos y las notas de tu voz

Siempre seré tu niña,
aquella que detrás de una rosa
te dio la bienvenida a su vida
Aquella que con su voz y entre su falda
indujo en ti un sueño de gaviotas
Aquella que nunca voló
y siempre se quedo junto a ti,
a tus notas y a tu voz.