miércoles, 11 de febrero de 2009

Diosa desnuda

Si es que volviese el sol cuando la tarde caiga
y la noche supiera a piel, frutas maduras
si volviera la lluvia para echar una siesta
lluvia de alegorías, metáforas desnudas

si volviera el origen, que origen todo es ella
boca de claridad jamás oscurecida
del corazón arritmia cual baile de centella
semilla del silencio, mi llama de amor viva

Brazos, piernas, continente
aroma del noventa, una piel constelada
baila mi sombra encarnada
mi musa sonriente, de pecas en la espalda

si se fuera la prisa perversa de las horas
y llegara ese cuerpo, canasta de palabras
que es la espuma y el eco de una pequeña ola
y un ave temblorosa que mis manos abraza

si esa diosa desnuda caminara mi cuerpo
andando de puntillas hasta el beso esperado
redonda con puntillo sobre mi pentagrama
música que se integra a la palabra y verso

Brazos, piernas, continente
aroma del noventa, una piel constelada
baila mi sombra encarnada
mi musa sonriente, de pecas en la espalda

Si esa diosa desnuda caminara mi cuerpo...

domingo, 8 de febrero de 2009

Cuentas claras

Yo no quiero llenarte de vacíos,
ni de contradicciones
ya otros se han encargado de eso

ni tampoco ser tu mejor amante,
contabilizar tus lunares,
o borrar de tu memoria el cinco de enero

yo sé que dentro de tí
dormitan partículas subatómicas
a punto de estallar con fuerza

no tengo una misión que cumplir,
no vengo a ser terapia o sanación,
lazarillo, compañero de fiestas

me basta con contemplarte desnuda
contra la pared, y la luz que te baña,
me basta tu espalda brillante

no quiero que ames a Sabina,
que escuches a Silvio y a Pablo,
ni que te vuelvas atea y comunista

y aunque conozco tus superficies,
tu afición sexual al blower y a la CocaCola
aún sigues inédita y virgen

aún puedo contar con las manos
las veces que te he visto
desde te hiciste familiar hace catorce años

y no busco revertir la condición de tu vientre
ni amarte para siempre,
tú bien sabes lo que doy

no vine aqui a engañarte,
sabes que cuando cierro los ojos y te abrazo
te vuelves mi respirar y mi aliento

y que aunque no es posible tener
el título de propiedad de mis lindes
hay una cuerda que te pertenece entre mi territorio

por eso te entrego la contabilidad
de las miradas, caricias, los besos y orgasmos,
para dejar todas las cuentas claras

jueves, 5 de febrero de 2009

años transcurridos

No es que piense que el pasado fue cruel,
que te negó un futuro brillante,
aunque nunca comprenderé por qué
jamás dí aquel paso

no creo que haya un destino trazado,
creo en caminar, aunque sea a ciegas,
por que si caes de rodillas dolerá menos levantarse,
y si caes desde lo alto sentirás que vuelas en la noche

aún te recuerdo, jóven, sonriente,
nariz pequeña, cuerpo de menos que mujer
y más que niña

no es que sienta que perdí el tiempo,
por que sé que esta ruta que he sido
es una con curvas, retante y compleja

he bebido de cuanto he querido,
y aún me falta ver amanecer
en muchas lenguas

y tal vez sea la última vez que pienso en ti,
o tal vez me torture contínuamente
mientras camino

yo sé que no es tu risa insoportable y pegajosa,
ni la mancha de plátano que jamás se te borra,
mucho menos todas las constelaciones que te cubren

y también sé que no has llegado a donde quieres,
que las noches despiertan tu deseo feroz,
y que en tu piel han habido viajeros
que te han marcado hondo

pero no soy un pedazo de olvido,
soy un meteoro sin tiempo
que te atraviesa

y tu sabes que eres un ciclón de sabores,
de deseos como desiertos que en mi boca se tuercen
cual conjuros de viento

ya no eres aquel pasado pequeño y escondido,
te he tomado de entre mis neuronas,
y he rescatado tus sonrisas

y hay nuevos motivos, nuevas constelaciones que contar,
y de entre tu vientre nacieron luchadores,
y duendes pecosos y juguetones

ya somos más que recuerdo y atracción,
nuestra sangre es un coctel de poemas
versos y verbos en los que nos conjugamos

y no es que piense en el fin que seguro llega
pero quiero decirte que aunque parta
jamás te olvidaré, por las paredes

y en todos los momentos congelados
sabré decir que bueno que hoy existes
y no eres un olvido del pasado

martes, 3 de febrero de 2009

pecas

después de un beso largo se cocina una danza
y entre cada latido hay un espacio, un salto
ahi es cuando la piel callada se levanta
como si fuera teclas en un piano infinito

y allí entre cada tono de piel nace una peca
las yemas de los dedos y un aliento caliente
sobre el cuello una serie de vellos que se alzan
una nariz, y pecas, como frutas maduras

dos manos, una lengua, pecas que se degustan
único y florecido camino de los poros
y entre tantos caminos dos manos que te exploran,
sobre las teclas pecas, notas volando al aire

continuidad eterna de mil notas agudas
y de repente manos, espalda descubierta
con mil pecas que brillan sobre luz amarilla
y por cada pedazo de piel canta una peca

una espalda tan larga, continua, casi eterna
y luego son cintura, la piel y las caderas
y manos que las ciñen, las aprietan, moldean
y con paso de hormiga la marcha del deseo

y comienza un olor a pecas sobre un cuerpo
que se cocina lento, y en sus jugos se cuece
y de pronto son nalgas y pecas en silencio
brillantes, silenciosas, saturadas de cuentos

con manos temblorosas que exprimen sus secretos
y luego un sexo que es más que la vida misma
el origen del mundo, el principio del tiempo
y lo bañan mil pecas, y el vino de la espera

y de momento piernas como unas largas notas
con pecas semifusas, redondas y corcheas
sonando en pentagrama, el de mis dedos toscos
y acaban siendo dedos de dos pies pequeñitos

y como todo es siempre parte de un solo ciclo
vuelve a la boca un beso tan largo e infinito

domingo, 1 de febrero de 2009

musa

musa de la niñez, recuerdo de inocencia,
del campo de algún pueblo sembrado en la montaña
ya dejaron de ser estrechas tus caderas
mas aún marcas de luna sobre tu piel estallan

musa de mis recuerdos, aroma del noventa,
ya doce son los años en el olvido presa
hoy musa digital tan noctámbula y tímida
presente material, musa de la madera

musa multiplicada, constelación alada
panal, sombra encarnada, de boca tan ajena
mis besos lloverán, hilo de gruesas gotas
sobre el mar de tus labios y su cálida arena

besaré tus mejillas y tus ojos cerrados
tus ojos como el aire, profundos cual abismo,
y la vida y la muerte como una sola imágen
cubrirá nuestras pieles, musa del magnetismo

sábado, 31 de enero de 2009

¿y por qué no?

¿y por qué no me das la música fluida
y un orgasmo, un sortilegio fatigado?
¿y por que no me das de una fruta la pulpa,
los óvulos, el centro, un núcleo estrellado?

¿y por qué no me das sonoras profecías,
oráculos, altares, círculos desnudos?
¿y por qué no me das las ventanas abiertas,
las puertas, las mañanas, grillos y segundos?

¿y por qué no me das metáforas guerreras,
y notas que efluvian a través de las venas?
¿y por que no me das una metamorfosis,
tímido rumor, una brisa mensajera?

Amalia

Amalia mía, es la sal, café y el vino
cuerpo tendido e infinito
una piel que emerge de la sombra, ciega

Amalia, es verde mar, pulmón, navaja
sueños tercos y partidos,
como una hiedra sobre piel pegada

Amalia hecha de barro, incendio y pajas
de ríos, lluvia y tormenta,
la punta de un volcán, fuego que canta

dos de la madrugada

no busco enumerarte ni descrifrarte,
tal vez aleatorizarte y cifrarte

no busco palabras asustadas,
ni lluvia sonando, radios, televisores, carros

no busco lo profundo ni lo concreto
tal vez solo lo baladí y abstracto

no busco el bolero, la esquina,
no busco conformarme

no busco ríos en las noches,
la luz del poste de la esquina,
la alfombra de tu cuarto,
o sábanas frías que te cubran el cuerpo

no busco repetir tu nombre

mucho menos ángeles invisibles,
años, recuerdos, días sin nombre,
parir futuros

busco el olor a tierra,
ángeles ambiguos de los otoños,
un cuerpo poblado de besos, flores y presagios

traición

Mi Coamo querido
de no siempre deseados
finales de semana

de fulgor ilusorio,
y ruido de frenazos,
cacofonía, bochinches

quizás daría la vida
aunque no estoy seguro
quisiera no jugarla

por algunos amigos
quizás cuatro lugares
uno o dos de tus bares

algún que otro arroyuelo
un puñado de árboles
una calle, una esquina

tal vez una montaña
seguro un solo barrio
de ti ciudad en ruinas

siete y veinte pé eme

para escribirte algo
no necesito los crepúsculos,
ni los sabores, ni las risas

ni jugar ajedrez con las palabras,
presumir de locura y sueños,
llamar las cosas por sus nombres

Ni discursos, ni largas oraciones,
dibujos en servilletas,
juegos en la mesa

ni canciones misterio,
silencios monolíticos,
murmuros ni depresiones

me bastan tus zapatos,
tus mahones gastados,
tu pintura de labios y pelo alborotado

tu risa alevosa y envolvente,
tus ojos esquivos,
tu desánimo de viernes triste

tu auto-renuncia al trópico
y pasión por el espanglish,
tu ombligo tan anónimo

para escribirte solo necesito
imaginar el camino
a donde quisiera llevarte a cabalgar la noche